Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo

Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo
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18 de agosto de 2016

Imágenes para Meditar: Juego





Se tiró de cabeza.
En el último instante hizo lo inesperado
para pasar la raya  la primera.  En su intento
no se jugaba nada, tan solo una medalla.
Era tan solo un juego
que empezó de pequeña
corriendo  por los campos y playas de su isla.
acaso correteando, con pequeños diablillos
tras robarse unos mangos del árbol del vecino.
Aunque esta travesura le valió un trocito de oro
si de verdad fue un juego…


Me gusta suponer que la segunda y las demás corredoras
después de la sorpresa y  alucinadas
supieron comprender   que todo fue jugando.
que nadie perdió nada salvo un  simple colgante.
Que los juegos olímpicos, a pesar  del montaje  publicista
y negocios  que se esconde debajo
no dejan de ser juego, para quien tenga  el alma
como niña traviesa.

Los gruesos negociantes  que  aprovechan los juegos,
y juegan, sin jugar, con  cheques, propaganda, y salarios,
usando los deportes también como  negocio
y peor,
los  que  juegan con   hambres, mercados, propagandas
que juegan con la bolsa de valores  como si fuera
una bolsa de canicas
no se dan cuenta
de que la competencia de los niños  que juegan
no es la de quien compite ¡cuando   hay muertos por medio!
que es bueno competir cuando al fin del partido 
se reparten los dulces, las risas, los abrazos
no cuando lo que empieza con bromas
termina  con  disparos o agitando navajas.
Y menos, cuando el mundo es una gran  pelota
en donde están “en juego” las vidas de millones
a  favor de quien gana mucho más que medallas.

Que sigamos jugando de verdad el juego de la vida
y si hay que lanzarse de cabeza
que sea por una medallita
o por salvar la vida de alguien que se está ahogando.
Que sigamos jugando como niñas y niños