MARTÍN VALMASEDA
¿Es un sueño o un despertar?
Nosotros pueblo de Guatemala;
estábamos hundidos en el sueño,
en un bello país de lagunas y bosques
que a veces vomitaba destrucción por sus volcanes
pero quien hoy hunde nuestra patria son humanos.
Éramos pueblo aunque eran muchos pueblos
con lenguas y costumbres semejantes o distintas
aunque el maíz crecía en todas partes
al fin nos peleábamos
por si era tuyo o mío el terreno y la milpa.
Cuando al fin llegaron por el mar hombres barbudos,
que nos hicieron iguales a todos: nos llamaron los indios,
y nos dieron trabajo como esclavos.
Si no lo queríamos debimos de escapar a las montañas
no quedarnos abajo trabajando para ellos
mientras que nuestras hijas les sirvieron de madres,
y de ellas los mestizos,
otro pueblo distinto: los ladinos,
se seguían sintiendo dueños, los españoles, criollos
los amos de las tierras y de los esclavos.
Ellos, los empezaron a llamar guatemaltecos,
porque ellos eran los ricos
mientras los indios en los montes
cultivando el maíz en su humilde terruño.
No tuvieron derecho a dar órdenes,
cuando les dijeron que en esa Guatemala independiente,
iba empezar la democracia como decían ellos
el gobierno del pueblo... ¿de qué pueblo?
de ladinos, mestizos, criollos... los que solo platicaban castilla
los indios, seguían platicando sus lenguajes.
Y rezando a nuestros Dioses.
Hasta que llegaron misioneros hablando de un tal Jesús
y del papa de Roma.
Y esos sí subieron a los montes a hablar del nuevo Dios
unos decían: habrá que obedecer a los amos de España.
Pero otros junto al hermano Pedro
abrieron los ojos de los nativos
y les dijeron "todos somos iguales, mestizos y ancestrales";
el ser humano es uno, no hay indios ni señores.
Por eso en estos días,
después de gritar por las calles ¡fuera los corruptos!
El pueblo está en una misma lucha..., las etnias y ladinos,
están todos unidos, como uno solo están.






