Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo arreglo: Ana Isabel Pérez y Martín Valmaseda

Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo arreglo: Ana Isabel Pérez y Martín Valmaseda

2 de abril de 2026

PALABRAS PARA EL SILENCIO

Jesús ( Cuando murió Jesús, toda la humanidad murió  )

Cuando nuestro Bienamado murió, toda la humanidad murió, y todas las cosas quedaron por un momento, quietas y grises; el oriente se oscureció,  una tempestad surgió de su seno y barrió la tierra.

Los ojos del cielo parpareaban violentos, la lluvia desatóse en torrente y arrastró la sangre que manaba de sus manos y pies.

Yo también morí. Pero en la profundidad de mi letargo le oí hablar y decir:

Padre, perdónalos, por no saber lo que hacen.

Su voz buscó mi contrito espíritu y fuí arrojado a la playa.

Abrí los ojos y vi su cuerpo blanco como mecido entre las nubes; y las palabras que yo había oído tomaron forma dentro de mí y llegaron a ser un hombre nuevo. Y jamás volví a entristecerme.

¿Quién se entristecería por un mar que está descubriendo su faz o por una montaña que ríe al sol?

¿Sucedía realmente esto en el corazón del hombre, cuando ese corazón era traspasado de dolor al pronunciar semejantes palabras?

¿ Qué otro juez ha absuelto a sus jueces ? ¿Sucedíó alguna vez que el amor desafiara al odio con un poder más seguro de sí mismo?

¿ Oyóse jamás un trueno semejante entre el cielo y la tierra?

¿ Habíase visto que el asesinado tuviese compasión de sus asesinos ?

Las estaciones se cansarán y los años pasarán antes que desaparezcan estas palabras: Padre, perdónalos, por no saber lo  que hacen.

Vosotros y yo, así nazcamos una y otra vez, las recordaremos.

Y ahora deseo ir a mi casa y colocarme como un  exaltado mendigo a su puerta.

      ( Gibrán Jalil Gibrán )

PALABRAS PARA EL SILENCIO.

Colaboración de Juan García de Paredes.