Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo arreglo: Ana Isabel Pérez y Martín Valmaseda

Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo arreglo: Ana Isabel Pérez y Martín Valmaseda

10 de febrero de 2015

DE JUEVES A JUEVES

Como todos los jueves, introducimos en este blog algunos trabajos nuevos, escritos o audiovisuales, nuestros o de otras personas que nos parezcan interesantes.
  • Esta vez aparece un nuevo cuento de la serie: LO QUE VA DE AYER A HOY  Este se llama  EL AGUA
  •  También  verán 7 consejos para que quienes vayan a misa no lo hagan por cunplir o de modo rutinario. 
  • Una reflexión sobre la realidad en entrevista a Noam Chomsky
Esperamos sus comentarios para que este Blog  tenga un estilo dialogado.
Feliz semana (de jueves a jueves).

5 de febrero de 2015

Sendas de cuidado



ecleSALia 28 de enero
de 2015
"PREMIO ALANDAR 2011"


LOS CUIDADOS SON AQUELLO QUE VUELVE SOSTENIBLE LA VIDA
“Senda de Cuidados”, Personas que se cuidan cuidando
SALVADOR MENDOZA GARCÍA, salmendo@hotmail.com
MADRID.

ECLESALIA, 28/01/15.- Senda de Cuidados surge hace dos años, como una asociación sin ánimo de lucro que contiene, ya en su nombre, nuestros dos principales objetivos. La asociación se llama “Senda” en virtud de que fue creada por personas que ya estábamos en el camino de la lucha por los derechos y contra las fronteras. Personas que formábamos parte del Ferrocarril Clandestino, Territorio Doméstico y Comunidades de Base. Nos conocemos y nos enredamos juntos/as para seguir esa senda, en unas circunstancias tan difíciles como las que impone la crisis.


La idea que nos llevó a caminar juntos tiene mucho que ver, también, con el “Cuidado”. Nuestra asociación es un intento de juntarnos para cuidarnos colectivamente, pensando entre todas alternativas de trabajo para aquellos a los que el mercado laboral se lo está poniendo más difícil. Así es cómo empezamos a caminar, a reunirnos, a discutir, a compartir ideas... y así es cómo llegamos a la conclusión de que la mejor forma en la que podíamos cuidar era cuidando. Los cuidados son precisamente aquello que vuelve sostenible la vida, aquello que la hace posible. Y, sin embargo, su papel ha sido siempre invisibilizado y los derechos de quienes se han hecho cargo de ellos, negados.

Esta iba a ser nuestra aportación: fundar una pequeña asociación sin ánimo de lucro que intentara crear puestos de trabajo para los compañeros que peor lo están pasando (migrantes y mujeres) ofreciendo cuidados dignos a todas las personas que lo necesiten, garantizando a la par unas condiciones laborales dignas para las cuidadoras.

En este tiempo que llevamos transitando nuestra particular “Senda de Cuidados”, hemos logrado generar 29 puestos de trabajo. Algunos parciales y temporales, pero la mayoría de ellos indefinidos y a tiempo completo. A día de hoy, 24 familias confían en nosotros para que les ayudemos en el cuidado de sus seres queridos y hogares, por lo que contamos con otros tantos cuidadores que engrandecen esta pequeña asociación. Y pensamos seguir creciendo....

Confiamos en que a ello nos ayude también el nuevo local que hemos abierto, junto con los compañeros de la Librería Traficantes de Sueños, en la calle Duque de Alba 13, al lado del metro de Tirso de Molina. Tras un año de obras y esfuerzos, ha quedado un espacio acogedor que, sobre todo a los que vivís en Madrid, os invitamos os acerquéis a conocer. Lo hemos llamado “La Universal”, pues universales soñamos que sean los derechos para todas las personas que habitan este mundo.

La mayor parte de nuestros avances, los sostenemos a base del esfuerzo y el trabajo voluntario de las nueve personas que formamos el equipo coordinador, a lo que sumamos la ayuda puntual de otros muchos voluntarios que nos regalan su tiempo colaborando en la realización de los cursos y talleres, el seguimiento a las familias, la difusión de nuestro proyecto...

Sin embargo, la Asociación cuenta con una serie de gastos fijos mensuales que tenemos que encarar. Básicamente, se reducen a: el salario de la coordinadora, el alquiler del local en el que atendemos al público y realizamos nuestros cursos, el pago de suministros básicos (luz, teléfono, internet), los gastos de gestoría y seguros, así como los gastos de imprenta que generamos para dar difusión al proyecto. En total, suman 1.900.- euros al mes.

Parte de este dinero lo cubrimos con la pequeña cuota mensual que pedimos a las familias que contratan nuestros servicios. Sin embargo, esta cuota al día de hoy apenas nos da  para cubrir el 20% de nuestros gastos, y no consideramos adecuado elevar su cuantía, pues ya pedimos demasiado esfuerzo a las familias por mantener unos sueldos lo más dignos posibles cuando en el mercado se están pagando salarios tremendamente bajos.

Por este motivo, en Senda de Cuidados hemos valorado que la mejor opción para poder seguir realizando este trabajo es pedir el apoyo colectivo de todos aquellos amigos/as que conociendo nuestro proyecto, lo podáis sentir igual de importante que nosotros/as colaborando económicamente con él.

140 colaboradores/as, que contribuyeran con 30 euros trimestrales, permitirían que Senda de Cuidados continuara teniendo mucha vida por delante (toda la necesaria hasta que lográramos transformar el mundo en el que vivimos). O, aún mejor, nos bastaría con 70 colaboradores/as, que aportasen 60 euros trimestrales. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).
¿Te animas a caminar con nosotros?
Para más información: http://sendadecuidados.com

Hay motivos para la sospecha



Hay lugar para la conmoción. Un grupo de hombres armados ingresa a las oficinas en París de una revista muy conocida por su tratamiento poco comedido de los temas del islam, y con rifles automáticos AK 47 asesina a once periodistas y a varias personas más. En muy breve plazo, la policía francesa afirma tener identificados a los matones. Incluso proporciona los nombres de los tres criminales, a los que sin mayor averiguación llama terroristas. En el lugar de los hechos se apersona el presidente de Francia y dice, frase cohete, que los asesinos serán perseguidos sin descanso y llevados ante la justicia.

A las pocas horas, la policía informa que ya tiene localizados a los responsables del múltiple homicidio. Un poco después, los gendarmes afirman que los asesinos han sido muertos durante un enfrentamiento con las fuerzas del orden. Ya se sabe que los muertos no hablan.

También en brevísimo tiempo llegan a París un montón de jefes de Estado para encabezar una multitudinaria marcha condenatoria del terrorismo. Y llama la atención que en la vanguardia de la manifestación se encuentra un célebre practicante del más cruel terrorismo: el primer ministro de Israel.

Acto seguido, como en un film de acción vertiginosa, ese montón de jefes de Estado, junto con el presidente de Estados Unidos, convocan a una conferencia internacional sobre seguridad para hacer frente, de manera conjunta y coordinada, al flagelo del terrorismo. Pero, ojo, no cualquier terrorismo, sino el terrorismo islámico. Y más concretamente el terrorismo islámico yihadista, al que sin mayor evidencia y del modo más categórico posible se atribuye el atentado contra la revista parisina.

Al calor del conocimiento de estos hechos vertiginosos, no puede uno evitar que venga a la memoria el incendio del Reichstag, atribuido por los nazis a “los comunistas”, atentado que produjo casi automáticamente, la llegada de Adolfo Hitler al poder absoluto.
Y cómo no recordar el hundimiento en la bahía de La Habana, en 1898, del Maine, buque de la armada estadounidense, atribuido por Washington al ejército español y que sirvió de perfecta excusa para el ingreso de Estados Unidos en la guerra de independencia de Cuba contra el dominio colonial español, y que tras la derrota de España permitió a Estados Unidos apoderarse militarmente de Cuba y ejercer sobre la isla un dominio neocolonialista que sólo terminó con el triunfo de la revolución de la Sierra Maestra.

¿Ya se olvidó el celebérrimo incidente del golfo de Tonkín en que, nos dijeron, unas lanchas torpederas de Vietnam del Norte habían cañoneado a un barco gringo, lo que más tarde se comprobó fue un hecho inexistente, una rotunda falsedad, pero que sirvió de pretexto para iniciar los bombardeos masivos de Vietnam del Norte, ocultados, por cierto, a la prensa y a la opinión pública estadounidenses?

¿Y las Torres Gemelas? También se responsabilizó a unos fanáticos musulmanes de ese feroz hecho. Pero hasta ahora nadie ha podido probar que, en efecto, las cosas ocurrieron como dice la versión oficial. Ni en Nueva York ni en Washington ni en Maryland, donde nos dijeron que, quién sabe cómo, un avión lleno de pasajeros se vino a tierra. En la literatura política mundial, a este tipo de acciones se les llama atentados con bandera falsa.

Aquel montón de mandatarios y sus servicios secretos y sus aparatos de inteligencia y espionaje y la policía parisina ¿habrán siquiera considerado la hipótesis de un atentado con bandera falsa? ¿O sólo siguieron puntualmente y con cara de circunstancias el libreto preescrito para aumentar y justificar la islamofobia occidental y nuevas guerras coloniales contra los países musulmanes, Irán en primer término? De modo que si hay motivos para la conmoción, también los hay para la sospecha.

No le griten a Dios que no está sordo

Cuando ustedes recen, no sean charlatanes como los paganos que piensan que por mucho hablar serán escuchados.   No los imiten, pues el Padre de ustedes sabe lo que necesitan antes de que se lo pidan

Para descargar el documento para impresión, presiona directamente Aquí

Lo que nunca sucedió...¿O si...?

En un lugar desconocido del mundo existía una maravillosa isla desierta. Campos fértiles, bosques espesos, ríos y lagunas, aves y animales de esos que llamamos domésticos (aunque allí no había nadie todavía para domesticarlos) La isla estaba perdida en la inmensidad del océano. Los barcos que pasaban lejos no le prestaban atención. Había muchas más islas en aquel archipiélago. Además las costas rocosas y los terrenos áridos de las orillas no dejaban descubrir la belleza y fecundidad que se encontraba en su interior. Así era la isla. Hasta que… 

 Puedes descargar la versión para imprimir directamente Aquí

4 de febrero de 2015

Las manos rompetechos

Lo que va de ayer a hoy... Historias bíblicas de ayer que se repiten hoy.

(Antes una pequeña explicación) 
En las humildes casas de Palestina, en tiempo de Jesús, el techo se construía con vigas de madera que alcanzaban de pared a pared, luego se ponía una capa de hierba, o quizás de ramas, poniéndose sobre ésta una capa de tierra o arcilla; luego se esparcía sobre ella arena y gravilla, pasándose luego sobre ella un rodillo de piedra, el cual permanecía sobre el techo para usarlo varias veces apisonando el techo y especialmente durante las primeras lluvias, para que no se escurriera el agua a través.                                                  

(Ayer)   

(Miren en el  evangelio de Marcos 2, 1-12)
 Llegaron cuatro agarrando  una sábana por cada punta. Acostado en medio,  repitiendo ¡ay, ay!…  a cada paso de  los porteadores, un  muchacho agarrándose las piernas encogidas.
Se detuvieron ante la casa  donde  se apretujaba un puñado  de personas. Dentro se escuchaba  una voz  fuerte y murmullos, a veces exclamaciones, alguna risa en momentos. Pero la puerta de la casa estaba bloqueada por los asistentes.
“¿Qué hacemos- dijo uno de los cargadores?”
“Marcharnos - dijo otro – aquí no cabe un alfiler”
“¿Y para eso hemos venido a Cafarnaúm desde   la aldea?”
“Déjenme aquí ,- suplicaba quejoso el de la sábana – no aguanto más”
“No te dejamos; ya que hemos venido…”
El que había estado callado  hasta entonces levantó el dedo: “Podemos entrar por”…- señaló  los escalones de barro cocido que subían a la terraza pegados a la pared  – Voy a buscar unas cuerdas...


Si deseas descargar la versión completa para impresión pulsa AQUI 

La religión exige respeto



José M. Castillo

Los sangrientos incidentes, que se han provocado en París con motivo de los asesinatos causados por el fanatismo religioso islamista contra los periodistas de Charlie Hebdo, han desencadenado la indignación y el miedo por casi toda Europa. Y la lógica del discurso, como es normal, se orienta mayoritariamente a condenar la violencia irracional de los terroristas. Sin embargo, si la cosa se piensa a fondo, me temo que se cargue la mano sobre algo que es muy verdadero: la violencia  criminal de los intolerantes de la religión. Pero, tan cierto como lo que acabo de decir, es que el empeño legítimo por defender la libertad de opinar en una sociedad democrática, puede ocultar otro aspecto fundamental de la cuestión, a saber: que la religión es un asunto extremadamente serio. Porque la religión toca las fibras más profundas en las convicciones que dan sentido a la vida de millones de seres humanos. Y con esto - si es que tomamos la vida muy en serio - hay que tener mucho cuidado.





No pretendo en modo alguno justificar el terror y la violencia de los terroristas que, en nombre de “lo divino”, se atreven a violentar e incluso asesinar “lo humano”. Sólo pretendo recordar que la religión es un asunto muy serio. Es más, como se ha dicho con toda razón, “la religión puede ser mortalmente seria”. Es la “seriedad absoluta, que deriva del trato con superiores invisibles..., prerrogativa de lo sagrado que caracteriza a la religión” (W. Burkert, P. Hassler, D. D. Hughes). Más aún, como es bien sabido, la intuición genial de Rodolph Otto nos advirtió sabiamente que la experiencia del hecho religioso es en realidad el encuentro con el “mysterium tremendum”, un misterio “que hace temblar” a no pocas personas y grupos humanos.

Insisto: si es importante respetar la libertad de expresión, y en esta libertad hay que educar a la ciudadanía; pero también es importante que todos nos eduquemos en el respeto a las creencias y convicciones de los demás, con tal que tales creencias no lleven a la violencia en ninguna de sus formas. 


Por supuesto que no es equiparable la violencia de un arma de fuego con la violencia de un lápiz. Pero tan cierto como eso es que no  debe ser bueno para nadie lo que atinadamente ha dicho un artista francés bien conocido: “Mofarse de todo el mundo es una tradición muy arraigada en Francia desde Voltaire” (Christian Boltanski). Y que nadie me venga con las sutiles precisiones lingüísticas que ha hecho Alberto Manguel. Por supuesto, que “la razón tiene derecho a reírse de la locura”. Como no es lo mismo la “sátira” que el “insulto”. 


Estamos de acuerdo con todas las precisiones que los pensadores y lingüistas nos quieran y nos deban hacer sobre lo que han hecho los ingeniosos periodistas del humor de Charlie Hebdo. Pero, ¡por favor!, no olvidemos que las palabras, las ideas y las  sutiles distinciones de los sabios, nunca pueden abarcar la totalidad de lo real. Y la realidad - triste y dura realidad - es que, con demasiada frecuencia, el que se dedica al oficio de mofarse de los demás, por muy artista que sea, posiblemente sin darse cuenta de lo que hace, en realidad a lo que se puede dedicar muchas veces es a despreciar a quienes discrepan de sus ideas, por más respetables que sean. Pasar de la sátira al desprecio es más fácil de lo que sospechamos. Pero, es claro, que quien se ve o se siente despreciado, una y otra vez, llegará el día en que se ponga como un loco a violentar y matar al que le ofende. 

¿Que hay que vigilar a los terroristas? Por supuesto. Pero que quede claro que no es menos urgente vigilar también a quienes  se dedican a la desagradable tarea de la burla y la mofa como oficio.