Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo arreglo: Ana Isabel Pérez y Martín Valmaseda

Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo arreglo: Ana Isabel Pérez y Martín Valmaseda

20 de diciembre de 2020

Biografía Una mujer del pueblo: "Panchita"

 Una mujer del pueblo

Francisca Morales "Panchita"

“Vivir entre los pobres me devolvió mucho de la humanidad que estaba en riesgo de perder con la institución, me dio una libertad evangélica, me hizo más humilde, más sencilla, reconociendo mi fragilidad sin la protección del hábito y empecé una vida de consagración muy entusiasmante”.

“Una va haciendo teología al reflexionar sobre la propia vida y la vida de la Iglesia de base y va articulando cosas casi sin darse cuenta, que es una manera distinta de hacer teología”

04.12.2020 | Jesús Herrero E. Religión digital

 


Francisca Morales
fue una religiosa de la Congregación del Amor Misericordioso. Sus amigas y amigos la llamaban cariñosamente “Panchita”.

 

Fue profesora de castellano y descubrió su vocación religiosa a la edad de 23 años. Panchita tenía un carácter firme y procuraba que su mirada crítica fuera siempre argumentada y enraizada en el carácter profético del Evangelio de Jesús.

En 1967 su congregación abrió una casa en Pudahuel una de las zonas populares de Santiago de Chile. Allí en ese entonces no había curas y, junto a otra hermana y compañera, se hicieron presentes y servidoras de la gente. Antes de partir, el obispo Fernando Ariztía les dijo: “No hagan nada más que escuchar y aprender”. Al principio salían a trabajar para ganarse el puchero, pero lo primero era conocer a la gente, hacerse pobladoras con ellos. Crearon lazos de amistad, fueron teniendo compadres y comadres y se metieron en el tejido de la vida del pueblo.

Decía que “Vivir entre los pobres me devolvió mucho de la humanidad que estaba en riesgo de perder con la institución, me dio una libertad evangélica, me hizo más humilde, más sencilla, reconociendo mi fragilidad sin la protección del hábito y empecé una vida de consagración muy entusiasmante”.

En las fronteras de la fe.

 SAN JUAN DE LA CRUZ

 


EN LAS FRONTERAS DE LA FE

Autor del libro:  Melquiades Andrés

De entre todos los hombres que conforman los pasos de esa historia, San Juan de la Cruz destaca por el enraizamiento de su espiritualidad en el hombre esencial, que es cuerpo y alma, y aunque no tiene dos cabezas ni dos corazones, siente fuertes tendencias contradictorias dentro de sí. Juan repite en sus escritos que Dios lleva al hombre al modo del hombre.

La creciente actualidad de Juan de la Cruz se basa en que plantea la unión con Dios, que es algo perenne, desde las raíces del hombre y de la fe; es decir, saca al hombre de la dispersión que le acosa para abrirle una vía de esperanza.

<<Juan vivió en la frontera de la fe y respondió desde ella a los grandes interrogantes del hombre>>. No separaba “hombre” de “cristiano”, “naturaleza” de “gracia”, “razón” de “fe”.

<< Sabía que en los dominios de la fe siempre es de noche y en los de la razón no siempre brilla el día >>

Imagen para meditar

En espera de la Navidad


 

Carta de Jesús a sus amigos

CARTA DE JESÚS A SUS AMIGOS

 


Como bien sabes amigo mío, yo pedía muy pocas cosas en mi vida. Pedí una posada antes de nacer, pensando sobre todo en mi madre. Pedí a Zaqueo que me alojara en su casa, y a otro buen amigo el salón para celebrar la Pascua. Pedí un par de veces agua para beber. Ah!, y también pedí un burrito para hacer mi entrada triunfal en Jerusalén, y así no dejar mal al profeta Zacarías.

No me interesaban las cosas. Me interesaban las personas. Me interesaba, sobre todo, la amistad. No me cansaba de pedir amigos: amigos que me siguieran, que se unieran a mi causa, que estuvieran conmigo, que continuaran mi tarea.

 Mi tarea de hoy va en la misma línea. No os voy a pedir ayuda material, aunque también la necesito para mis pobres. Tampoco os voy a pedir que dejéis a vuestra familia y vuestros estudios, aunque a algunos se lo seguiré pidiendo. Mi petición va dirigida a todos y está al alcance de todos.

16 de diciembre de 2020

Navidad sin Navidades


 Mensaje navideño del Equipo Cauce y blog Todos Somos Uno:
Martín, Aracely, Rosario, Efraín y Freddy

11 de diciembre de 2020

Palabras a Voleo

 Palabras a Voleo

Martin Valmaseda

La palabra a voleo que hoy les ofrecemos, seguramente muchos de ustedes no la han oído nunca pero yo les puedo  asegurar que se ha dicho en  cierto país de lengua española en circunstancias que ahora les  contaré.  La palabra  que  ahora echo por el aire es

FRIJOLERO

 y no  tiene que ver con frío ni  con frígido sino con frijol o  frijoles.  ¿Ya  caen?  los frijoles o  frijol es, según el país, es el producto  campesino que  en otros  lugares  se  llaman  alubias, o  judías  negras, blancas,  pintas… no hablo de  las verdes  que  en  Guatemala se  llaman  ejotes.

Bueno, me  dirán  ustedes,  pero  ¿por qué  nos  sales ahora  con  ese  tema  alimenticio vulgar?

Distintas formas de preparación de los frijoles
- Ah vulgar me dicen ¿eh?  Saben que en países centroamericanos, los frijoles, (o fríoles en España), los beans en  lengua  inglesa, son alimentos populares que  personas con  economía fuerte comen  también, pero menos y la  gente más  popular  tiene,  junto  con  el  arroz, casi como único alimento pero los ricos alternan con muchos  otros  alimentos  caros.

Vamos más a lo concreto e  inmediato. 

El Evangelio y reflexión

 

                               TESTIGO DE LA LUZ


Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: este venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos vinieran a la fe. No era él la luz, sino testigo de la luz.

Los judíos enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas a Juan, a que le preguntaran:

-¿Tú quién eres?

Él confesó sin reservas:

-Yo no soy el Mesías.

Le preguntaron:

-Entonces, ¿qué? ¿Eres tú Elías?

Él dijo:

-No lo soy.

-¿Eres tú el Profeta?

Respondió:

-No.

Los Otros Salmos

 

Muéstranos, Señor, tu misericordia (salmo 84)

 


Muéstranos, Señor, tu misericordia,

que es misterio grande.

Muéstranos tu amor inmenso,

que es hoguera y fuente,

nido de toda vida.

 

Tu misericordia es vestido de nuestra desnudez.

Tu amor es imán de nuestros anhelos.

La misericordia es tu nombre.

El amor es tu identidad.

Son tu misterio.

Solo hay un camino.

 INDIGNACIÓN Y ESPERANZA

 

1 Adviento (C) Lucas 21,25-28. 34-36

INDIGNACIÓN Y ESPERANZA

JOSÉ ANTONIO PAGOLA, vgentza@euskalnet.net

SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

 

ECLESALIA, 28/11/12. Una convicción indestructible sostiene desde sus inicios la fe de los seguidores de Jesús: alentada por Dios, la historia humana se encamina hacia su liberación definitiva. Las contradicciones insoportables del ser humano y los horrores que se cometen en todas las épocas no han de destruir nuestra esperanza.

 

Este mundo que nos sostiene no es definitivo. Un día la creación entera dará “signos“ de que ha llegado a su final para dar paso a una vida nueva y liberada que ninguno de nosotros puede imaginar ni comprender.

El cuento de Willy. Capítulo 5

 WILLY 

Historia de un niño algo especial que de mayor lo siguió siendo… a su manera

Martín Valmaseda

Dibujos: Karla y Andrea Aguilar

CAPITULO  5 

¿VAMOS A GANAR?

Salió aquel día de la escuela de Willy y con él los demás, gritando: ¡Vamos a ganar!, ¡vamos a ganar!

Pero detrás salían las niñas casi cantando: ¡Qué se lo han creído, que se lo han creídoooo.!


Cada uno y una, cuando llegaban a su papá o mamá, quien les esperaba, les contaban con muchos gestos lo que había sucedido ese día en la escuela. Cada diálogo era distinto. El papá de Willy, que es quien le esperaba aquel día le preguntó "¿y tú crees que van a ganar?".

-"Pues claro, le dijo Willy, los hombres somos más".

-"Pues yo-dijo el papá-no estoy tan seguro, las mujeres son muy listas y están muy unidas".

-Ellas no son mujeres, son niñas".

-"Y tú tampoco eres un patojillo pequeñajo".

-"Pero me falta poco para ser grande".

Palabras para el Silencio

 

María (María Virgen)


Martín
 Irure


Es mediodía. 

Veo la iglesia abierta.

Entro.

Madre de Jesucristo,

no vengo a rezar,

No tengo nada que ofrecer

y nada que pedir.

Vengo solamente, María, a mirarte.

Mirarte, llorar de felicidad,

saber esto:

que soy tu hijo, que estás aquí.

 

Un futuro en el que cada persona cuente

 



Tomado de Oxfam Intermón