Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo

Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo
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17 de diciembre de 2016

Brasileños proponen una Iglesia diferente

Católicos Brasileños proponen al Papa una Iglesia diferente

Grupos de católicos brasileños, encabezados por el grupo Iglesia – Pueblo de Dios – en Movimiento (IPDM), han entregado, dentro del Encuentro Mundial de los Movimientos Sociales, que se celebró en Santa Cruz de la Sierra (Bolivia), y en el que se hará presente el obispo de Roma, una carta en la que se plantean una serie de cuestiones que forman parte de la reflexión de muchos católicos del gigante sudamericano.

En el escrito aparece el deseo de que aquello que Francisco, a quien consideran como un regalo de Dios para el mundo, ha ido testimoniando a lo largo de sus más de tres años de Pontificado, sea asumido, de hecho, por aquellos que forman parte de la Iglesia, especialmente de la jerarquía.

Son temas que provocan cierto escándalo en determinados ambientes, pero que en opinión de los firmantes, necesitan ser enfrentados para poder hacer realidad aquello que el Concilio Vaticano II proponía 50 años atrás y que en muchos aspectos no ha salido todavía del papel.
La actitud del Papa Francisco, siempre abierto al diálogo, es una señal de esperanza para quienes quieren hacer realidad el deseo de una Iglesia más basada en el Evangelio, en la que deben ser llevados a cabo cambios estructurales. Repetidamente manifiestan al Papa que puede contar con ellos.

Aquí colocamos el texto íntegro de la Carta entregada al Papa Francisco, así como algunos de los firmantes, lista que, poco a poco, va aumentando entre diferentes colectivos cristianos brasileños.

Querido Papa Francisco,
Amado Pastor y Hermano nuestro,
¡Cuenta con nosotros!
Somos un grupo de católicos – laicos y laicas, religiosas y religiosos, presbíteros y también miembros de otras confesiones – articulados bajo la identidad de Iglesia – Pueblo de Dios – en Movimiento (IPDM), de la región Este de la ciudad de São Paulo (donde viven cerca de 3 millones de habitantes), en la Diócesis de São Miguel Paulista.

El grupo ha nacido en 2010, tras la iniciativa de algunos laicos y cinco sacerdotes, con el objetivo de retomar el Vaticano II y las conclusiones de las Conferencias Episcopales Latinoamericanas. Si, en aquel entonces, vivíamos bajo un invierno eclesial, desde su providencial elección como Obispo de Roma, sentimos el llamado a la pastoral en clave misionera (EG, 33), y a la audacia de ser una Iglesia accidentada, herida y manchada por salir a la calle, antes que una Iglesia enferma por el encierro y la comodidad de aferrarse a las propias seguridades” (EG, 49).

Usted es un regalo de Dios para el mundo y para la Iglesia en este cambio de época. Desde su primera aparición en la Plaza San Pedro, presentándose como Obispo de Roma y pidiendo al pueblo su bendición, nos encoraja a manifestarnos libremente como Pueblo de Dios. A través de nuestros representantes en el Encuentro Mundial de Movimientos Populares en Bolivia, le expresamos, desde el fin del mundo, nuestro incondicional apoyo y algunas preocupaciones.

1. Indiferentismo del clero (diáconos, sacerdotes, obispos y arzobispos): nos parece que Francisco, obispo de Roma, todavía no se ha incorporado en muchas de las diócesis de Brasil. Cerca del tercer año de su ministerio apostólico, no vemos entusiasmo y efectivo empeño en hacer del Evangelio de la Alegría un referencial de las prácticas pastorales. Hay algo como un silencio y desinterés delante de sus provocaciones para que seamos una iglesia en salida (EG, 24).

2. Nombramientos de Obispos: es necesario garantizar la participación de los presbiterios y los Regionales de la Conferencia Episcopal en el nombramiento de los obispos. La organización actual no favorece el nombramiento de obispos pastores. Con efecto, también hay un “lobby episcopal” conservador, que encuentra total e irrestricto reconocimiento en la Nunciatura Apostólica. Un ejemplo sencillo: en los últimos 35 años, solo a 6 presbíteros de la región metropolitana de San Pablo se los nombraron obispos. Hay, en este conurbano, competentes y lúcidos sacerdotes-pastores, cuyo testimonio evangélico los acredita al ministerio episcopal. Lo que se observa es que vienen a ejercer el obispado en la metrópolis sacerdotes de pequeñas ciudades de Minas Gerais, Paraná e interior de São Paulo. O sea, se desconsideran a los presbíteros de São Paulo, São Miguel Paulista, Santo Amaro, Osasco, Itapecerica da Serra, Guarulhos y Mogi das Cruzes. Por ocasión de la renuncia o transferencia de un obispo diocesano o sacerdote, siquiera hay una consulta sobre el que será el nuevo obispo. En Brasil, aun se nombran obispos de perfil burocrático-aduanero, con psicología de príncipes. Todos los padres de la década de los ochenta, formados en la Teología de la Liberación, viven marginados en sus propias diócesis.

3. Los seminarios de filosofía y teología: constatamos expresivo número de seminaristas enamorados de su carrera eclesiástica, lo que se percibe en sus charlas, en sus vestimentas clericales ultrapasadas, en su alineamiento con presbíteros carreristas y amantes del dinero, y en su empeño mediocre en los estudios filosóficos y teológicos. Para ellos, mejor se mantenga lejos el olor a ovejas. Sugerimos un cambio radical en los seminarios. La experiencia de “casas de formación”, relacionadas con una parroquia, bajo la responsabilidad de párrocos serios, nos parece el mejor camino para formar a los futuros sacerdotes hacia la eclesiología propuesta por usted en la Evangelii Gaudium. Número significativo de seminaristas quiere “ser obispo”, como su horizonte eclesiástico. Permítanos decirle, Papa Francisco, los seminarios pueden hacer que se desplome todo su proyecto de Iglesia para los próximos años.

4. El Sínodo de los Obispos y la comunión sacramental para separados/parejas en nueva unión: con aprehensión, esperamos una palabra oficial y definitiva de la Iglesia para que las parejas en nueva unión puedan, finalmente, participar de forma integral de la Eucaristía. Usted debe haber conocido, en su ministerio pastoral, un sinfín de parejas cristianas que se dedica a la evangelización y que no accede a la comunión sacramental. Perdone nuestra pretensión, pero si “la eucaristía es la fuente y la cumbre de la vida cristiana” (SC, 10), ¿cómo aceptar que no accedan a ella a las personas que viven la fe? Apelar a la “comunión espiritual” en el contexto litúrgico-sacramental es negar la sacramentalidad de la propia asamblea litúrgica.

5. El Sínodo de los Obispos y la población LGBT: el mundo jamás se olvidará su espontánea y humana expresión, al volver del Río de Janeiro, en el avión: “¿Quién soy yo para juzgar a los gays? Usted bien conoce al sufrimiento espiritual, psíquico, eclesial, social y familiar por el que pasan millones de hermanas y hermanos homosexuales a quienes se los discriminan, demonizan, persiguen, odian. ¿Cuántas personas de esta gran población ya no intentaron o al menos pensaron en suicidarse? Afirmar que la Iglesia acepta la homosexualidad pero no su práctica, todavía significa mutilar a la personas en la totalidad de su ser. Además, pasamos por ridículos, a los ojos de la ciencia y de la práctica adulta, responsable y ética de la sexualidad por parte de estas personas.

6. Celibato opcional: En Brasil, caminamos con decididos pasos en lo que se refiere a los ministerios laicos, en especial el ministerio de la presidencia de la Celebración de la Palabra en ausencia del presbítero; el ministerio del bautismo y el del matrimonio. Hay muchas mujeres, incluso, que presiden estas celebraciones. Recién se las aceptaban como testimonias cualificadas del sacramento del matrimonio. En principio, hubo una cierta resistencia en aceptar a los ministros y ministras laicos y laicas, pero hoy el asunto está superado. Por otra parte, hay una seria amenaza por parte del clericalismo de los presbíteros formados entre 1989-2014, cuya práctica y predicación convierte a los laicos en ovejas pasivas, también clericalistas. La aceptación de la ordenación de “viri probati” no encuentra resistencia entre el pueblo. Por el contrario, aprobación. Sin embargo, un cierto grupo del clero, muy acomodado con sus privilegios pecuniarios y sin disposición a avanzar en este asunto, se vuelve en gran obstáculo. Notamos cierta acomodación, pereza pastoral y opción consciente por el “siempre se ha hecho así” (EG, 33).

7. Laicas y laicos en la Iglesia: En la Evangelii Gaudium, usted retoma la necesidad del Consejo Pastoral Parroquial. Papa Francisco, es terrible la forma como se tratan a millones de laicos y, sobre todo, laicas, en las parroquias y diócesis. En muchas siquiera hay un Consejo Pastoral. Se marginan a los laicos más conscientes, muchas veces alejándolos de sus servicios, y tratándoles como “serpientes venenosas”. Hay un sinfín de casos de destitución de Consejos Pastorales en parroquias y diócesis según los gustos e intereses de los nuevos párrocos o (arzo)obispos. Somos testigos de un preocupante “aniñamiento” de laicos y laicas a través de actitudes eclesiásticas autoritarias y la preferencia por movimientos religiosos conservadores y fundamentalistas. Hay un claro incentivo a la fe basada en las devociones bien al gusto del “consumo religioso de bendiciones inmediatas”. Y, cuando no se persigue, se abandonan a las pastorales organizadas. ¿Cómo garantizar efectiva ciudadanía laical en la Iglesia?

8. Iglesia y movimientos populares y sociales: un vibrante agradecimiento a usted por haber confirmado y reafirmado la opción preferencial por los pobres, presente de forma transversal en la Evangelii Gaudium y en la Laudato Si. Usted trajo la Iglesia nuevamente a los desafíos del mundo actual, impulsándola hacia las periferias existenciales y geográficas. Cardenales, arzobispos, obispos, padres y seminaristas, prensa y gobiernos… nadie más tiene argumentos para decir que tal opción es solo sociológica o ideológica. Muchas Gracias.
Sepa usted que puede contar con los signatarios de esta carta. Cuenta con nosotros para todos los cambios estructurales que se proponga a encaminar. Y como siempre nos pide, oramos por usted.


Igreja Povo de Deus em Movimento.