Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo arreglo: Ana Isabel Pérez y Martín Valmaseda

Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo arreglo: Ana Isabel Pérez y Martín Valmaseda

12 de enero de 2022

Palabras para el Silencio

 

Dije al almendro….

Martín Irure



Dije al almendro: ¡háblame de Dios!

Y el almendro floreció.

Dije al pobre: ¡háblame de Dios!

Y el pobre me ofreció su capa.

Dije al sueño: ¡háblame de Dios!

Y el sueño se hizo realidad.

Dije a la casa: ¡háblame de Dios!

Y se abrió la puerta.

Dije a un niño: ¡háblame de Dios!

Y el niño me lo pidió a mí.

Dije a un campesino: ¡háblame de Dios!

Y el campesino me enseñó a labrar.

 

Dije a la naturaleza: ¡háblame de Dios!

Y la naturaleza se cubrió de hermosura.

Dije al amigo: ¡háblame de Dios!

Y el amigo me enseñó amar.

Dije a un pequeño: ¡háblame de Dios!

Y el pequeño se sonrió

Dije al ruiseñor: ¡háblame de Dios!

Y el ruiseñor se puso a cantar.                        

Dije a un guerrero: ¡háblame de Dios!

Y el guerrero dejó sus armas.

Dije al dolor: ¡háblame de Dios!

Y el dolor se transformó en agradecimiento.

 

Dije a la fuente: ¡háblame de Dios!

Y el agua brotó.

Dije a mi madre: ¡háblame de Dios!

Y mi madre me dio un beso en la frente.

Dije a la mano: ¡háblame de Dios!

Y la mano se convirtió en servicio.

Dije al enemigo: ¡háblame de Dios!

Y el enemigo me tendió la mano.

Dije a la gente: ¡háblame de Dios!

Y la gente se amaba.

Dije a la Biblia: ¡háblame de Dios!

Y la Biblia se ahogó de tanto hablar.

 

Dije a la voz: ¡háblame de Dios!

Y la voz no encontró palabras.

Dije a Jesús: ¡háblame de Dios!

Y Jesús rezó el “Padrenuestro”.

Dije temeroso al sol poniente: ¡háblame de Dios!

Y el sol se ocultó sin decir nada.

Pero al día siguiente, al amanecer,

cuando abría la ventana,

me volvió a sonreír.


Palabras para el silencio

Colaboración de Juan de la Cruz