"compartir todo,
desde los bienes materiales hasta los valores e ideales espirituales"
En una carta con motivo
del 70.º aniversario de la Conference of Major Superiors of Men de Estados
Unidos, León XIV exhorta a los institutos religiosos a ofrecer un testimonio
«unido, gozoso y auténtico», considerando la vida comunitaria como «lugar de
santificación y fuente de inspiración»
El Papa, con sus
hermanos agustinos | © Ordine di Sant'Agostino
(Edoardo Giribaldi, Vatican News).- Compartir
«todo»: desde los bienes materiales hasta los valores y los ideales
espirituales, que a su vez se plasman en acciones de caridad concreta. Una
apertura que da testimonio de una unidad auténtica y alegre, devolviendo a la
vida comunitaria su naturaleza de «lugar de santificación». Este es el aliento
que el Papa León XIV ofrece a la Conference of Major Superiors of Men de
Estados Unidos en una carta con motivo del 70.º aniversario de su fundación,
publicada hoy, 22 de julio. Fue leída por el nuncio apostólico en EE. UU.,
Gabriele Giordano Caccia.
Reforzar el testimonio
de los consagrados
El texto, enviado al
padre palotino Frank Donio, director ejecutivo de la organización que
representa a los superiores de los institutos religiosos masculinos, los
monasterios y las sociedades de vida apostólica del país, se centra en la
asamblea nacional que se inauguró el 20 de julio y que continúa hasta mañana,
23 de julio, en Phoenix, Arizona, bajo el lema «Uno en Cristo: la vida
comunitaria hoy» .
En vuestro compromiso
por ofrecer un espacio de diálogo y por apoyar el liderazgo de las comunidades
que forman parte de la Conferencia, habéis contribuido a reforzar el testimonio
público de los consagrados que dedican su vida al servicio del Evangelio
La fuerza del
apostolado
Retomando sus propias
palabras dirigidas a los participantes en los capítulos generales y asambleas
de diversas congregaciones e institutos, pronunciadas el pasado 18 de
septiembre, el Pontífice anima a los religiosos a considerar la vida
comunitaria como «lugar de santificación y fuente de inspiración, testimonio y
fuerza en vuestro apostolado». Además, advierte del riesgo de egoísmos
inútiles, en la línea de lo afirmado por san Juan Pablo II en su exhortación
apostólica Vita consecrata.
Es precisamente a
través del compartir de todo, incluidos los bienes materiales, las experiencias
espirituales, los ideales apostólicos y el servicio caritativo, como se
manifiesta entre vosotros la presencia oculta del Señor resucitado
El deseo final del Papa
es que la reflexión, el diálogo y la oración común abran un camino de
profundización hacia la ansiada comunión. Tanto entre los distintos institutos
como entre las propias personas, para que así se pueda ofrecer un testimonio
«unido, gozoso y auténtico».