Para bastantes cristianos de nuestros días, la resurrección de Jesús se reduce a un hecho del pasado.
Algo que le
sucedió al muerto Jesús hace más de dos mil años. Un acontecimiento lejano e
inaccesible, de importancia decisiva para la fe en Jesucristo, pero que no
sabemos vivir hoy desde nuestra propia experiencia.
Sin embargo,
para Pablo de Tarso, encontrarse con el Resucitado es, antes que nada, una
experiencia interior que le hace decir algo admirable: <<Ya no vivo yo, es Cristo quien vive
en mí >> ( Gálatas 2,20 ).
Esta experiencia
no es un privilegio personal de Pablo. Es algo que también pueden experimentar otros creyentes.
Esta experiencia
de Cristo resucitado que habita en lo
profundo de nuestro ser es lo que nos permite abrirnos a él como
<< Maestro interior >>
En el evangélio
de Mateo, Jesús pide a sus discípulos y a la gente que se resistan a la
tentación de convertir su movimiento en
un grupo dirigido por sabios maestros o padres autoritarios: << No os dejéis llamar ""
maestro "", porque uno solo es
vuestro Maestro, y todos vosotros sois hermanos.
Y no
llaméis "" padre ""
a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del cielo >> (
Mateo 23, 8--9 ).
No hemos de olvidarlo: Jesús ha de ser siempre nuestro Maestro. También hoy.
Jesus Maestro Interior
J. Antonio Pagola

