Hace unos días arrancó el sínodo de la Sinodalidad. Como nos explica Gonzalo Haya
en su artículo, nos jugamos mucho como iglesia. La Sinodalidad no es algo para
el Papa y los obispos, sino que debe tener en cuenta la expresión de todo el
pueblo de Dios. “El Espíritu Santo no está reservado para el clero. El Espíritu
inspiró a los profetas, no a los sacerdotes ni a los reyes”. El Papa ha hecho
una apuesta arriesgada. En mayo expresó su intención de que el Sínodo comience en
las comunidades y parroquias locales “de abajo hacia arriba”. Se trata de que
los obispos escuchen al pueblo. ¿Qué vamos a hacer para que nos escuchen?
Tenemos por delante unos meses para dar un paso al frente concreto, cada uno
desde nuestro sitio.
Seguimos
recomendando para los que no lo hayáis visto aún, el vídeo de Fidel Aizpurúa: "Aún es tiempo de recrear la propuesta de Jesús". No parece que Jesús alentara
una misión de tipo religiosa. Él era judío y no pretendía abandonar su
religión. Buscaba más bien un cambio hacia las buenas relaciones humanas.
Animémonos
a expresar en la parroquia, en las revistas, en los blogs, en las redes
sociales... nuestros anhelos de una Iglesia más fiel al evangelio de Jesús.
( Fe Adulta)
Sínodo de la sinodalidad: La gran
consulta que puede cambiar el futuro de la Iglesia católica
Unos
1.300 millones de católicos están llamados a expresarse sobre el futuro de la
Iglesia en un proceso que durará dos años en el proceso de consulta más grande
jamás celebrado en la historia del catolicismo
"¿Estamos
preparados para la aventura de este viaje? ¿O nos da miedo lo desconocido,
prefiriendo refugiarnos en las excusas habituales: ‘es inútil’ o ‘siempre lo
hemos hecho así’?", planteó el Papa en el acto de apertura
Francisco
debe aprovechar este momento para consolidar un compromiso claro de su
pontificado con las reformas
Por
supuesto, esto no significa que la Iglesia católica haya abrazado la
democracia. Las decisiones continúan como de costumbre: respetando la jerarquía
tradicional
La
consulta pública será democrática, pero el Papa tendrá la última palabra. Si
tiene éxito, la institución habrá dado un paso importante
11.10.2021
| BBC
(BBC
News).- El papa Francisco arrancó este fin de semana un proceso que puede
cambiar el futuro de una institución que, a lo largo de los siglos, se ha
convertido en símbolo de una rígida jerarquía, conservadurismo y poca
transparencia.
El
Sumo Pontífice urgió a los católicos a “no quedarse encerrados en sus
certezas”, sino “escucharse los unos a los otros” al presentar la iniciativa en
la misa de este domingo en la Basílica de San Pedro.
“¿Estamos
preparados para la aventura de este viaje? ¿O nos da miedo lo desconocido,
prefiriendo refugiarnos en las excusas habituales: ‘es inútil’ o ‘siempre lo
hemos hecho así’?”, planteó.
Francisco
quiere que durante los próximos dos años, la gran mayoría de los 1.300 millones
que se declaran católicos en el mundo sean escuchados sobre el futuro de la
Iglesia.
Para
ello cuenta con los impulsos de las comunidades locales en una primera fase,
asambleas regionales en la siguiente etapa y, finalmente, el Sínodo de los
Obispos previsto para 2023 en el Vaticano.
Asuntos
que han salido a la luz más recientemente, como una mayor participación
femenina en la toma de decisiones de la Iglesia y una mayor aceptación de los
grupos aún marginados por el catolicismo tradicional, serán algunos de los
temas que presumiblemente aparecerán en este proceso de consulta pública, el
más grande jamás celebrado en la historia del catolicismo.
Además,
Francisco debe aprovechar este momento para consolidar un compromiso claro de su
pontificado con las reformas.
Al
definir que el próximo sínodo tendrá como tema la propia sinodalidad -el modo
de ser y de actuar de la Iglesia-, se inspira en el modo de vida de los
primeros cristianos, cuyas decisiones fueron tomadas de manera colegiada.
Por
supuesto, esto no significa que la Iglesia católica haya abrazado la
democracia.
Las
decisiones continúan como de costumbre: respetando la jerarquía tradicional. La
consulta pública será democrática, pero el Papa tendrá la última palabra.
Si
tiene éxito, la institución habrá dado un paso importante.
Para
los especialistas consultados por BBC News Brasil, la llamada sinodalidad puede
dejar de ser un método para convertirse en una forma de pensar.
Lo
que significa que el modelo llevado al extremo por Francisco difícilmente puede
dejarse de lado, incluso cuando sea otro el papa.
La
voz del pueblo
Lo
que comienza este fin de semana es un proceso de sinodalidad que pretende estar
abierto a escuchar a todos los católicos que quieran expresarse en los próximos
dos años.