Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo arreglo: Ana Isabel Pérez y Martín Valmaseda

Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo arreglo: Ana Isabel Pérez y Martín Valmaseda

9 de junio de 2016

Lo que va de ayer hoy EL COLCHÓN

Historias bíblicas  de ayer que se repiten hoy


eL cOLCHÓN




AYER

Cuando, en épocas primitivas, los seres humanos pasaron de ser individuos, a  ser familias, de familias a tribus, de tribus a pueblos y naciones, poco a poco,  empezó a funcionar una ley no escrita,  la ley del más fuerte.

Consecuencia de eso fue la conocida pirámide de poder que muchos  no quieren conocer y se hacen los distraídos.

Una de las primeras que  encontramos representada  en los museos de antropología nos muestra en esquema cómo vivía le gente en  los pueblos mayas, antes de que vinieran de otras tribus más allá del océano, para aumentarla y  complicarla.
Esta  torre donde unos pocos se sentían arriba y grandes masas humanas  se quedaban abajo, como “hombres pequeños”  (esclavos, campesinos, pueblos invadidos…) se ha reproducido de diversas maneras en cada pueblo de la tierra.

“Así es y así tiene que ser”,  decía la mayor parte de la humanidad... “Así es la vida  y así será siempre”- se resignaban  unos-… “Así lo quiere Dios”- suspiraban otros…

Unos lo decían  para tranquilizar su conciencia y engañar a los demás. Los demás se lo creían y se conformaban.

Pero ya sabemos cómo, de pronto,  bajo  los pies de los humanos empezó a temblar la sociedad. Ese temblor se llamó conciencia.: “¿Y si no tuviera  que ser así?”

No queremos hacer  un estudio de sociología o psicología  social,  para  entrar en detalles de cómo fue ese temblor en los distintos pueblos y épocas de  la historia, que puso a la pirámide en peligro de derrumbarse.
Para eso hay ya muchos libros científicos  gruesos, y  folletos de  vulgarización,  de los que caben en el bolsillo.  Esos son los más   peligrosos,  porque si  esos papeles ruedan hacia la base de  la pirámide…  allí se entera  mejor  esa gente, y  no conviene  que se enteren, no vayan a empezar pensar y les entre el veneno de la conciencia.
Pero sin darnos cuenta con esta reflexión hemos llegado hasta...

HOY
Conforme avanza la civilización avanzan los infinitos medios de mantener en estado de letargo a los habitantes de esa Babel. Mantenerlos abajo a la sombra de la ignorancia. Ya lo decía un antiguo grupo cantautor en una de sus canciones:
Muchacho no pienses tanto que te vas a desgraciar + Cuanto menos pienses, mano, más alegre vivirás...

Pero en la época actual  Hombres y mujeres  se despiertan y piensan que eso tiene que cambiar.  

Aunque en la punta de la pirámide existen agudos pensadores que buscan el modo para que esa   estructura siga firme, como las de Egipto o de  las selvas guatemaltecas.

No queremos  reflexionar ahora sobre los métodos que utilizan desde el vértice de la pirámide social para mantener esa estructura.  

Ni pensar cuando, en algún país, un gran terremoto revolucionario consigue derribar esa torre, que mantenía a muchos abajo.  Cuando eso sucede, y parecía que todo iba a cambiar, de la noche a la mañana se levanta otra mole piramidal de características parecidas.

No queremos hablar de eso, sino de un invento  que  en todas circunstancias,  hace que sigan manteniéndose las diferencias entre los distintos “pisos” del edificio.  Parece  extraño  que dicho invento fortalezca la pirámide porque es  un  objeto blando que no se emplea en arquitectura,  per aquí en la pirámide social siempre aparece. Miren;  eso de color que ustedes ven en el dibujo de la pirámide  es…

  Un colchón

 ¿Un qué? ¿Un colchón en una pirámide?

Un colchón social en la pirámide social.  Déjeme que le explique.

Sí. explíqueme porque a los faraones no les hace falta ya una cama confortable, embalsamados en su tumba.

Pero el colchón les viene bien a otros faraones  modernos. Verá.



En lo que llamamos pirámide social, ocupan la cumbre aquellos seres humanos que a lo largo de los tiempos han conseguido una fortuna económica y un puesto elevado en la sociedad. La revista Forbes y los estudiosos de la economía nos pueden decir muchos nombres propios de ese piquito superior de la pirámide.
  
Pero no nos pueden decir todos los nombres de ese ¡71% de la humanidad¡ que tienen que repartirse  el 3%  de las sobras.

Seguramente que ellos los han visto “desde arriba”  sobrevolando en su helicóptero las barriadas miserables de su país.

Esta pirámide  mundial está formada por muchas pirámides más pequeñas que corresponden a cada uno de los 194 países, oficialmente reconocidos en la  tierra. En cada uno de ellos la proporción de cada estamento de población es distinto.  Pero, para no complicarnos,  echamos cuentas sobre esta gran pirámide y , volviendo a nuestra simbólica y extraña comparación, les vamos a explicar qué significa eso del “colchón”


Para eso les pido que escuchen atentamente la explicación de esta economista boliviana, Teresa Morales.

En el enlace que les poneos a continuación

¿Se dieron cuenta?.  En los países en que ,poco a poco, se consigue que las clases pobres empiecen a salir de la miseria y van alcanzando mejor situación económica, esos que se han ido situando mejor, los que antes sufrían la marginación.

Animados por  líderes  que les incitaban a unirse (el pueblo unido jamás será vencido).
 
A esos marginados, al  progresar hacia  lo que se puede llamar “clase media”, les entran apetencias  mayores. Dejan de  preocuparse de los compañeros de abajo y  miran con   avidez  hacia arriba.
 
Se enfrentan  contra  los líderes que les habían animado y defendido frente a las desigualdades de la pirámide.

Sin darse cuenta... se convirtieron en  individualistas empeñados en subir  por las resbaladizas paredes de la puntiaguda torre. 
Se les acabaron los deseos de cambio  social,  sólo  les preocupa su propio cambio: 
Está bien que haya ricos y pobres, porque YO puedo llegar a ser rico”


Ahí está el colchón mental
Muchas veces los líderes comprometidos en  que  los hundidos en el sótano, fueran  uniéndose para transformar esa pirámide de desigualdades en un círculo de justicia y  de la mayor igualdad posible….
Esos soñadores, a veces  por  causa  del yo egoísta del pueblo bajo.
O a veces por sus  errores personales,  y su yo egoísta que tampoco les abandonaba eran arrojados de   sus puestos de responsabilidad.
Mientras los que siempre habían estado  arriba en el vértice, se reían volvían a recuperar el poder, junto a ellos algunos astutos  que  habías trepado desde abajo y a través del colchón donde dormían las masas llegaron a los altos lugares de aquel edificio, aquella pirámide mundial o nacional.
Aquí nos quedamos
   *   *   *
A los que leen esta reflexión  les desafío a que miren a su alrededor,:
al país, al mundo donde viven
y miren  si esto  sucede  en su tierra.   Y ¿dónde se sitúan ustedes?
Pueden echar una miradita a este esquema de cómo y  dónde  nos podemos colocar
Entre estos tipos de gente que ahora les presento:

 INSTALADOS (los que están  en el vértice de la pirámide o cerca y  allí quedan guardando  sus privilegios)
TREPADORES  (los que con toda clase de artimaña y trampas procuran seguir subiendo a costa de quien sea)
DORMIDOS ( los que se conforman  con el lugar de la pirámide en que viven y no se preocupan por quienes  les rodean, ni por cambiar las cosas…
INQUIETOS ( los que piensan que este mundo  tendría que cambiar y hacen   pequeñas o grandes cosas por quienes les rodean
APLASTADOS la gran masa   que de personas  que  no  puede más que vivir, o morir arrastrando la vida; De  ellos  se aprovechan los instalados, los trepadores, los dormidos…
Existen otros  LOS REBELDES.  Los indignados,  que toman conciencia de que la pirámide es, tiene que ser, un círculo  de quienes se sienten  iguales.
Los rebeldes lo pasan mal.
a unos los expulsan de la pirámide,
a otros los tapan la boca,
a otros los crucifican