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25 de junio de 2026

JORNADA MUNDIAL DEL REFUGIADO: EL PAPA PIDE A LOS LÍDERES MUNDIALES

 ...no caer en la indiferencia ante quien busca protección


Tras el rezo del ángelus, León XIV recordó la celebración, el 20 de junio, de la Jornada Mundial del Refugiado y apeló a "las conciencias de los responsables de las naciones" en el 75º aniversario de la Convención de Ginebra.

"Nadie puede ser indiferente ante quien busca protección y ayuda." Con estas palabras, pronunciadas este domingo desde el balcón del Palacio Apostólico tras el rezo del ángelus, el Papa León XIV ha querido sumarse a la celebración de la Jornada Mundial del Refugiado, conmemorada el sábado 20 de junio ante miles de fieles congregados en la plaza de San Pedro bajo un sol ya plenamente veraniego.

El Pontífice exhortó a "acoger a quienes son víctimas de persecución para que puedan vivir en paz, con dignidad y mirar al futuro con esperanza", y expresó su deseo de que "el espíritu que animó la elaboración de este importante instrumento internacional continúe hoy iluminando las conciencias de los responsables de las naciones". León XIV se refería así a la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951, que este año cumple 75 años, y cuyos principios fundacionales —recordó el Papa— deben seguir guiando las decisiones de gobiernos e instituciones encargadas de la acogida de personas desplazadas.

"No volverse hacia otro lado"

En la misma línea, el Papa había insistido durante el ángelus en que "nadie puede volverse hacia otro lado ante quienes buscan protección y seguridad", subrayando que dicha Convención fue creada precisamente "para proteger a quienes son perseguidos". Las cifras que enmarcan este llamamiento son contundentes: según el informe de Tendencias Globales 2025 de ACNUR, 117,8 millones de personas se han visto forzadas a huir de conflictos, violencia y persecución en el mundo —una de cada 70 personas—, de las cuales los niños representan el 38%. A finales de 2025, el número de refugiados en sentido estricto ascendía a 41,6 millones.

Una jornada de peregrinaciones marcada por la migración

El mensaje llegó al cierre de una jornada intensa para el Papa, que el sábado había peregrinado hasta Pavía para venerar las reliquias de San Agustín, antes de visitar la parroquia de Sant'Angelo Lodigiano dedicada a Santa Francisca Javiera Cabrini, patrona de los migrantes. Allí, León XIV subrayó que la migración constituye "un desafío eclesial complejo" que exige respuestas concretas más allá del discurso. El Pontífice tiene previsto seguir poniendo el foco en esta cuestión el próximo 4 de julio, cuando viaje a Lampedusa para llamar la atención sobre la crisis migratoria en el Mediterráneo.

No es la primera vez que León XIV aprovecha cada escala de sus viajes para situar a los migrantes en el centro de la agenda. Ya lo hizo durante su reciente visita a España, donde la parada en Canarias —con el simbólico encuentro en el puerto de Arguineguín, rebautizado como "Muelle de la Esperanza"— sirvió para visibilizar el drama de quienes llegan a las costas europeas en embarcaciones precarias. Lampedusa se perfila así como un nuevo capítulo de ese mismo empeño: convertir cada parada del pontificado en un recordatorio de que la migración no admite indiferencia.

Contemplación y compromiso

Antes de referirse a los refugiados, el Papa había dedicado sus palabras introductorias al evangelio del día (Mt 10,26-33), invitando a los fieles a "contemplar" para convertirse en "apóstoles creíbles y libres". Advirtió que esta disposición no es "una experiencia exclusiva, reservada a algunos santos o a los monjes y a los ermitaños", sino que está al alcance de todos mediante "momentos de quietud para permanecer en silencio ante Dios". Esa misma actitud contemplativa, vino a sugerir el Pontífice, es la que sostiene el compromiso con quienes huyen de la persecución y buscan, sencillamente, un lugar seguro donde vivir.



Inma Calvo Torrejón

Ciudad del Vaticano

Fe adulta