DIOS ES AMOR, ENTONCES, ¿ POR QUÉ HAY TANTO MAL ?
Dios ha creado al hombre racional y libre, y , por eso mismo, se ha sometido a su juicio. La historia de la salvación es también la historia del juicio constante del hombre sobre Dios.
Scandalum Crucis, el
escándalo de la Cruz.
¿ Era necesario para la salvación del hombre que Dios entregase a Su Hijo a la muerte en la Cruz ?
Evidentemente, una
respuesta podría ser que Dios no tiene necesidad de justificarse ante el
hombre.
Pero Dios, que además de ser Omnipotencia, es Sabiduría y - repitámoslo una vez más -- Amor, desea, por así decirlo, justificarse ante la historia del hombre.
No es el Absoluto que
está fuera del mundo, y al que por tanto le es indiferente el sufrimiento
humano.
Es el Emmanuel, el Dios con nosotros, un Dios que comparte la suerte del hombre y participa de su destino.
Si en la historia
humana está presente el sufrimiento, se entiende entonces por qué Su
omnipotencia se manifestó con la Omnipotencia de la humillación mediante la
Cruz .
El escándalo de la Cruz sigue siendo la clave para la interpretación del gran misterio del sufrimiento, que pertenece de modo tan integral a la historia del hombre.
En eso concuerdan
incluso los críticos contemporáneos del cristianismo.
Incluso ésos ven que
Cristo crucificado es una prueba de la solidaridad de Dios con el hombre que
sufre.
Dios se pone de parte del hombre.
Lo hace de manera
radical:
<< Se humilló a sí mismo asumiendo la condición de siervo, haciéndose obediente hasta la muerte y muerte de cruz >>
Todo está contenido en
esto: todos los sufrimientos individuales y los sufrimientos colectivos, los
causados por la fuerza de la naturaleza y los provocados por la libre voluntad
humana, las guerras y los gulag y los holocaustos, el holocausto hebreo, pero
también, por ejemplo, el holocausto de los esclavos negros de África.
Colaboración de Juan García de Paredes

