Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo arreglo: Ana Isabel Pérez y Martín Valmaseda

Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo arreglo: Ana Isabel Pérez y Martín Valmaseda

15 de octubre de 2026

PALABRAS A VOLEO: MARCHA ATRAS


La palabra que esta vez echamos a volar sobre sus reflexivas cabezas,  es una expresión  mecánica  que  tiene mucho que ver con nuestro  mecanismo psicológico y social y con la situación que se está dando hoy  en el mundo.  Es una  expresión  de  rabiosa  actualidad; y nunca mejor  dicho  este  adjetivo.  En  cuanto  se lo diga  lo  comprenderán,  porque  vamos a hablar de  MARCHA  ATRÁS.

No  hace  falta  ni  investigar en  el  origen  etimológico  de  este  nombre con su adjetivo. Todos, incluso quienes no tienen  carnet de conducir, saben  lo  que significa… lo que  no  saben  muchos  es el  hasta donde.  …¿hasta  dónde qué ?

Podemos empezar recordando a Enrique Jardier Poncela, dramaturgo que los expertos  en  teatro español conocerán muy bien. Este exitoso  autor  escribió una comedia: CUATRO  CORAZONES  CON FRENO Y MARCHA ATRÁS. Ya pueden imaginar  que no  es una comedia mecánica automotriz sino  sobre  funcionamiento de los sentimientos, emociones de personajes y “personajas”.  Se  plantea  en  ella  cunado  los  afectos de  los protagonistas se paran,  se detienen y   dan marcha atrás… y  hasta dónde  seguir  con  esa  marcha,  que  es  el problema.

Quien conduce  sabe cómo usar  la marcha atrás  para salir  del  estacionamiento  entre dos   carros (en lenguaje latinoamericano) donde le costó  trabajo meterse,  pero ahora salir… ¡uff! .  Pero  ¿qué pensarían ustedes de un piloto  que  una vez  salido  del  atolladero  siguiera  por  la  carretera… o por la autopista, ¡marcha  atrás!.  ¿Qúe  pensarían  eh?

Pues ahora  dejamos  los   automóviles  y  nos  pasamos  a  temas socio-religiosos. Allí puede  que encontremos   conductores  expertos  en  manejar marcha  atrás  con gran  habilidad,  tanto que parece  que  van  hacia  adelante,  pero no,  van  reculando. 

Fíjense: No es  que el templo  está  vacío.  Es que el público no  está  delante,  está “reculado”,  como su nombre indica.  Y  si tuviéramos   sonido  oiríamos también  palabras   reculadas en una lengua muerta.

Pero como les digo, aunque  esa foto  es simbólica  hay  muchas otras situaciones  de  movimientos  sociales, no  solo  de iglesia  que reflejan esa marcha atrás.  

En  vez  de marcha atrás  los  suelen  llamar “en mis tiempos”.  Cuando  alguien  habla  de  “sus tiempos” suele ser naturalmente situaciones de la vida pasada  de  quien   no acepta  cambios  que se van dando en el presente. Y no son solo  viejos quien dice eso. A veces son jóvenes con corazón “con freno y marcha atrás”  que viven mirando  los adelantos de  sus  papás  y no  acepta ni  comprende los cambios  que  se  dan       de cultura,  sociología,  antropología, teología …  Mis tiempos  son los  de sus papás, por  lo general  gente bien  situada  económicamente que no quiere vivir perdiendo privilegios.

Por eso volvemos para frenar la marcha atrás y  el  “en mis tiempos”  a uno párrafos que leemos  en Religión Digital:

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"Sí, apresúrese y lleve a cabo cuanto antes la reforma que precisa la Iglesia para parecerse a la idea que Jesús tuviera de ella que esta otra que padecemos con formulaciones hasta para-dogmáticas en muchos casos"

"Les resulta incómodo -incomodísimo- a no pocos “católicos, apostólicos y romanos”, y más a los pertenecientes del 'Alto y bajo' clero"

"Quienes, jóvenes y mayores, siguen el ritmo eclesial de acuerdo con las doctrinas y comportamientos pontificios a pobres y desamparados, ni quieren ni pueden saber nada de lo que es hoy la Iglesia-institución"

Por Antonio Aradillas

Así  que  mucho  cuidado  con la marcha atrás. O,  dicho  de otro  modo.  La marcha atrás  más avanzada fue la de Jesús de  Nazaret.  Esa  es la  no  quieren (¿queremos?) seguir  muchos  que hoy  se llaman cristianos, pero se asustan y no hacen más que… “recular”