Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo arreglo: Ana Isabel Pérez y Martín Valmaseda

Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo arreglo: Ana Isabel Pérez y Martín Valmaseda

7 de noviembre de 2026

PALABRAS A VOLEO : HEMOS GANADO... ¿HEMOS?

 MARTÍN VALMASEDA +

Fíjense  que en  esta  expresión  que hoy  lanzamos  añadimos  una  interrogante:

¿No  decimos hemos  ganado?  sino ¿Hemos  ganado?  Ustedes  se  imaginaran  por  qué:

¿Quién   ha  ganado  las  elecciones?¿ha  sido  un  político? ¿un partido? o hemos  sido  nosotros  los  Guatemaltecos  y  los  que  queremos  a  GUATEMALA  aunque   vivamos  en  España o  en  Honolulu ́.  

Señor Presidente
Luis Aguilé

juan0arnet

Les  copio -- una famosa frase que Don Lorenzo Milani, el sacerdote de Barbiana,  gran educador  hace decir al protagonista de Carta a una profesora: "He aprendido que el problema de los demás es el mismo que el mío. Salir de él todos juntos es política. Salir de él solo es avaricia'.

Lean  esto  y  piénsenlo.  También  pueden  meditar  en  la  frase que  sirve  de  título  a  este  blog    TODOS   SOMOS UNO.    Todos  los  seres humanos,  los  millones  que  habitan  en  cualquier tierra  o  país  somos   un  solo  ser- Parece  que antes  de  Milani  lo  dijo  el  profeta  Jesús  de Nazaret  en  su  oración  Padre  celestial  que  todos  sean  uno  como tú  y  yo  somos  uno.

Cuando  usted  fue  a  votar  en  Guatemala,  no  votó  para  que  un  señor  tuviera  una  ventaja  política, sino  para  que  TODOS  LOS GUATEMALTECOS ¡TODOS! tuvieran  una   vida  mejor. No  para  que  algún  estafador, negociante  con  drogas,   amigo del  presidente  elegido  sacase  provecho  para  él  sólo;  sino  para  que   los  niños  de  las  aldeas  y barrancas  ciudadanas  tuvieran  una  buena  alimentación,  para  que  los  patojos  tengan  escuelas,  con  libros  que  lean  sin  estar  sentados  en  bloques  de  cemento,  para  que  hombres  y  mujeres  tengan  trabajo,  hospitales  limpios  y  medicinas,  para  que  los  llamados  mareros  sepan  que  pueden  emplear  su  juventud  en  servir al  país  no  a  robarlo  y  todos,  todos  nos   ayudemos  a  ser  felices.

EVANGELIO DOMINGO 8 DE NOVIEMBRE (Mateo 25, 1-13). Reflexiones de J.A. Pagola

CON LAS LÁMPARAS ENCENDIDAS

Dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:

El reino de los cielos se parecerá a diez doncellas que tomaron sus lámparas y salieron a esperar al esposo. Cinco de ellas eran necias y cinco eran sensatas. Las necias, al tomar las lámparas, se dejaron el aceite; en cambio, las sensatas se llevaron alcuzas de aceite con las lámparas. El esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron. A medianoche se oyó una voz: << ¡Que llega el esposo, salid a recibirlo! >>Entonces se despertaron todas aquellas doncellas y se pusieron a preparar sus lámparas. Y las necias dijeron a las sensatas: <<Dadnos un poco de vuestro aceite, que se nos apagan las lámparas>>. Pero las sensatas contestaron: << Por si acaso no hay bastante para vosotras y nosotras, mejor es que vayáis a la tienda y os lo compréis>>.

Mientras iban a comprarlo, llegó el esposo, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de bodas, y se cerró la puerta. Más tarde llegaron también las otras doncellas, diciendo: <<Señor, señor, ábrenos>>. Pero él respondió: <<Os lo aseguro: no os conozco >>. Por tanto, velad, porque no sabéis el día ni la hora (Mateo 25, 1-13).

LA FUERZA DEL EVANGELIO DEL PAPA LEÓN XIV

NUESTRA FRAGILIDAD,

NUESTRA DIGNIDAD

Dios no se avergüenza de mí humanidad.

Aunque soy frágil, el Señor no se avergüenza de mí humanidad, al contrario, viene a habitar dentro de mí. ÉL me acompaña con su Espíritu, me ilumina y me transforma en instrumento de su amor para los demás, para la sociedad y para el mundo.

Sobre el fundamento de esta promesa, caminemos en la alegría de la fe, para ser templo santo del Señor. Sobre la base de esa promesa, caminemos en la alegría que nace de la fe, para llegar a ser un templo santo del Señor.

¿ Nuestra dignidad  ?

Somos criaturas queridas por Dios.

Mi propia historia es la de un ciudadano, descendiente de inmigrantes, que a su vez ha emigrado.

Cada uno de nosotros, en el curso de la vida, se puede encontrar sano o enfermo, ocupado o desocupado, en su patria o en tierra extranjera. 

Su dignidad, sin embargo, es siempre la misma, la de una creatura querida y amada por Dios.

Nosotros, enfermos que necesitan ser curados.

Todos nosotros, aunque llamados a ser ministros de Cristo, médicos de almas, para nuestros hermanos y hermanas, somos ante todo enfermos que necesitan curación.

Como dice San Agustín, utilizando la imagen de una barca, todos nosotros << en esta vida tenemos como hendiduras propias de nuestra mortalidad y fragilidad, por las que entra el pecado desde las olas de este siglo  >>

PALABRAS PARA EL SILENCIO

SÓLO DIOS....

Pero  tú....

Sólo Dios puede dar la fe....,

pero tú puedes dar tu testimonio. 


Sólo Dios puede dar la esperanza....

pero tú puedes devolverla a tu hermano. 


Sólo Dios puede dar el amor...,

pero tú puedes enseñar a amar. 


Sólo Dios puede dar la paz...,

pero tú puedes sembrar la unión. 


Sólo Dios puede dar la fuerza...,

pero tú puedes animar al desanimado. 


Sólo Dios es el camino...,

pero tú puedes señalarlo a los demás. 

EL RECORDADO PAPA FRANCISO

Decía el recordado papa Francisco: «Las bienaventuranzas son de alguna manera el carné de identidad del cristiano, que lo identifica como seguidor de Jesús. Estamos llamados a ser bienaventurados, seguidores de Jesús, afrontando los dolores y angustias de nuestra época con el espíritu y el amor de Jesús.

Así, podríamos señalar nuevas situaciones para vivirlas con el espíritu renovado y siempre actual: Bienaventurados los que soportan con fe los males que otros les provocan y perdonan de corazón; bienaventurados los que miran a los ojos a los descartados y marginados mostrándoles cercanía; bienaventurados los que reconocen a Dios en cada persona y luchan para que otros también lo descubran; bienaventurados los que protegen y cuidan la casa común; bienaventurados los que renuncian al propio bienestar por el bien de otros; bienaventurados los que rezan y trabajan por la plena comunión de los cristianos… Todos ellos son portadores de la misericordia y ternura de Dios, y recibirán ciertamente de él la recompensa merecida». Sí, bienaventurados. 

COMPARTIR LO NUESTRO CON LOS NECESITADOS

Lc 9, 11-17

Leer el evangelio

Dos eran los problemas más angustiosos en las aldeas de Galilea: el hambre y las deudas. Era lo que más hacía sufrir a Jesús. Cuando sus discípulos le pidieron que les enseñara a orar, a Jesús le salieron desde muy dentro las dos peticiones: «Padre, danos hoy el pan necesario»; «Padre, perdónanos nuestras deudas, pues también nosotros perdonamos a los que nos deben algo».

¿Qué podían hacer contra el hambre que los destruía y contra las deudas que los llevaban a perder sus tierras? Jesús veía con claridad la voluntad de Dios: compartir lo poco que tenían y perdonarse mutuamente las deudas. Solo así nacería un mundo nuevo.

Las fuentes cristianas han conservado el recuerdo de una comida memorable con Jesús. Fue al descampado y tomó parte mucha gente. Es difícil reconstruir lo que sucedió. El recuerdo que quedó fue este: entre la gente solo recogieron «cinco panes y dos peces», pero compartieron lo poco que tenían y, con la bendición de Jesús, pudieron comer todos.

Al comienzo del relato se produce un diálogo muy esclarecedor. Al ver que la gente tiene hambre, los discípulos proponen la solución más cómoda y menos comprometida; «que vayan a las aldeas y se compren algo de comer»; que cada uno resuelva sus problemas como pueda. Jesús les replica llamándolos a la responsabilidad; «Dadles vosotros de comer»; no dejéis a los hambrientos abandonados a su suerte.

No lo hemos de olvidar. Si vivimos de espaldas a los hambrientos del mundo, perdemos nuestra identidad cristiana; no somos fieles a Jesús; a nuestras comidas eucarísticas les falta su sensibilidad y su horizonte, les falta su compasión. ¿Cómo se transforma una religión como la nuestra en un movimiento de seguidores más fiel a Jesús?

LA DIVERSIDAD TAMBIEN GANA ESPACIOS EN LA POLITICA ESTADOUNIDENSE

Por primera vez mujeres indígenas, mujeres negras y personas LGBTQA+ hacen historia al conquistar  gubernaturas, espacios en el Senado y legislaturas locales.

Publicación de Ruda en Facebook




URUGUAY, EL PAIS DONDE NO SE HABLA DE RELIGION EN PUBLICO Y LA NAVIDAD TIENE OTRO NOMBRE

 

En un continente predominantemente católico, Uruguay es una excepción. Aunque el 70% de la población dice creer en Dios, apenas el 9% es católica practicante. Este es el primer país que visitará León XIV en su viaje a América latina. Un país marcado por la laicidad.

MUNDOS DEL MUNDO: HAITI

 

Cómo Occidente arruinó a Haití, la primera república negra del mundo

¿Sabías que Haití quitó el blanco de su bandera inicial para simbolizar el fin del dominio del hombre blanco en su país? Haití fue el primer país de América Latina que proclamó su independencia y fue la primera república negra del mundo en la que triunfó una revolución de esclavos. ¿Qué es lo que ha pasado entonces, para que Haití haya pasado de un comienzo tan prometedor a ser un estado prácticamente fallido?

30 de octubre de 2026

PALABRAS A VOLEO: LOS POBRES

 MARTÍN VALMASEDA+

"Ya  está  este  papa  comunista  volviendo  a  hablar  de  los  pobres."  Eso  dirá algún "jerarca" de  la  iglesia  vaticana, cuando se  entera de que el  papa, o  papá Francisco+ el "día  de  los  pobres".

Que se  ponga  un  día  al  año,  el  día  de  las  secretarias,  o  de  los  bomberos  está bien,  pero  de  los pobres... Si  sólo  hay  algunos pocos  a  la  puerta  de  las  iglesias; que  quiten  los  templos  y  ya  no  habrá  pobres  visibles,  solo  quedarán  los pobres invisibles. A los invisibles se les llama: marginados, económicamente débiles  o  desfavorecidos,  que  es  la  expresión  más  cómoda,  porque  un  pobre  es  alguien a  quien  no  le hacen el  favor  de  darle  trabajo, o  está  enfermo  y  no  le  hacen  el  favor  de  llevarle  al   hospital, porque  si va  le  cobran  pero  como es  poo..., perdón  desfavorecido, o  ha  venido  del  extranjero  sin  dinero,  con  esposa  y  tres  hijos,  de  un  país fuertemente  desfavorecido.

Los  pobres de verdad deben de ser los pobres con votos que  son  pobres  porque  quieren, los frailes, que en vez de voto de pobreza debían de hacer voto de desfavorecimiento. Pero la  gente  con  dinero da limosna  más a  los  religiosos  que a los emigrantes o a la  gente que vive en  barrios o barrancas que no son  pobres ni desfavorecidas sino miserables.  Donde es difícil acercarse.

EVANGELIO DOMINGO 1 DE NOVIEMBRE (Mateo 5, 1- 12 a ). Reflexiones de J.A. Pagola

BIENAVENTURANZAS

Al ver Jesús al gentío, subió a la montaña, se sentó y se acercaron sus discípulos, y él se puso a hablar enseñándoles:

Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.

Dichosos los sufridos, porque ellos heredarán la tierra.

Dichosos los que lloran, porque ellos serán consolados.

Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados.

Dichosos los misericordiosos, porque ellos alcanzarán la misericordia.

Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.

Dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos se llamarán <<los hijos de Dios>>.

Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.

Dichosos vosotros cuando os insulten, y os persigan, y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo (Mateo 5, 1- 12 a ).

LA FELICIDAD DE JESÚS

No es difícil dibujar el perfil de una persona feliz en la sociedad que conoció Jesús. Se trataría de un varón adulto y de buena salud, casado con una mujer honesta y fecunda, con hijos varones y unas tierras ricas, observante de la religión y respetado en su pueblo. ¿Qué más se podía pedir?

Ciertamente no era este el ideal que animaba a Jesús. Su manera de vivir era provocativa. Si era feliz, lo era de manera contracultural, a contrapelo de lo establecido.

En realidad, no pensaba mucho en su felicidad. Su vida giraba más bien en torno a un proyecto que le entusiasmaba y le hacía vivir intensamente. Lo llamaba <<reino de Dios>>.

No sabía ser feliz sin incluir a los otros. Creía en un <<Dios feliz>>, más atento al sufrimiento de las gentes que a sus pecados.

Desde la fe en ese Dios rompía los esquemas religiosos y sociales. No predicaba: << Felices los justos y piadosos, porque recibirán el premio de Dios>>. No decía: <<Felices los ricos y poderosos, porque cuentan con su bendición>>. Su grito era desconcertante para todos: <<Felices los pobres, porque Dios será su felicidad>>.

EL DIOS EN QUIEN CREO

 


Sí, mi Dios es el otro Dios:

mi Dios no es un Dios duro, impenetrable, insensible, imposible.

Mi Dios es frágil,

es de mi raza,

y yo de la suya.

Él es hombre y yo casi Dios; para que yo pudiera saborear la divinidad, amó mi barro.

A mi Dios le hizo frágil el amor.

Mi Dios conoció la alegría humana, la amistad, el gozo de la tierra y de sus cosas,

 mi Dios tuvo hambre y sueño y se cansó;

mi Dios fue sensible;

mi Dios se irritó,

y fue dulce como un niño;

mi Dios tembló ante la muerte;

mi Dios sufrió el destierro;

fue perseguido y aclamado;

mi Dios amó todo lo humano; las cosas y los hombres; el pan y la mujer; a los buenos y a los pecadores.

Mi Dios fue un hombre de  su tiempo,

vistió como todos, habló el dialecto de su tierra, trabajó con sus manos, gritó como los profetas;

mi Dios fue débil y severo  con los soberbios,

murió joven por ser sincero, lo mataron porque le traicionaba la verdad en sus ojos;

mi Dios rompió la vieja moral del diente por diente para inaugurar la de una amor.