Sí, mi Dios es el otro Dios:
mi Dios no es un Dios duro, impenetrable, insensible, imposible.
Mi Dios es frágil,
es de mi raza,
y yo de la suya.
Él es hombre y yo casi Dios; para que yo pudiera saborear la divinidad, amó mi barro.
A mi Dios le hizo
frágil el amor.
Mi Dios conoció la alegría humana, la amistad, el gozo de la tierra y de sus cosas,
mi Dios tuvo hambre y sueño y se cansó;
mi Dios fue sensible;
mi Dios se irritó,
y fue dulce como un
niño;
mi Dios tembló ante la
muerte;
mi Dios sufrió el destierro;
fue perseguido y
aclamado;
mi Dios amó todo lo humano; las cosas y los hombres; el pan y la mujer; a los buenos y a los pecadores.
Mi Dios fue un hombre
de su tiempo,
vistió como todos, habló el dialecto de su tierra, trabajó con sus manos, gritó como los profetas;
mi Dios fue débil y
severo con los soberbios,
murió joven por ser sincero, lo mataron porque le traicionaba la verdad en sus ojos;
mi Dios rompió la vieja moral del diente por diente para inaugurar la de una amor.
Mi Dios, tirado en el surco, aplastado contra la tierra, traicionado, abandonado, incomprendido, siguió amando.
Por eso mi Dios venció
a la muerte,
y brotó como un fruto nuevo entre sus manos: la resurrección.
Por eso estamos
resucitando todos: los hombres y las cosas.
Es difícil para tantos mi Dios frágil , mi Dios que llora , mi Dios que no se defiende.
Es difícil mi Dios
abandonado de Dios
mi Dios que debe morir para triunfar.
Es difícil mi Dios
frágil, amigo de la vida, mi Dios que
sufrió el mordisco de todas las tentaciones, mi
Dios que sudó sangre antes de aceptar la voluntad de su Padre.
Es difícil este Dios, este mi Dios frágil, para quienes creen que sólo se defiende matando, para quienes salvación es sinónimo de esfuerzo y no de regalo,para quienes lo humano es pecado.
Es difícil mi Dios frágil para quienes siguen soñando con un Dios que no se parezca a los hombres.
( Juan Arias )
Palabras para el silencio
Colaboración de Juan García de Paredes
.jpg)