Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo

Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo
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19 de febrero de 2016

Laudato Si 1. HERMANA TIERRA



“Laudato sí” es la encíclica del Papa Francisco sobre el cambio climático, un texto extraordinario. Cuestionador del extractivismo. Profético. Y además, de una gran belleza literaria.

Esta adaptación radiofónica de la encíclica fue producida por la Red Eclesial Panamazónica, REPAM, y Radialistas . La ficción es que San Francisco de Asís, que conversaba con los hermanos pájaros y con el hermano lobo, conversa ahora con el maíz transgénico, con el petróleo, con el oro de las minas a cielo abierto, con la Madre Tierra. Ver la serie completa

La serie tiene 20 capítulos de unos 10 minutos cada uno. Todos tienen el mismo objetivo: crear conciencia sobre la indispensable ciudadanía ecológica
Este es el audio No. 1 de la serie







1. Hermana Tierra

FRANCISCO            ¡Paz y bien con ustedes!... Bendiciones, buena onda, energías positivas para quienes me escuchan. Soy Francisco. Sí, Francisco de Asís. En mi tiempo, “Asís” era un pueblo pequeño, “asís” de pequeñito… Fuera de bromas, ustedes se preguntarán qué hago aquí. Bueno, me han dicho que hay problemas graves en nuestra casa común. También me han dicho que hay un Papa que ha escrito una carta sobre todo eso, un Papa que se llama Francisco, como yo… O yo me llamo como él… Da igual, entre panchos nos entendemos. Pues a eso he venido, a ver qué está pasando con la hermana Madre Tierra y con sus criaturas…



TIERRA         ¡Psst!... ¡Psst!



FRANCISCO Oigo un silbido… ¿Quién me llama?... ¿Quién?



TIERRA         Soy yo, Francisco. Tu madre.



FRANCISCO ¿Mi madre, doña Pica?



TIERRA         No, Francisco. La Madre Tierra. La que tú llamas hermana Madre Tierra.



FRANCISCO            Pues…



TIERRA         Y me alegra que me llames así, porque tú y todos los seres vivos en mí nacen, de mí se alimentan y, cuando se corta el hilo de la vida, a mí regresan.



FRANCISCO            Pero te encuentro triste, Madre Tierra… ¿qué tienes, qué te pasa?



TIERRA ¿Te acuerdas, Francisco, cuando llegaste, caminando, al valle de Rieti, en la mitad de Italia?



FRANCISCO            El lugar más hermoso que he visto en mi vida… Todo verde, exuberante, rodeado de montes con sus cumbres nevadas… Y manantiales cristalinos con agua limpia y fresca… Un paraíso, Madre Tierra.



TIERRA Yo tenía mil paraísos como ése, Francisco. Mi piel verde cubría países enteros, continentes. Tenía bosques, ríos, lagunas, valles espléndidos…



FRANCISCO            ¿Por qué dices “tenía”? ¿Qué ha pasado, Madre Tierra?



TIERRA         Tú llevas mucho tiempo fuera, Francisco. No has visto cómo los humanos han ensuciado la casa común… ¿No sientes el tufo?



FRANCISCO            Huele feo, sí... tal vez un animal muerto…



TIERRA         No, es que cerca de aquí hay un vertedero de basura… Y allá otro más… Y allá otro… Todas las ciudades del mundo están rodeadas de montañas de basura, botellas, toneladas de plástico… Ni un ejército de bacterias podría limpiar tanta cochinada.




FRANCISCO            ¿Por qué ocurre esto, Madre Tierra?



TIERRA         Por algo que no pasaba en tu tiempo, Francisco, y que tu tocayo llama “cultura del descarte”.



FRANCISCO No te entiendo.



TIERRA         Dime, Francisco, ¿qué hacía tu mamá cuando tú ensuciabas los pañales?



MAMÁ Lavarlos, colgarlos en la cuerda y, esperar que se sequen… ¡porque este Panchito es muy meón!



TIERRA         Ahora no. Ahora los pañales se tiran y se compran nuevos. ¿Y qué hacía tu mamá cuando se te rompían los zapatos?



MAMÁ Maestro zapatero, aquí le traigo los botines de Panchito para que me los remiende…



ZAPATERO Con mucho gusto, doña Pica…



TIERRA         Ahora no. Ahora se tiran y se compran zapatos nuevos. Y así con todo. Todo se bota. Todo se tira. En el mundo, en los últimos cuarenta años, me han echado encima más basura que en toda la historia de la humanidad. ¡Basta ya! ¡Yo no aguanto más!



FRANCISCO            No puedo creerlo…



TIERRA         Ropa, papeles, muebles, llantas, televisores, autos, celulares, computadoras… ¡Un escándalo! Ahora muchos aparatos los fabrican para que se rompan pronto y no se puedan reparar.



FRANCISCO            No conozco algunas de las cosas que mencionas…



TIERRA         Y no solo se tiran cosas. ¡Se tira comida!



FRANCISCO ¿Comida? ¿Y es que ya no hay gente con hambre?



TIERRA         ¡Demasiada gente! Millones de niños y niñas se acuestan cada noche sin un pan que llevarse a la boca. ¡Un crimen, Francisco! La tercera parte de la comida que se produce en el mundo no se come. Se tira a la basura.



FRANCISCO            ¿Cómo es posible que hagan eso? El alimento que se desecha es como si lo robaran de la mesa del pobre.



TIERRA         Sobre mí, Francisco, hay un puñado de gente que se cree con derecho a tenerlo todo, a comprarlo todo, a tirarlo todo, y se olvidan de quienes no tienen nada… Esa es la gente de la cultura del descarte.



FRANCISCO En mi tiempo las cosas se compraban para toda la vida. Hasta para la vida de los que venían detrás. Heredábamos los platos, la ropa, los juguetes…



TIERRA         Y si te cuento otras penurias… Anda, Francisco, anda y conversa, como lo sabías hacer, con los pájaros, con los árboles, con el hermano Sol y la hermana Luna. Habla con ellos y comprenderás mi cólera. Por eso, tu tocayo el Papa Francisco escribió una carta titulada Laudato Si.



FRANCISCO Pues me tomó prestado el título porque así empezaba un cántico que yo compuse… Laudato Si, Alabado Seas, mi Señor. ¿Te cuento un secreto, Madre Tierra?



TIERRA         Cuéntame ahora tú, Francisco.



FRANCISCO            Una vez llegué a la ermita de San Damián…. Era una ermita abandonada cerca de mi pueblo. Yo me puse a rezar. Y estaba rezando cuando sentí que Jesucristo, desde la cruz, me hablaba…



JESÚS Francisco, ¿no ves que mi casa amenaza ruina?... ¡Repárala!



TIERRA         ¿Y tú qué hiciste, Francisco?



FRANCISCO Yo fui a comprar andamios, argamasa… Pensé que Dios quería que arreglara la iglesia de piedras. Después entendí que se trataba de piedras vivas, de la comunidad. Y ahora, ahora estoy entendiendo que hay que repararte a ti, hermana Madre Tierra. Repararte para que quienes vengan detrás de nosotros encuentren una casa limpia y acogedora.



TIERRA         ¡Todavía están a tiempo de lograrlo, Francisco, todavía!



Dice el Papa Francisco en su encíclica Laudato Si, Alabado Seas: Se producen cientos de millones de toneladas de residuos por año, muchos de ellos no biodegradables: residuos domiciliarios y comerciales, residuos de demolición, residuos clínicos, electrónicos e industriales, residuos altamente tóxicos y radioactivos. La Tierra, nuestra casa, parece convertirse cada vez más en un inmenso depósito de porquería… Nunca hemos maltratado y lastimado nuestra casa común como en los últimos dos siglos. (Laudato Si 21, 53)



Y dijo el Papa Francisco en Naciones Unidas: Los más pobres son los que más sufren estos atentados por un triple grave motivo: son descartados por la sociedad, son al mismo tiempo obligados a vivir del descarte y deben injustamente sufrir las consecuencias del abuso del ambiente.




PREGUNTAS PARA EL DEBATE

1- ¿En qué se manifiesta en tu barrio y en tu comunidad la cultura del descarte? ¿Compras solo lo que necesitas? ¿O te dejas llevar por la publicidad?

2- ¿Te clasificarías como consumista? Del 1 al 10, ¿cómo te puntuarías? ¿Y tu familia? ¿Y tus amigos y amigas?

3- ¿Hay hambre en tu país? ¿A qué se debe, quiénes son los responsables?