Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo

Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo
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27 de diciembre de 2015

Lo que va de ayer a hoy: LAS PUERTAS



Historias    bíblicas  de ayer que se repiten hoy

                           LAS PUERTAS
AYER:
La primera puerta  que se le cerró al  ser humano,  cuenta la biblia  en su lenguaje simbólico,  fue la del Paraíso según dice el génesis (3, 23-24):


Y el Señor Dios los expulsó del Edén, para que trabajara la tierra de donde lo había sacado.  Echó al hombre, y al oriente del jardín del Edén colocó a querubines y una espada de fuego zigzagueante para cerrar el camino del árbol de la vida.




Ya ven. Aquel Jardín tuvo como puerta que cerraba el paso una espada de fuego y  unos querubines.
Hoy  en el lenguaje popular  querubín es un signo de belleza, sobre todo infantil.

“Este niño es un querubín” – se dice.
Pues…

La palabra querubín viene del lenguaje  babilónico. Querub significa toro.

Para las culturas de las tierras donde se escribió la biblia se trataba de criaturas con cuerpo de toro, alas de águila y cabeza humana.  De ahí pasa al hebreo, al griego y latín. Para estas culturas el querubín era un genio alado, guardián sagrado de las puertas, en forma de animal, especialmente bajo el aspecto de un toro  alado  con cabeza humana, como se ve en estas ruinas de Persépolis, Persia… lo que hoy es Irán.  (Al llegar aquí  me quedo preocupado. Algunas personas  me  responderán  con la clásica pregunta : “¿entonces no es verdad lo que dice la biblia de   la serpiente,  la fruta  prohibida, el árbol del bien y del mal y los querubines?. Algunos  tendrán resuelta esa duda, pero  al final de este artículo añado una pequeña “aclaración” para los que no conocen   cómo leer la biblia) Seguimos:

Estábamos hablando de esa  “puerta del  jardín”, donde una espada de fuego les cerró  el  paso  a  Adán y Eva. Conforme la humanidad fue construyendo sus viviendas,   necesitaron   defenderse de las  fieras y de los enemigos, abriendo y cerrando puertas,  no sólo las familias  sino  los  pueblos.
Las murallas  eran un signo de civilización avanzada como  señal de  defensa y de acogida.  Las puertas se abrían y cerraban según los momentos y la necesidad de quien intentaba refugiarse en su recinto.  
Las puertas  no sólo  eran refugio y encierro, sino también acogida y como brazos abiertos  a quien llegaba a la ciudad o a cualquier casa.


Lo   mío

Y ya,  sin querer, con esta enfermedad, hemos saltado  al

Hoy

Porque el ayer y hoy se funden en nuestra historia. 
Vamos encontrando puertas cerradas y abiertas en todas las épocas  y lugares.
 Aquel Jesús  dijo:

 “Yo soy la puerta de las ovejas  Todos los que vinieron antes de mí son ladrones y salteadores, pero las ovejas no les hicieron caso.  Yo soy la puerta; si alguno entra por mí, será salvo; y entrará y saldrá y hallará pasto.  El ladrón sólo viene para robar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia”.…

Pero el que esto dijo se ha encontrado a lo largo de la historia con demasiadas puertas cerradas.
Como un veneno entre los  hombres que decían ser sus seguidores, se ha mezclado  un extraño  invento llamado capitalismo,  consumo, diferencia de clases… La mezcla  ha dominado el mundo y  ha envenenado a los mismos seguidores del profeta,  mintiendo al decir que todas las puertas cerradas eran así  “por  voluntad de Dios”.
  Y se cerraron las puertas de muchos templos, y los candados estrangularon  su acogida. 




Pero los  que creían que  Jesús es la Puerta, los  que  sabían  que   no  era de madera,  ni de bronce sino de carne, , empezaron  animosos a abrir muchas puertas  por el mundo  entero.




Puertas con  un nombre que sonaba a caricia y pan partido.

Puertas que sonaban a comunicación de inteligencia y calor humano





Puertas  que olían a oveja, a barrio,  a cocina humilde, a encuentro  desde abajo.

   





Puertas que se hacían  acogida de peregrinos, de fugitivos, de pueblos perseguidos y hambrientos 


                                      





Entonces Francisco inspirado, se acercó a unas puertas que  llamaban santas 













y las hizo santas  de verdad,  porque las abrió de par en par y las puso por nombre:


   
Misericordia  






  













Desde entonces  todos los que lo escucharon y lo vieron
  









Empujaron las puertas
Y todas  quedaron
Abiertas.










Ahora  esperamos que la misericordia deja puertas siempre abiertas 








…y no dure sólo un año.
  
  








Aclaración:
Al principio del artículo este, al hablar de Adán y Eva y el paraíso les dije que cuando se lee hay que entender  lo que quiere decir. Les prometí una aclaración, Aquí está :
(“Aclaración” para los que no conocen cómo leer la biblia)

La enseñanza de la Biblia no es sólo entender todo lo que dice, al pie de la letra. La biblia tiene historias, fábulas, poesías,  cuentos, leyendas. Todo es importante, pero bien entendido.  Hay un folleto  en este mismo blog que se llama “Tener religión o tener fe”, Allí se cuenta este ejemplo que les puede servir:


El cuento de la verdad y la mentira:
La mentira era muy atractiva, se vestía  con lujoso s trajes, collares, pendientes…
La  verdad  andaba desnuda por la vida y  todos la  rechazaban, la insultaban, la echaban fuera de sus ciudades.
Cuando  la mentira encontró a la verdad triste, tirada   al borde del camino, sintió piedad por ella (hay mentiras piadosas)  y le dijo:  “Si quieres , pobre verdad, te doy un consejo para que no te rechacen.  Tienes que arreglarte un poco mejor, ponerte elegante, no andar así por el mundo… Te voy a  ayudar”.
La mentira buscó  alguno de sus vestidos bonitos, sombreros, pendientes, collares y fue vistiendo a la verdad.

La verdad se miró al espejo y sonrió.  Así estoy mejor.

Dio las gracias a la mentira y  se dirigió  a la ciudad  con esperanza de que la  aceptarían…

Pero cuando se alejaba escucho la voz de la mentira:

-  “ ¡Eh verdad! Un último consejo. Cuando te pregunten quién  eres no les digas que eres la verdad”
-          “Entonces qué les digo?”
-          Diles que eres… la fábula.

(Cuento de Ana García Castellano)
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¿Entienden? : la  fábula, la parábola, el cuento, la poesía… no son mentira. Son la verdad bellamente adornada. 
Así presentaba la verdad Jesús.  Así se presenta muchas veces la verdad en la biblia. Algunos dicen: “la biblia no dice la verdad”. Les respondemos: “sí dice la verdad pero vestida de fábula, de  leyenda, de poesía,  cuento…”.  Esto sucede  por ejemplo con lo que contamos  al principio de este artículo. Que ustedes lo piensen bien.