Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo arreglo de Ana Isabel Pérez y Martín Valmased

Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo arreglo de Ana Isabel Pérez y Martín Valmased

15 de enero de 2021

Palabras para el Silencio: Comunidad de Amor


Martin Irure 


Comunidad de amor

 

Dijo Jesús a los que le seguían:

En esto conocerán que ustedes son mis discípulos, en que se aman los unos a los otros(Jn 13,25). Puesto que Dios es Amor (1 Jn4,8)

 

¿Podrían tener otro rasgo distintivo diferente los que se esfuerzan por seguir a Cristo?

 

Los primeros cristianos comprendieron bien esto y por ello….

 


Vivían unidos y tenían todo en común; vendían sus posesiones y sus bienes y repartían el precio entre todos, según la necesidad de cada uno (He 2, 44-45), de modo que la multitud de creyentes no tenía sino un solo corazón y una sola alma (He 4,32).

 

Cuando la comunidad cristiana tiene de veras a Cristo Resucitado en el centro de su vida, Cristo irradia un amor que mantiene a los creyentes íntimamente unidos entre sí.

 


Pero no es un amor vacío o en el aire, sino abierto, vivo y manifestado en acciones concretas. Basta recordar: He 2, 42-47 y 4, 32-35. Los cristianos compartían lo que eran, lo que vivían y lo que tenían.

 

Amar es vivir como Jesús: morir a sí mismo a favor del otro, engendrando así vida y felicidad en los dos. Por eso decían de los primeros cristianos: Miren cómo se aman.

 

Pero los primeros cristianos también tuvieron problemas internos (He 5, 1-11 y 15, 1-29), como hoy puede tenerlos cualquier comunidad cristiana. ¡ No somos ángeles !

Esto nos recuerda que aún estamos en camino y no hay que resignarse ni desanimarse o desesperarse; esto ha de ser más bien un estímulo para mejorar nuestra carrera hacia la meta, impulsados por la luz y la fuerza del Espíritu de Pentecostés. Por esto nos preguntamos:

 

1-      ¿Cómo es la comunidad cristiana a la que pertenezco? Intenta ser objetivo.

 

2-      ¿Cómo me integro y participo en la vida de mi comunidad?

 

3-      ¿Qué límites encuentro en nuestra vida de comunidad cristiana?

 

4-      ¿Qué soy en mi comunidad: estímulo, obstáculo o un peso muerto?

 

5-      ¿Qué soluciones y actitudes positivas aporto, o puedo aportar, para que mi comunidad avance?.

 

   Martin Irure 

    Palabras para el silencio