"Ceuta necesita respuestas valientes, solidarias y humanas"
Reflexión enviada a
Religión Digital por la comunidad Vedruna de Ceuta que, como afirma en este
escrito –titulado "Ceuta clama por una acogida digna y justa para las
personas migrantes–, "está viviendo con profunda preocupación e impotencia
una situación humanitaria que interpela nuestra conciencia, nuestra fe y nuestro
compromiso con la dignidad humana".
Migrantes irregulares
en una playa de Ceuta | Vedrunas
Desde el pasado 31 de
julio, la comunidad Vedruna de Ceuta está viviendo con profunda preocupación e
impotencia una situación humanitaria que interpela nuestra conciencia, nuestra
fe y nuestro compromiso con la dignidad humana. Miles de personas procedentes
de Marruecos y de diversos países del África subsahariana han llegado a nuestra
ciudad buscando protección, seguridad y una oportunidad para construir un
futuro mejor.
Semanas después de su
llegada, miles de ellas continúan sobreviviendo en las calles, montes y playas
de Ceuta. Entre ellas hay numerosos menores de edad, mujeres embarazadas y
madres con niños pequeños. Muchas proceden de países en guerra o afectados por
graves conflictos y han recorrido rutas migratorias extremadamente duras y
peligrosas, marcadas por la violencia, la explotación y la ausencia de vías
legales y seguras para migrar. Hoy carecen de acceso suficiente a agua,
alimentos y atención sanitaria; duermen a la intemperie, soportan altas
temperaturas y viven en condiciones indignas. También se han registrado situaciones
de violencia y agresiones que agravan aún más su sufrimiento.
Ante esta realidad, la
comunidad Vedruna y la Asociación ELIN hemos optado por estar presentes allí
donde más se nos necesita. Desde el primer día acogemos a personas voluntarias
que llegan desde distintos puntos de la península para colaborar en la
respuesta humanitaria. Cada jornada, de la mañana a la noche, acompañamos a las
personas migrantes en los lugares donde se encuentran, especialmente en la
playa del Trampolín, ofreciéndoles orientación, escucha y apoyo humano.
Los migrantes viven en condiciones indignas, denuncian las vedrunas | Vedrunas