Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo

Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo
.

4 de septiembre de 2020

Romero y Casaldaliga


Van navegando Monseñor Romero y Don Pedro.


En el lago celestial de Galilea
van navegando Don Pedro y Monseñor Romero.
Llevan en sus manos dos remos
pequeños y a la vez grandes,
ligeros y a la vez fuertes
y se llaman
amor y justicia.

Navegando van dos marineros,
Don Pedro y Monseñor Romero
en su barca en el costado,
llevan tres nombres entrelazados:
Brasil, Nicaragua y El Salvador.

Por el lago van esos marineros
con ellos va Jesús, parece que está dormido,
pero su corazón siempre está despierto.
En la proa va Jesús «Confíen en mí,
no tengan miedo, sigan adelante
por el lago terrenal de Nicaragua».


En nuestra barca van nuestros marineros,
el viento sopla suavemente y dice
amor, cariño y cercanía,
sobre todo con los indígenas,
los más pobres y oprimidos.
A veces ruge un viento fuerte indignado y nos grita:
“Escuchemos el clamor de los pobres,
el clamor de la madre tierra”.

En el lago celestial de Nicaragua van
nuestros marineros,
parece que están lejos de nosotros,
pero misteriosamente están cerca de nosotros,
peleando en nuestros lagos,
navegando en nuestros pequeños Nazaret
y pequeños Blanes y también
en las despiadadas Jerusalén,
donde los pobres que ya no caben
los arrojan a la periferia
a ser eternamente emigrantes.

En el lago celestial y terrenal
de Nicaragua
los marineros van navegando
cumpliendo su misión, dando su vida entera.
Nos siguen acompañando
en la barca del Reino de Dios
van con Jesús, que los ilumina,
que nos acompaña.

Y nos acompaña con el ejemplo de las Mujeres,
que diariamente dan agua y pan
a los migrantes que van
en el tren La Bestia.

Parece que van solos nuestros marineros pescadores,
pero su barca está llena con los mártires y de sus heridas,
como del costado de Jesús;
brota una luz, una voz que nos dice “Adelante”.
En estos lagos, en esta vida entera
van navegando nuestros hermanos
marineros, misioneros y pastores.
Nos siguen acompañando,
por el Lago Celestial de Galilea,
por el Lago terrenal de Nicaragua
y de nuestra América Latina.

Siguen navegando
Monseñor Romero y Don Pedro,
testigos fieles del Evangelio

CEB  Nicaragua