MARTÍN VALMASEDA +
Esta expresión DARSE
CUENTA se podría también llamar TOMAR CONCIENCIA o en lenguaje popular ESPABILARSE.
Los seres humanos
pasamos mucha parte de nuestra vida sin DARNOS CUENTA sin TENER CONCIENCIA sin que se nos encienda en la
cabeza una luz que nos haga decir "¡anda pues hasta ahora no tenía ni idea de que
yo..." (en los puntos suspensivos ponga usted esa realidad de la que hasta ahora no se había enterado, de
que durante una parte de su vida había estado en
Entre los que fuimos bautizados de pequeños es frecuente que todavía a nuestros años no nos hayamos dando cuenta del todo de eso, de que ¡estamos bautizados! y de lo que eso quiere decir, de las consecuencias que tiene.
Cuando
en la época de los primeros cristianos los que se bautizaban corrían el peligro
de ser detenidos y hasta condenados a
muerte. El que se decidía a bautizarse,
ya de mayor, y le habían
explicado claramente que un bautizado era porque quería ser seguidor de Jesús de Nazaret y conocía bien la vida de
ese tal Jesús, lo que decía, lo que hacía y por qué lo mataron, que no fue por nuestros pecados sino
porque su vida molestaba a las
autoridades del país y a los sacerdotes del templo.
Los
cristianos de los primeros tiempos se daban cuenta de que se jugaban la vida al bautizarse.
Hoy
nosotros lloramos cuando nos echan el agua en la cabeza con cinco días un mes
de vida pero no nos damos cuenta de lo
que nos han hecho.
Cuando
vamos creciendo ¿en algún momento de nuestra vida nos hemos espabilado y hemos pensado que yo estoy bautizado como
seguidor de Jesús de Nazaret. Sé claramente
lo que eso significa? conozco algunos casos, pocos, de gente mayor que
ha ido a la parroquia donde o bautizaron:
" buenos días, vengo a que me borren del libro donde me inscribieron como bautizado". Acaso el
sacerdote le contestaría: "Eso no puede ser porque ese sacramento imprime carácter" - "¿imprime
qué? ¡pero si yo no me di cuenta de lo
que me hacían!"
Cuantas
cosas en nuestra vida hemos hecho inconscientes, no solamente en temas
religiosos sino por intereses egoístas.
Hemos entrado en partidos políticos, en asociaciones culturales o benéficas porque nos interesaba
para fines, que no tenían que ver con los objetivos de esa
asociación.
Esa frase de Jesús: "yo he venido a servir, no a ser servido" puede valernos para los pasos que damos en nuestra vida. Pasos conscientes, viviendo espabilados y servidores de los que nos necesiten.




