Cuando la causa es justa,
cuando lo que está en
juego es la vida,
sea la propia o la
ajena,
cuando los valores que
anhelamos
son los de tu
evangelio,
cuando se nos arrebata
lo que nos diste gratis
desde el inicio de esta
historia…
¿Cómo callarnos…?
Haznos osdos hasta la
impertinencia,
pero sin cambiar de
bando.
Ante tantos desmanes de
quienes elegimos
para ser nestros
representantes
y para que nos
defendieran en tiempos de crisis,
o de quienes llegaron
junto a nosotros
como enviados para
enseñarnos
a estar a tu lado y
vivir como hermanos,
ante el buen vivir de
quieres no nos dejan vivir…
¿Cómo callarnos…?
Haznos sordos hasta la
impertinencia,
pero sin cambiar de bando.
Hoy que parece estar
todo atado y bien atado,
porque las leyes las
hacen los de siempre;
hoy, que se impone el
silencio y el rendimiento
y nos invitan a ser
peones en el tablero;
hoy, que está mal visto
alzar el vuelo
y mirar desde otro
punto que no sea el de ellos;
hoy, que se nos sugiere
que no merecemos lo que tenemos…
¿Cómo callarnos…?
Haznos sordos hasta la
impertinencia,
pero sin cambiar de
bando.
Porque queremos ser tus
hijos
y no olvidarnos de que
somos hermanos;
porque queremos ejercer
nuestros derechos,
los que tú nos diste al
inicio;
porque nos susurras que
no renunciemos
a tu soplo y Espíritu;
porque no queremos
otros señores…
¿Cómo callarnos…?
Haznos sordos hasta la
impertinencia,
pero sin cambiar de
bando.
Florentino Ulibarri