Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo arreglo: Ana Isabel Pérez y Martín Valmaseda

Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo arreglo: Ana Isabel Pérez y Martín Valmaseda

6 de agosto de 2026

VEN, SEÑOR JESÚS, A SALVARNOS (a). ( Salmo 145 )


Por cada palabra del salmo yo pregunto,

como Job preguntaba a su Señor:

Si haces justicia a los oprimidos,

¿por qué triunfan los opresores ?

 

Sí das pan a los hambrientos,

¿por qué hay millones que mueren de hambre?

Sí das libertad a los cautivos,

¿por qué tantos inocentes se pudren en las cárceles?

 

Ven, Señor, a salvarnos.

El Señor abre los ojos al ciego.

Pues ¿dónde está su consulta?

¡ Hay tantos en lista de espera!

El Señor endereza a los que ya se doblan.

¿Habéis oído, hermanos míos, los que estáis doblados y aplastados en la vida?

-- ¿Cuántos sóis? --

El Señor os va a quitar definitivamente los pesos  y cargas que os asfixian.

¡Ven, Señor a salvarnos!

Peregrinos, transeúntes, emigrantes, refugiados, desterrados, chabolistas, alberguistas:

el Señor os guarda a todos: os dará refugio, una tierra, una casa y un trabajo.

Y vosotros, huérfanos y viudas, madres solteras, hijos de divorciados, viejos solitarios, sidosos y drogadictos: ya tenéis un protector, manos fuertes que os sustenten y os libren de abusos y soledades.

Ven, Señor a salvarnos.

El Señor ama a los justos

y trastorna el camino de los malvados.

 

Pero la opinión popular

es contraria a esta sentencia.

Las respuestas a Job ya no valen.

Si hay alguno que cree

las palabras de este salmo, que haga bueno

a Dios, por favor, que no lo deje en mal lugar.


Los otros Salmos 

Colaboración de Juan García de Paredes.