Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo arreglo: Ana Isabel Pérez y Martín Valmaseda

Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo arreglo: Ana Isabel Pérez y Martín Valmaseda

30 de octubre de 2026

PALABRAS A VOLEO: LOS POBRES

 MARTÍN VALMASEDA+

"Ya  está  este  papa  comunista  volviendo  a  hablar  de  los  pobres."  Eso  dirá algún "jerarca" de  la  iglesia  vaticana, cuando se  entera de que el  papa, o  papá Francisco+ el "día  de  los  pobres".

Que se  ponga  un  día  al  año,  el  día  de  las  secretarias,  o  de  los  bomberos  está bien,  pero  de  los pobres... Si  sólo  hay  algunos pocos  a  la  puerta  de  las  iglesias; que  quiten  los  templos  y  ya  no  habrá  pobres  visibles,  solo  quedarán  los pobres invisibles. A los invisibles se les llama: marginados, económicamente débiles  o  desfavorecidos,  que  es  la  expresión  más  cómoda,  porque  un  pobre  es  alguien a  quien  no  le hacen el  favor  de  darle  trabajo, o  está  enfermo  y  no  le  hacen  el  favor  de  llevarle  al   hospital, porque  si va  le  cobran  pero  como es  poo..., perdón  desfavorecido, o  ha  venido  del  extranjero  sin  dinero,  con  esposa  y  tres  hijos,  de  un  país fuertemente  desfavorecido.

Los  pobres de verdad deben de ser los pobres con votos que  son  pobres  porque  quieren, los frailes, que en vez de voto de pobreza debían de hacer voto de desfavorecimiento. Pero la  gente  con  dinero da limosna  más a  los  religiosos  que a los emigrantes o a la  gente que vive en  barrios o barrancas que no son  pobres ni desfavorecidas sino miserables.  Donde es difícil acercarse.

EVANGELIO DOMINGO 1 DE NOVIEMBRE (Mateo 5, 1- 12 a ). Reflexiones de J.A. Pagola

BIENAVENTURANZAS

Al ver Jesús al gentío, subió a la montaña, se sentó y se acercaron sus discípulos, y él se puso a hablar enseñándoles:

Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.

Dichosos los sufridos, porque ellos heredarán la tierra.

Dichosos los que lloran, porque ellos serán consolados.

Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados.

Dichosos los misericordiosos, porque ellos alcanzarán la misericordia.

Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.

Dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos se llamarán <<los hijos de Dios>>.

Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.

Dichosos vosotros cuando os insulten, y os persigan, y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo (Mateo 5, 1- 12 a ).

LA FELICIDAD DE JESÚS

No es difícil dibujar el perfil de una persona feliz en la sociedad que conoció Jesús. Se trataría de un varón adulto y de buena salud, casado con una mujer honesta y fecunda, con hijos varones y unas tierras ricas, observante de la religión y respetado en su pueblo. ¿Qué más se podía pedir?

Ciertamente no era este el ideal que animaba a Jesús. Su manera de vivir era provocativa. Si era feliz, lo era de manera contracultural, a contrapelo de lo establecido.

En realidad, no pensaba mucho en su felicidad. Su vida giraba más bien en torno a un proyecto que le entusiasmaba y le hacía vivir intensamente. Lo llamaba <<reino de Dios>>.

No sabía ser feliz sin incluir a los otros. Creía en un <<Dios feliz>>, más atento al sufrimiento de las gentes que a sus pecados.

Desde la fe en ese Dios rompía los esquemas religiosos y sociales. No predicaba: << Felices los justos y piadosos, porque recibirán el premio de Dios>>. No decía: <<Felices los ricos y poderosos, porque cuentan con su bendición>>. Su grito era desconcertante para todos: <<Felices los pobres, porque Dios será su felicidad>>.

EL DIOS EN QUIEN CREO

 


Sí, mi Dios es el otro Dios:

mi Dios no es un Dios duro, impenetrable, insensible, imposible.

Mi Dios es frágil,

es de mi raza,

y yo de la suya.

Él es hombre y yo casi Dios; para que yo pudiera saborear la divinidad, amó mi barro.

A mi Dios le hizo frágil el amor.

Mi Dios conoció la alegría humana, la amistad, el gozo de la tierra y de sus cosas,

 mi Dios tuvo hambre y sueño y se cansó;

mi Dios fue sensible;

mi Dios se irritó,

y fue dulce como un niño;

mi Dios tembló ante la muerte;

mi Dios sufrió el destierro;

fue perseguido y aclamado;

mi Dios amó todo lo humano; las cosas y los hombres; el pan y la mujer; a los buenos y a los pecadores.

Mi Dios fue un hombre de  su tiempo,

vistió como todos, habló el dialecto de su tierra, trabajó con sus manos, gritó como los profetas;

mi Dios fue débil y severo  con los soberbios,

murió joven por ser sincero, lo mataron porque le traicionaba la verdad en sus ojos;

mi Dios rompió la vieja moral del diente por diente para inaugurar la de una amor.

JUAN PABLO II CRUZANDO EL UMBRAL DE LA ESPERANZA

 DIOS ES AMOR,  ENTONCES,  ¿ POR QUÉ HAY TANTO MAL  ?

Dios ha creado al hombre racional y libre, y , por eso mismo, se ha sometido a su juicio. La historia de la salvación es también la historia del juicio constante del hombre sobre Dios.

Scandalum Crucis, el escándalo de la Cruz.

¿ Era necesario para la salvación del hombre que  Dios entregase a Su Hijo  a la muerte en la Cruz  ?

Evidentemente, una respuesta podría ser que Dios no tiene necesidad de justificarse ante el hombre.

Pero Dios, que además de ser Omnipotencia, es Sabiduría y - repitámoslo una vez más -- Amor, desea, por así decirlo, justificarse ante la historia del hombre.

No es el Absoluto que está fuera del mundo, y al que por tanto le es indiferente el sufrimiento humano.

Es el Emmanuel, el Dios con nosotros, un Dios que comparte la suerte del hombre y participa de su destino.

Si en la historia humana está presente el sufrimiento, se entiende entonces por qué Su omnipotencia se manifestó con la Omnipotencia de la humillación mediante la Cruz .

El escándalo de la Cruz sigue siendo la clave para la interpretación del gran misterio del sufrimiento, que pertenece de modo tan integral a la historia del hombre.

FIESTA DE TODOS LOS SANTOS

José Luis Sicre

Mt 5, 1-12a

No están todos los que son…


La oración de la misa de hoy habla de «celebrar en una misma fiesta los méritos de todos los Santos». Quienes conocen las listas interminables de santos y santas que contiene, día por día, el Martirologio romano, considerará justo tenerlos a todos presentes en una misma fiesta. Pero, con esto, pensamos en las personas que, al menos en los últimos siglos, han sido canonizadas por la Iglesia tras un largo y costoso proceso a propósito de sus virtudes heroicas. Quedan fuera los innumerables cristianos que han vivido heroicamente su fe, esperanza y caridad, pero que no han sido especialmente conocidos y, si lo han sido, sus devotos no disponían de la gran cantidad de dinero necesaria para costear el proceso. Por eso, en esta fiesta conviene volver al sentido de la palabra «santo» en las cartas del Nuevo Testamento, cuando designaba a todo cristiano como consagrado a Dios. La fiesta de hoy nos invita a celebrar e imitar a tantas personas buenas, «santas», que hemos conocido en nuestra viday de cuyas virtudes nos hemos beneficiado.

Ocho puertas para entrar en el Reino de Dios

En la Fiesta de Todos los Santos, la lectura del evangelio recoge las bienaventuranzas. Es una forma de indicarnos el camino que llevó a tantos hombres y mujeres a lo largo de la historia a la santidad. Resulta imposible comentar cada una de ellas en poco espacio. Me limito a indicar algunos detalles fundamentales para entenderlas.

Las bienaventuranzas no son una carrera de obstáculos

Muchos cristianos conciben las bienaventuranzas como una carrera de obstáculos, una serie de ocho vallas que debemos superar hasta que conseguimos llegar a la meta del Reino de Dios. Y la carrera se hace difícil, tropezamos continuamente, nos sentimos tentados a abandonar cuando vemos tantas vallas derribadas. «No soy pobre material ni espiritualmente; no soy sufrido, soy violento; no soy misericordioso; no trabajo por la paz… No hace falta que un juez me descalifique, me descalifico yo mismo». Las bienaventuranzas se convierten en lo que no son: un código de conducta.

Las bienaventuranzas son ocho puertas para entrar en el Reino de Dios

Antonio Barluzzi, el arquitecto que diseñó la basílica de las bienaventuranzas sobre una colina junto al lago de Galilea, la concibió con una planta octogonal y ocho grandes ventanas que permiten ver el hermoso paisaje del lago. Sin embargo, las bienaventuranzas, más que ocho ventanas para mirar al exterior son ocho puertas para entrar al palacio del Reino de Dios.

Para entenderlas rectamente hay que advertir dónde las sitúa Mateo: al comienzo del primer gran discurso de Jesús, el Sermón del Monte, en el que expone su programa e indica la actitud que debe distinguir a un cristiano de un escriba, de un fariseo y de un pagano.

A diferencia de los políticos, capaces de mentir con tal de ganarse a los votantes, Jesús dice claramente desde el principio que su programa no va a agradar a todos. Los interesados en seguirle, en formar parte de la comunidad cristiana (eso significa aquí el «Reino de los cielos»), son las personas que menos podríamos imaginar: las que se sienten pobres ante Dios, como el publicano de la parábola; los partidarios de la no violencia en medio de un mundo violento, capaces de morir perdonando al que los crucifica; los que lloran por cualquier tipo de desgracia propia o ajena; los que tienen hambre y sed de cumplir la voluntad de Dios, como Jesús, que decía que su alimento era cumplir la voluntad del Padre; los misericordiosos, los que se compadecen ante el sufrimiento ajeno, en vez de cerrar sus entrañas al que sufre; los limpios de corazón, que no se dejan manchar con los ídolos de la riqueza, el poder, el prestigio, la ambición; los que trabajan por la paz; los perseguidos por querer ser fieles a Dios.

CONSTRUYENDO UTOPIA


Llegará un día

en que nosotros,

tú y yo,

y ellos…

¡todos! seremos todo para todos;

y no habrá murallas,

ni dobles contabilidades,

ni tarjetas opacas,

ni cajas fuertes,

ni burocracia interminable…

pues no habrá que esconder nada

ni guardar ningún secreto,

ni defender propiedades privadas…

porque el mundo será la casa de todos,

y la luz brillará en todos,

y todos buscaremos el bien para todos,

y nos sentiremos felices

viviendo libres,

como hermanos e iguales…

 

Y las guerras,

las batallas,

las contiendas,

los combates

las pugnas,

las luchas,

las peleas,

las riñas,

las disputas

las oposiciones,

los concursos,

las competencias…

entre unos y otros,

entre el fuerte y el débil,

pasarán…

porque nos atraerá más

la unión y el apoyo,

el andar juntos,

el gustar los abrazos

que el ser lobos unos para otros…;

y no habrá vencedores ni vencidos,

ni pobres ni ricos,

ni sabios ni ignorantes,

ni ciudadanos ni extranjeros…

pues todos seremos tus hijos

y viviremos como hermanos.

 

Pero ahora, mientras tanto,

hay que hacer que llegue ese día,

practicando,

con fe y esperanza,

la utopía,

y dejando que el evangelio

haga germinar,

en nuestras entrañas,

y en el corazón de la sociedad,

el futuro que Tú nos prometes cada mañana…


Florentino Ulibarri

Fe adulta

 

 

RESULTADO DE LA ELECCION PRESIDENCIAL EN BRASIL

 

Hay victorias que van más allá de las urnas y despiertan emociones en millones de personas. El triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva representa, para sus seguidores, la esperanza de un Brasil que vuelva a poner en el centro la justicia social, la defensa de la Amazonía y los derechos de quienes durante años han reclamado ser escuchados.

En Brasil, el resultado renueva las expectativas de trabajadores, comunidades indígenas, familias humildes y defensores de la naturaleza que sueñan con un país más justo y con oportunidades para todos.

La Amazonía, hogar de innumerables comunidades y una región fundamental para el equilibrio ambiental del planeta, vuelve a ocupar un lugar central en las esperanzas de quienes luchan por protegerla.

Y más allá de sus fronteras, el resultado despierta emociones en América Latina, donde muchas personas ven en este momento una nueva oportunidad para hablar de dignidad, igualdad y futuro.

Para quienes celebran, no se trata solamente de una victoria política: se trata de volver a creer que los pueblos pueden construir un mañana distinto.

Brasil vuelve a mirar hacia adelante y, para muchos, con Lula también vuelve la esperanza.

NOS SOLIDARIZAMOS Y OFRECEMOS...

 

DIA DE MUERTOS EN EL AIRE: BARRILETES DE SUMPANGO

Español En Sumpango, Guatemala, las celebraciones del Día de Muertos van más allá del panteón. Desde hace décadas, este pueblo construye barriletes (cometas o papalotes) gigantes para comunicarse con sus antepasados a través del viento.

MUNDOS DEL MUNDO: LA PATAGONIA

 


Descubre la Patagonia, una de las regiones más remotas, salvajes y fascinantes del planeta, donde los Andes, los glaciares, las estepas infinitas y las costas del extremo sur de Sudamérica crean un territorio de belleza extraordinaria.

En este documental de viajes en 4K, recorreremos los paisajes de Argentina y Chile para descubrir mucho más que montañas y glaciares. Conoceremos la vida de quienes habitan este territorio aislado, donde el viento, el frío, las enormes distancias y la naturaleza forman parte de la vida cotidiana.

Desde las majestuosas Torres del Paine y el imponente Fitz Roy hasta los glaciares de la Patagonia austral, las estepas de Argentina y los remotos caminos de Tierra del Fuego, cada paisaje revela una historia diferente.

Adéntrate en las estancias patagónicas, donde gauchos y familias ganaderas continúan criando ovejas y trabajando en extensas tierras. Descubre pequeñas comunidades, caminos de ripio, casas aisladas, escuelas rurales y pueblos donde la solidaridad y la autosuficiencia son esenciales para sobrevivir a las condiciones extremas.

También exploraremos la increíble fauna de la región: guanacos, cóndores, ñandúes, pingüinos, ballenas y otros animales salvajes que recorren libremente uno de los últimos grandes territorios naturales del mundo.

La Patagonia también guarda una extraordinaria riqueza cultural. Las tradiciones de los pueblos originarios, la herencia de los gauchos, la influencia de los colonos europeos y las costumbres transmitidas de generación en generación forman una identidad única marcada por la tierra, el aislamiento y el espíritu de libertad.

Desde el glaciar Perito Moreno hasta los canales de Tierra del Fuego, desde las enormes estancias hasta los pueblos perdidos en la estepa, este viaje muestra cómo la gente vive, trabaja y mantiene sus tradiciones en el verdadero fin del mundo.

🌍 La Patagonia no es simplemente un destino: es una experiencia de libertad, naturaleza, resistencia y vida al límite del mundo.

22 de octubre de 2026

PALABRAS A VOLEO: EL PROJIMO

 Martín Valmaseda +

La encíclica Fratelli Tutti del Papa Francisco nos llamó a la amistad y la fraternidad universal.

Esta palabra se inventó en tiempos y ambientes religiosos

Prójimo

Se habla de amar al prójimo, y está muy bien, es muy sencillo, no tiene problema, porque con quien nos encontramos en la vida normal no es con el prójimo sino con González que es un egoísta y un antipático, con doña Juana, esa chismosa de la casa de al lado, con ese tipo, no sé cómo se llama, que me estafó vendiéndome un reloj que se estropeó en una semana…

Pero el prójimo es cosa de tiempos antiguos, de Moisés y sus tablas de piedra donde decía que amar al prójimo era bastante importante. Aunque no explicaba mucho qué era eso de “prójimo”.

Desde luego un habitante de Jericó, un filisteo no debía de ser prójimo para amar y, en caso de conquista, el pueblo que recibió las tablas de la ley les podía pasar a cuchillo a todos.

La cosa se complicó algo más cuando apareció por aquellas mismas tierras, conquistadas a los filisteos, ese tal Jesús que empezó a dar más detalles de la palabra.

La culpa fue de aquel doctor de la ley que le sacó el tema sobre lo que era principal en esos mandamientos, y al verse acorralado otra vez con lo de amar al prójimo, se hizo el ignorante y preguntó: “¿y quién es mi prójimo?”. Ahí el galileo se soltó con un cuento de esos suyos picantes…

EVANGELIO DOMINGO 25 DE OCTUBRE (Mateo 22, 34-40). Reflexiones de J.A Pagola

AMARÁS A DIOS Y A TU HERMANO


Los fariseos, al oír que había hecho callar a los saduceos, se acercaron a Jesús y uno de ellos le preguntó a modo de prueba:

Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la Ley?

Él le dijo:

<<Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser>>. Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él: <<Amarás a tu prójimo como a ti mismo>>. Estos dos mandamientos sostienen la Ley entera y los Profetas (Mateo 22, 34-40).

NO OLVIDAR LO ESENCIAL

Jesús no se lo pensó dos veces y respondió recordando unas palabras que todos los judíos varones repetían diariamente al comienzo y al final del día: <<Escucha, Israel, el Señor, nuestro Dios, es el único Señor. Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser>>.

Enseguida añadió algo que nadie le había preguntado: <<El segundo mandato es: amarás a tu prójimo como a ti mismo>>.

Nada hay más importante que estos dos mandamientos. Para Jesús son inseparables. No se puede amar a Dios y desentenderse del vecino.

Amar a Dios es sencillamente centrar la vida en él para vivirlo todo desde su voluntad.

Por eso añade Jesús el segundo mandamiento. No es posible amar a Dios y vivir olvidado de gente que sufre y a la que Dios ama tanto.