Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo

Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo
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20 de enero de 2020

Palabras de a voleo Educación y Comunicación





PALABRAS 
A VOLEO




En algunas de nuestras palabras a voleo nos atrevimos a decir que cualquier palabra de las que lanzamos a voleo cuando la presentamos “revoloteando por ahí sola se entiende menos. A veces     dos palabras juntas   nos hacen pensar la influencia de una sobre otra.
Ahora vamos a presentar dos expresiones que a primera vista reflejan trabajos distintos y podríamos decir que en el cambio social que presenta el mundo eso es lo malo:  la separación, hasta contradicción entre estos dos vocablos. En concreto les queremos hablar de

 EDUCACION   y   COMUNICACIÓN

Muchos al leer esto nos dirán: Anda, pues claro que es lo mismo una cosa que otra.  Un buen educador tiene que ser buen comunicador y viceversa… y un buen predicador o publicista, o… todo el que comunica alguna idea o cualquier mensaje…



Bueno, bueno. Decimos nosotros que hoy nos hemos levantado críticos, o sea con mala idea. Pero díganme si por ejemplo hay   muchos predicadores, buenos comunicadores, cuando tanta gente que va a misa   está queriendo que termine la homilía antes de que empiece y el lenguaje del padre que tal vez sea un buen teólogo se le queda en expresiones que tal vez ni él mismo entiende o si las entiende no le interesan.



Conozco el   casos de un profesor que daban en cierto seminario clase de técnica de comunicación y cuando proponía a los seminaristas un trabajo que les podía llevar tiempo se escurrían diciendo “es que esta semana tenemos un examen difícil y no vamos a tener tiempo…

Me imagino que esos estudiantes cuando les” toque” predicar, posiblemente suelten sermones difíciles que los feligreses no entiendan y menos que se interesen.  Pero volvamos a   la educación.
 Los jóvenes de cualquier edad   que no estudien teología sino matemáticas, literatura, ciencias naturales.  Física… Se enfrentan a esos estudios para conocer realidades de la vida que levanten su interés o lo que procuran es conseguir buenas notas, aunque no sepan para qué, ni qué importancia tendrá en su vida eso que aprenden.


¿La causa será del profesor que enseña unas lecciones sin pensar que provecho o interés encontrarán los jóvenes en su vida?, ¿será de los libros escritos por personas que no se ponen en los zapatos de los alumnos pare ver lo que les puede interesar de aquella asignatura?  ¿Será de los alumnos que van a la escuela desde pequeños a “sacar buenas notas” sin que nadie les haga ver que lo que aprender son cosas de la vida, de su vida y que según lo que al crecer vayan eligiendo como profesión, como formación humana, les pueda ir sirviendo?

Seguramente ustedes conocerán algún caso como el de aquellos profesores uno   de matemáticas y otro de historia.  El de matemáticas se quejaba de los malos alumnos… pero más de aquella asignatura de números y ecuaciones tan abstracto y aburrida.  El de historia gozaba con los mismos alumnos llevándolos a visitar museos, poniéndoles películas, llevándolos de excursión al lugar donde…
El matemático le echaba en cara al historiador que su asignatura era más popular y fácil de picar la imaginación y la comunicación de los alumnos ¿Hasta que se pusieron de acuerdo los dos   maestros Comunicadores?... para cambiarse las asignaturas: el de matemáticas daría historia y el de historia matemáticas

Al cabo de unos días los alumnos iban a clase de matemáticas como fueran a    contemplar en directo una batalla (sin sangre) y los de matemáticas, cuando les tocaba historia, parecía que acudían a visitar unas ruinas de números.


Fue muy interesante el análisis del cómo y porqué    había abordado cada educador la comunicación de su asignatura.



Todo en esa vida pueden ser ruinas sin vida o puede ser una gran conquista.


En esta vida llena de comunicadores y educadores, sería bueno que los comunicadores ayuden a descubrir la verdad, las realidades de las vidas (no cuenten cosas falsas) y los educadores eduquen a los alumnos atraídos y emocionados por lo que aprenden. (no historias aburridas y sin conexión con la vida)


Todo esto que hablamos de comunicadores y educadores se lo decimos también   a todos los que tienen algo que contar o enseñar a otros:  padres, madres, abuelas, locutores, realizadores de cine, guionistas, dibujantes de comic.

poetas, cantantes, hermanos mayores, políticos, guías turísticos, vendedores de libros…  vamos todos los que tienen algo que contar y enseñar.  Seguramente también usted.