Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo

Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo
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28 de julio de 2017

LOS SACRAMIENTOS Capítulo 3

Lo que va de ayer a hoy 2ª Parte: SACRAMIENTOS

Lo que va de ayer a hoy
Historias bíblicas de ayer que se repiten hoy
Nueva Serie

Catecismo pies en tierra 2a. Parte

SACRAMIENTOS




CAPÍTULO 3


AYER:  EL EMPEZAR

Pues ya saben.  Nos dice el sentido común  que  todo lo que empieza tiene que empezar por el principio (por dónde si no)
Pero ese principio se tiene que fabricar.  Es decir, en todas las civilizaciones y culturas existe un momento más o menos solemne en que se de el primer paso. Pero antes de dar ese primer paso se realiza alguna ceremonia que es anterior al comienzo. Cuánto cuento que se le echa por ejemplo cuando se nombra un rey o presidente. Aunque a lo peor el rey se haya nombrado él mismo a garrotazos o flechazos… pero siempre tiene que haber un momento en que sube al trono solemnemente. Aunque ya estuviera arriba.

Se construye una nueva carretera y luego, antes de que pasen, oficialmente los carros se pone una cinta, la corta el presiente y ya se puede circular por ella… aunque luego se demuestre que está sin terminar… o más divertido que  se inaugure varias voces  con cada nuevo alcalde o presiente que llegue … pero la carretera sin terminar…

Y las pimeras piedras que se ponen para construir un edificio y se queda  luego sólo en primeras y nadie sigue construyendo?
Pues lo que pasa con los reyes, las carreteras y las casas también sucede  con esos   extraños seres llamado cristianos. Dejaremos a U.P  y EMI  que nos lo cuenten 
HOY


CAPITULO 3:
DONDE SE EMPIEZA A DIALOGAR SOBRE LOS DOS PRIMEROS SACRA... (para qué sirven y para qué deberían servir)

U.P.- El primero...
- EMI- El primero echarle agüita al nene en la cabeza porque es una costumbre en algunos  pueblos 
-U.P.  ¡Hombre, dicho así...!
- EMI.- Así es muchas veces.
-U.P- Sí, lo reconozco.  Muchos bautizan a su hijo aunque no creen   mucho en Dios ni hace caso a Jesús,. pero como dicen :” algo tiene que haber”…
- EMI.-Pues si no creen   ¿para qué lo llevan al niño  a  la Iglesia a que lo bauticen?
-U.P- Es verdad ¿para qué?
-EMI- Eso digo yo ¿para qué?
-U.P.- ¿Y si se queda sin bautizar y luego  le pasa algo?
- EMI- ¡Qué le va a pasar! Mira: si uno no cree en Dios ¿para qué va a hacer la comedia de bautizar a su hijo? Si sólo cree en que «algo tiene que haber” no piense que ese «algo» que nosotros llamamos Dios,  va a castigar al niño por no estar bautizado. El pobrecito no tiene culpa de nada. Dios es padre, madre,  no policía ni verdugo.
- U.P.¡Nos quitan la fe con estas cosas modernas! ¡Ya ni bautizar quieren ustedes los cristianos!

-EMI- Queremos bautizar sinceramente.
-U.P- ¿A qué llamas tú bautizar sinceramente?
- EMI-¿Sabes lo que quiere decir «bautizar»?
-U.P. Será echar agua...
- EMI- No. Bautizar viene de una palabra griega que significaba hundir, sumergir, meter dentro del  agua en un  un lago, un río...
-U.P-  ¡Ah! Yo he visto en algunas películas que para bautizarse se sumergea la gente en los ríos hasta la cintura. Lo vi en una película del Oeste. Pero eran protestantes...
-EMI.-  Eran cristianos   también. Pues los primeros bautizados en la Iglesia hacían así. Se metía el que quería ser cristiano en el agua hasta la cintura y le daban como un pequeño chapuzón. Le agachaban la cabeza dentro,( un  ratito solo, que no se ahogase). Hoy esa ceremonia se ha quedado reducida al mínimo, al chorrito de agua en la cabeza, pero el modo es lo de menos. Lo importante es lo que significa pasar por el agua.
- u.P.¿y qué significa pasar por el agua?
- EMI- Quiere decir dejar una vida vieja, de esclavo y empezar una vida nueva, como el pueblo de Moisés cuando se escapó de la esclavitud en Egipto para buscar el camino de la libertad atravesando el mar Rojo.
-U.P-  ¿Y qué tiene que ver toda esa historia con un niño de pocos días al que le mojan la cabeza?
- EMI- Dicho así, muy poco que ver. Los primeros que se hicieron cristianos eran gente ya mayor que escuchaban el Evangelio de Jesús, eso  les convencía y después de una preparación   se bautizaban. Querían cambiar de vida y empezar una vida nueva. Era como   atravesar el mar donde se ahoga el hombre egoísta y sale de las olas  una persona nueva.
-U.P.-  Pues, repito. ¿Qué tiene que ver eso con llevar a bautizar a un tiernito  de pocos días?
-EMI. Eso digo yo también. Si   los padres que llevan al hijo a bautizar son gente convencida que conoce e intenta vivir el Evangelio,  es lógico que quieran bautizarlo. Pero ¡ya sabes!
-U.P.-  Ya sé ¿qué?
- EMI.- Ya sabes que el bautismo se ha convertido para muchos en un sacra-miento, una ceremonia vacía. 
- U.P. Según lo que dices. ¿No hay que bautizar a nadie de pequeño?

- U.P.-Yo no me meto en eso. Pero lo importante es  que los padres del  pequeño  sepan lo que hacen y crean de verdad en Jesús y en su Iglesia. Si el bautismo no produce un cambio  es como si se siembran la semilla de una planta  pero si la semilla se queda ahí, enterrada,  sin echar raíces ni crecer... ¿para qué  se  ha  sembrado?...
-U.P.- Bien. No te pongas así. Pero suponte ahora que el niño o la niña ya están bautizados y se van haciendo un hombre, una mujer mayores. Entonces ¿qué?
-  EMI. Entonces, al hacerse mayor, tendrá que ver cada uno si acepta o no el bautismo que recibió de pequeño: si cultiva la planta para que crezca.
-U.P.-  ¿Y si no lo acepta?... ¿Si al  crecer el bautizado no cree en el Evangelio?
- EMI Entonces como si nada. Prácticamente no es cristiano aunque esté bautizado. Aunque es seguro que Dios no se olvidará nunca de él y le seguirá haciendo llamadas a lo largo de la vida.
- U.P.-Pero ¿si el bautizado llega a aceptar el bautismo que recibió?
- EMI Entonces aceptará a Jesús con todo lo que El nos propone. Entonces lógicamente formará parte de una comunidad cristiana!
-U.P.-  ¿Por qué lo dices
- EMI.- Porque me parece muy importante.
- U.P.-¿No se puede creer en Jesús en solitario, por libre, cada uno por su cuenta, sin iglesia, parroquia, ni comunidad?
- EMI.-Poderse... sí se puede, pero no es eso lo que El quería. Recuerda lo que nos dice: «Cuando se junten en mi nombre allí estoy yo...». El quiere a la persona comunitaria, a la persona unida  con  los demás creyentes.
-U.P.- ¿Cómo el que va en un rebaño de animales
-  EMI-  En rebaño tampoco. Al cristiano que piensa, participa y critica. Ni el hombre-masa ni el individualista. Así que...
-U.P.- Pero a lo que íbamos. Uno que está bautizado sin enterarse de lo que le hicieron de tiernito, llega un momento en el que se haga consciente.. ¿Se vuelve a bautizar?
- EMI- No hace falta.   Tendrá que aceptar, (o no aceptar) su bautismo. Y además hay otro sacramento que entonces puede celebrar. Entonces ya dándose cuenta completamente.
- U.P.-¿El segundo?
- EMI- El segundo: confirmación.
- U.P.-Eso me suena mejor.
- EMI- Confirmar, reafirmar, hacer firme el ser cristiano.
- U.P.- Pero el segundo sacramento ¿no es la primera  comunión?
- EMI- Mejor no lo compliques. Luego hablaremos.
-U.P.-  Entonces ¿confirmar?
-EMI-  Lo dicho. Si los y las jóvenes cristianas    cuando les cuentan los papás o los padrinos: “pues a ti te bautizamos de pequeña”…    cuando se entera y acepta lo  que es... lo demuestra públicamente y se confirma.
-- U.P-¿A los diez añitos?
- EMI- Para casarse, para votar, para un cargo importante hay que tener madurez ¿no?... Pues para confirmarse... no vale mucho  que también le confirmen  de patojo
- U.P.omprendido. ¿Esos son los dos primeros signos de los cristianos?
- EMI- Se les suele llamar sacramentos de «iniciación» junto con otro muy importante
-U.P.¿Cuál?
- EMI.-Tan importante que se merece capítulo aparte.