DIOS OPTA POR LOS POBRES
Dios es amor misericordioso y su proyecto de amor, que se extiende y se realiza en la historia, es ante todo su descenso y su venida entre nosotros para liberarnos de la esclavitud, de los miedos ,del pecado y del poder de la muerte.
Con una mirada misericordiosa y el corazón lleno de amor, ÉL se dirigió a sus criaturas, haciéndose cargo de su condición humana y, por tanto, de su pobreza.
Precisamente para compartir los límites y las fragilidades de nuestra naturaleza humana, ÉL mismo se hizo pobre, nació en carne como nosotros, lo hemos conocido en la pequeñez de un niño colocado en un pesebre y en la extrema humillación de la cruz, allí compartió nuestra pobreza radical, que es la muerte.
Se comprende bien,
entonces, por qué se puede hablar también teológicamente de una opción
preferencial de Dios por los pobres, una
expresión nacida en el contexto del continente latinoamericano y en particular
en la Asamblea de Puebla ,pero que ha sido bien integrada en el magisterio de
la Iglesia sucesivo.
Se comprende en esta
perspectiva las numerosas páginas del Antiguo Testamento en las que Dios es
presentado como amigo y liberador de los pobres. Aquel que escucha el grito del
pobre e interviene para liberarlo (cf Sal 34,7 )
LA OPCIÓN DE LOS POBRES
Colaboración de Juan García de Paredes.
