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2 de julio de 2026

CONGRESO “VOCES DE LA TIERRA Y EL ESPIRITU

La diócesis de Jutiapa fue mucho más que una sede: se convirtió en un signo de esperanza para Guatemala

Cuando la Iglesia en Guatemala escucha el clamor de la creación y de los pobres

Víctor M. Ruano P. Pbro. Diócesis de Jutiapa, Guatemala

Mientras buena parte del debate público se encuentra atrapado entre crisis políticas provocadas por una dirigencia incapaz y sin proyecto de país, entre disputas ideológicas trasnochadas y entre escándalos de corrupción e impunidad, en el oriente de Guatemala ocurrió un acontecimiento que merece ser leído como uno de los signos más esperanzadores de la Iglesia en nuestro tiempo.

Del 10 al 12 de junio, la Diócesis de Jutiapa acogió el Congreso “Voces de la Tierra y el Espíritu: Tejiendo Esperanza”, convocado por la Pastoral de la Tierra de la Conferencia Episcopal de Guatemala y la Red Eclesial Ecológica Mesoamericana (REMAM). Allí se reunieron representantes de las diócesis de Alta y Baja Verapaz, Zacapa-Chiquimula, Jalapa-El Progreso, Jutiapa, Santa Rosa de Lima y los vicariatos apostólicos de Izabal y Petén para escuchar el clamor de los territorios y discernir respuestas pastorales comunes ante los desafíos que hoy enfrentan las comunidades en sus territorios. 

Sin embargo, reducir este encuentro a un simple congreso ambiental sería no comprender su verdadera dimensión. Lo sucedido en Jutiapa constituye una de las expresiones más concretas de la Iglesia sinodal que soñaron el papa Francisco y que continúa impulsando el papa León XIV: una Iglesia que escucha, discierne y actúa desde la realidad de los pueblos.

La ecología integral dejó de ser un discurso para convertirse en una práctica pastoral

Durante mucho tiempo, algunos sectores consideraron que el cuidado de la creación era una preocupación secundaria dentro de la misión evangelizadora. El Congreso de Jutiapa, desde su pequeñez, como el grano de mostaza, vino a desmontar definitivamente esa falsa oposición.

La gran convicción que atravesó todo el encuentro fue que la crisis ecológica no es solamente un problema ambiental. Es una crisis humana, social, económica, cultural y espiritual. Cuando un río es contaminado, no solamente se afecta un ecosistema; se deteriora la salud de las comunidades, se destruyen medios de subsistencia, se rompen vínculos culturales y se hiere la dignidad de los pueblos. 

Esta comprensión coincide plenamente con la visión de la ecología integral propuesta por la gran encíclica Laudato Si', del papa Francisco. La tierra, el agua, los bosques y la biodiversidad no pueden ser considerados simples recursos económicos. Son bienes comunes, dones de Dios destinados al servicio de toda la humanidad.

Desde esta perspectiva, el Congreso recordó algo esencial: la defensa de la Casa Común no es una moda ideológica ni una agenda política disfrazada de religión. Es una exigencia de la fe cristiana. Escuchar el clamor de la tierra es escuchar también el clamor de los pobres, porque ambos forman parte de una misma realidad humana y espiritual.  


Una radiografía inquietante del norte, oriente y suroriente de Guatemala

Uno de los aportes más valiosos del Congreso fue la elaboración de una mirada regional sobre la situación de los bienes naturales en Alta y Baja Verapaz, Petén, Izabal, Zacapa, Chiquimula, El Progreso, Jalapa, Santa Rosa y Jutiapa.

El diagnóstico es preocupante. La región alberga algunos de los ecosistemas más importantes de Mesoamérica, pero enfrenta una presión creciente derivada de la expansión de monocultivos, la ganadería extensiva, la extracción ilegal de madera, la minería, la contaminación de cuencas y el avance de proyectos extractivos. La situación se agrava al constatar la presencia de organizaciones criminales y la dinámica de una gran corrupción alentada por un sistema de justicia y una casta política que privilegia los intereses del gran capital en contra de los pueblos asentados en esta región de Guatemala.

Particularmente alarmante es la crisis hídrica. En amplias zonas del Corredor Seco, miles de familias experimentan cada año mayores dificultades para acceder al agua. A ello se suma la contaminación de ríos y fuentes hídricas provocada por aguas residuales, desechos sólidos y actividades industriales y extractivas. 

La deforestación avanza tanto en el norte como en el oriente del país. La pérdida de cobertura forestal compromete la biodiversidad, debilita la capacidad de recarga hídrica y aumenta la vulnerabilidad frente al cambio climático. 

Pero quizá el aspecto más profundo del análisis es la constatación de que detrás de los problemas ambientales aparecen conflictos relacionados con la concentración de la tierra, la exclusión social, la inseguridad alimentaria y la marginación de comunidades indígenas y campesinas. La crisis ecológica y la crisis social son inseparables. 

 Una denuncia profética frente al modelo extractivista

El Congreso no se limitó a describir problemas. También se atrevió a señalar causas. El documento final identifica la existencia de modelos económicos que privilegian la acumulación de riqueza sobre el bien común y que conciben la naturaleza como una mercancía susceptible de explotación ilimitada.

Se trata de una denuncia que posee profundas raíces bíblicas y evangélicas. Los profetas de la Biblia denunciaron a quienes acumulaban tierras mientras expulsaban a los pobres. Jesús denunció toda forma de idolatría del dinero. La Doctrina Social de la Iglesia ha insistido constantemente en que la propiedad privada tiene una función social y que los bienes de la creación poseen un destino universal.

Por ello, el Congreso cuestiona la lógica que presenta cualquier proyecto extractivo como sinónimo automático de progreso. No puede llamarse desarrollo a aquello que destruye fuentes de agua, degrada bosques, desplaza comunidades o sacrifica el futuro de las nuevas generaciones.

Esta afirmación posee una enorme relevancia para Guatemala, donde numerosos conflictos territoriales continúan generando tensiones entre comunidades, empresas y Estado.

Congreso “Voces de la Tierra y el Espíritu”: cuando la Iglesia en Guatemala esc el clamor de la creación y de los pobres.

Comunicado: Congreso sobre Doctrina Social de la Iglesia

Brandon GodoyCorado

Religión Digital