Martin Valmaseda +
En otra ocasión
hablamos de la diferencia entre ciencia
y conciencia.
Una persona que "sabe
mucho" puede estar unida con una total inconsciencia del que no se "da
cuenta" de la realidad. Pero hoy podemos
ver que de esa conciencia existen muchos tipos
diferentes.
Me refiero a la
conciencia social que es elemento fundamental para la misericordia
de cualquier persona. Eso lo explicaba monseñor Helder Cámara con su famosa frase: Cuando
doy pan a un pobre me
llaman santo. Pero
si pregunto por qué los pobres
me piden pan,
me llaman comunista.
Esto nos
pide que expliquemos
las tres clases de conciencia
que existen:
Conciencia ingenua: La
de quien dice que el mundo está así (de pobreza, diferencias de clase,
guerras...) porque es lo natural,
así es la
vida...
Conciencia mítica: quien cree que así es por voluntad de Dios y quien lleva sus sufrimientos, vida humilde con paciencia, Dios lo premiará en el cielo.
Conciencia
crítica: el que, como
hacía Mons. Helder Cámara
y otros fieles
creyentes o no y el mismo Jesús, preguntan por qué existen las
injusticias, los pobres muy pobres, los
ricos muy ricos... y qué se puede
hacer para cambiar esa situación. Así junto a esa conciencia
acompaña también la
compasión crítica que busca los medios más eficaces
y justos para
que se transforme esa
realidad.
Quienes leen
esto piensen lo que pueden
nacer o esperan
que Dios lo arregle
todo en el cielo.
Conciencia
crítica: el que, como
hacía Mons. Helder Cámara
y otros fieles
creyentes o no y el mismo Jesús, preguntan por qué existen las injusticias,
los pobres muy pobres, los
ricos muy ricos...y qué se puede
hacer para cambiar esa situación. Así junto a esa conciencia acompaña también la compasión
crítica que busca los medios
más eficaces y
justos para que se
transforme esa realidad.
Quienes leen esto piensen lo que pueden nacer o esperan que Dios lo arregle todo en el cielo.



