LOS OTROS SALMOS
Mucho le cuesta al
Señor
la muerte de sus hijos.
¿ Por qué tendrán que morir ?
Pobres hijos , ¿cuántos
son los que mueren?
Los que mueren en el
Calvario interminable de
países torturados por
la guerra y el hambre;
los que mueren en el
Getsemaní inmenso de los
hospitales y las
cárceles,
de la droga y la
soledad...
nuestros hermanos.
¿ Nos duelen tanto como
un Dios ?
Él los recoge a todos,
son sus hijos, uno a
uno ;
nadie los arrebata de
su mano.
Cáliz de bendición,
para acabar con todas las maldiciones que sufrimos .
Cáliz de comunión,
para unirnos a las
víctimas y a los mártires, y hacer un
sacramento de solidaridad
y de esperanza.
A Dios no se le muere
nadie desde que Cristo muriera y levantara la copa de su sangre.
Colaboración de Juan García de Paredes.
