Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo arreglo: Ana Isabel Pérez y Martín Valmaseda

Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo arreglo: Ana Isabel Pérez y Martín Valmaseda

16 de abril de 2026

VIGILIA DE ORACIÓN INTERRELIGIOSA

 "" MORIR DE ESPERANZA ""

Por todas las personas migrantes fallecidas, víctimas de viajes terrestres y marítimos



SECRETARIADO DE MIGRACIONES DIÓCESIS DE CÁDIZ Y CEUTA


MONICIÓN DE  ENTRADA

En el silencio de esta noche queremos hacer presentes las esperanzas y los sueños de tantos migrantes que llegan hasta la frontera sur de Europa, hasta nuestras costas y ciudades. Anhelan ser acogidos en una tierra donde comenzar  una nueva vida para ellos y sus familias.

Vienen desde distintos lugares de África y de Asia.

Muchos huyen de zonas en conflicto donde se violan los derechos humanos y abandonan regiones donde vivir es un infierno.

Han tenido que recorrer una larga peregrinación por distintos países.

En las cercanías de las fronteras sobreviven en condiciones infrahumanas.

Algunos de estos migrantes ya viven entre nosotros,  intentando rehacer sus vidas junto a sus familias.

Muchos otros perdieron su vida en viajes fatales que acabaron en dramas y tragedias.

Las conmovedoras palabras del Papa Francisco en Marsella el 22 de septiembre de 2023, vuelven a resonar hoy entre nosotros:

"" Ante nosotros está el mar, fuente de vida,  pero este lugar evoca la tragedia de los naufragios que provocan muerte.

Estamos reunidos en memoria de aquellos que no sobrevivieron, que no fueron salvados.

No nos acostumbremos a considerar los naufragios como noticias y a los muertos como cifras; no.

Son nombres y apellidos, son rostros e historias, son  vidas rotas y sueños destrozados.

Pienso en los numerosos hermanos y hermanas ahogados en el miedo, junto con las esperanzas que llevaban en el corazón.

Frente a semejante drama no sirven las palabras sino los hechos.

Pero antes, hace falta humanidad: silencio, llanto, compasión y oración.

Los invito ahora a un momento de silencio en memoria de estos hermanos y hermanas nuestros; dejémonos conmover por sus tragedias "".

Con estos sentimientos nos disponemos para comenzar la oración, invocando a Dios.

Colaboración de Juan García de Paredes.