Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo arreglo: Ana Isabel Pérez y Martín Valmaseda

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9 de septiembre de 2026

PAPA LEÓN XIV. "LA FUERZA DEL EVANGELIO"

 No conocer a Dios es la pobreza más grave

La pobreza más grave es no conocer a Dios. Así nos lo recordaba el PAPA FRANCISCO cuando en Evangelii gaudium escribía: << La peor discriminación que sufren los pobres es la falta de atención espiritual.

La inmensa mayoría de los pobres tienen una especial apertura a la fe; necesitan a Dios y no podemos dejar de ofrecerles su amistad, su bendición, su Palabra, la celebración de los  Sacramentos y la propuesta de un camino de crecimiento y de maduración en la fe>>.

Aquí se manifiesta una conciencia fundamental y totalmente original sobre cómo encontrar en  Dios el propio tesoro. Insiste, en efecto, el apóstol Juan:

<<El  que dice: " Amo a Dios", y no ama a su hermano, es un mentiroso.

¿Cómo puede amar a Dios, a quien no ve, el que no ama a su hermano, a quien ve? >> ( 1 Jn 4,20 ).

Es una regla de la fe y un secreto de la esperanza que todos los bienes de esta tierra , las realidades materiales, los placeres del mundo, el bienestar económico, aunque importantes, no bastan para hacer feliz al corazón.



Las riquezas muchas veces engañan y conducen a situaciones dramáticas de pobreza, las más graves de todas es pensar que no necesitamos a Dios y que podemos llevar adelante la propia vida independientemente de ÉL.

Vuelven a la mente las palabras de san Agustín:

<<Sea Dios toda tu presunción: siéntete indigente de ÉL, y así serás de ÉL colmado. Todo lo que poseas sin ÉL, te causará un mayor vacío >>.


PAPA  LEÓN  XIV

LA FUERZA DEL EVANGELIO

Colaboración de Juan García de Paredes.