Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo

Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo
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17 de diciembre de 2016

Relevancia de la teología de las religiones para los jóvenes

Hacia un diálogo interreligioso juvenil para la transformación social
Edwin Roberto Mendoza Hipp

1.3) Relevancia de la teología de las religiones para los jóvenes
Sin perder de vista el horizonte que este estudio propone, es fundamental tomar en
consideración la importancia que la teología de las religiones tiene en el mundo juvenil. No es un secreto que la teología ha estado generalmente desconectada de la realidad de los jóvenes. Existe hoy en día una infinidad de literatura teológica que habla ―de‖ los jóvenes, pero eso no significa necesariamente que se esté entablando un diálogo real ―con‖ ellos, lo cual hace más urgente la búsqueda por nuevas formas de reescribir la teología, especialmente la del pluralismo religioso.

Desde las corrientes teológicas más tradicionales y conservadoras hasta las más liberales y
progresistas, toda teología siempre ha ejercido cierta influencia en el comportamiento religioso de los creyentes. Por esa razón es esencial observar más detenidamente las consecuencias que la teología de las religiones puede tener en las actuales culturas juveniles. Junto con ello, es también necesario destacar la contribución y el aporte que la teología del pluralismo religioso puede ofrecer para propiciar mejores relaciones de convivencia entre jóvenes de distintas religiones.


1.3.1) La perspectiva de Kline desde las experiencias juveniles interreligiosas
J. Nathan Kline es miembro de la comunidad de la iglesia de los santos de los últimos días, y
como parte de esta comunidad fue también misionero en las Filipinas entre 1990 y 1992. Kline ha prestado servicio en la milicia estadounidense en Alemania y ha sido capellán con soldados de distintos credos en las fuerzas armadas de los Estados Unidos72. Estudió religión y filosofía en el Florida Southern College y obtuvo una maestría en divinidades por la Universidad de Chicago.

Además de ser admirado por ser un hombre ejemplar y de gran calidez humana, es también
conocido por su ardua labor en distintas organizaciones sin fines de lucro, así como en múltiples comunidades interreligiosas en el área metropolitana de Chicago.

Durante el tiempo que ha dedicado trabajando en distintos grupos, Kline ha analizado
detenidamente el comportamiento de los jóvenes que participan de actividades interreligiosas. Por lo que su experiencia coordinando este tipo de proyectos le ha permitido examinar algunas conductas de estos jóvenes a la luz de sus conocimientos teológicos. Una de las conclusiones a las que Kline llegó fue que la mayoría de jóvenes que participan de actividades interreligiosas, no asisten con la convicción de comprender o reflexionar sobre la importancia que tienen las relaciones interreligiosas, sino más bien por la motivación inicial de interactuar y compartir con otros jóvenes de diferentes religiones, o simplemente por curiosidad.

Para explicar los aspectos que unen o separan a los jóvenes de distintas religiones,
Kline parte del popular planteamiento de Knitter sobre los cuatro modelos o formas que los cristianos utilizan para acercarse a otras confesiones religiosas (modelo de sustitución, de cumplimiento, de reciprocidad y de aceptación)75. Después de hacer un breve recorrido por cada uno de ellos, Kline pasa a analizar cómo esos modelos encajan en las actitudes que toman los jóvenes a la hora de relacionarse en el contexto de actividades interreligiosas. Kline confirma que aquellos jóvenes que manifiestan características que se asemejan más a los modelos de cumplimiento y de reciprocidad.

1.3.2) Un nuevo lenguaje teológico para los jóvenes
La teología cristiana siempre ha tenido como objetivo desarrollar, interpretar y hacer
inteligible a Dios en conceptos adecuados al contexto histórico en que se vive.

El misterio de la trascendencia divina nunca será una realidad abarcable por el ser humano. Sin embargo, es una tarea ineludible de la teología intentar explicar en palabras humanas ese misterio insondable. La teología no es una ciencia estática, ella está -y debe estar- siempre en constante evolución. Ella no existe solamente para repetir y reafirmar conceptos de fe, sino también para descubrir nuevos horizontes que le permitan ver el mundo desde una mirada distinta a la luz de fe y de la ciencia.

Desde este punto de vista, la teología de las religiones ha venido a ser el producto de una
conciencia más sincera sobre la pluralidad religiosa que está aconteciendo hoy en día. Esto ha llevado a las religiones a repensar aquellos conceptos que durante siglos parecían gozar de una cierta seguridad. Por ese motivo, las recientes reflexiones teológicas producidas en el campo de las religiones han venido a replantear desde una nueva óptica conceptos nucleares como la salvación, la revelación, el misterio divino, la muerte y el sentido de la vida.

En medio de la situación caótica que vive la humanidad, la teología del pluralismo religioso se ha ido dando cuenta de su enorme potencial para construir nuevos puentes entre creyentes de distintas religiones. Por lo que la preocupación actual de los teólogos de las religiones ha ido apuntando cada vez más a una teología orientada no solamente al diálogo entre religiones, sino también al diálogo entre culturas y civilizaciones. De ahí deviene el compromiso de la teología del pluralismo religioso para avanzar hacia una reflexión más seria y rigurosa, pero con un lenguaje asequible que motive a las nuevas generaciones a acercarse a otros jóvenes de distintas confesiones con una actitud abierta y exclusa de prejuicios. En este sentido hay que recordar que esa seriedad teológica tampoco depende de cuan complejo sea su lenguaje, sino en la capacidad para hacer comprensible a los jóvenes, la gran riqueza que se encuentra en compartir con los demás la sabiduría y los valores de las diversas tradiciones religiosas.


Por otra parte, el teólogo francés Claude Geffré recuerda que el lenguaje teológico no se reduce únicamente a la verificación de verdades o a la transmisión de conceptos, teorías e interpretaciones, sino que abarca en definitiva el actuar del teólogo. Geffré admite que el lenguaje teológico puede ser especulativo, pero es también a la vez un lenguaje teológico auto-implicativo, es decir, un lenguaje teológico que se nutre de un testimonio auténtico y del compromiso encarnado en la realidad histórica . Esto quiere decir que, todo teólogo que desee explicitar y desarrollar con autenticidad cualquier aspecto de la teología de las religiones, debe, antes que todo, dar testimonio de los valores que proclaman sus convicciones religiosas. De esta forma el joven no sólo se confrontará con un lenguaje teológico más comprensible, sino también con una teología viva que interpelará directamente su conciencia para ponerse al servicio de los demás, a través de acciones que involucren la cooperación interreligiosa. Es dentro de este complejo entramado entre lo teórico y lo práctico, donde entra el juego la creatividad teológica para hacer accesible a los jóvenes una teología en favor del diálogo interreligioso.