Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo

Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo
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2 de agosto de 2020

Palabras a voleo... Ir a Misa


PALABRAS A VOLEO


Me parece que hoy me he metido en un lío y eso por jugar con palabras que son verbos y no sustantivos. Es decir, me he preguntado cuál es el verbo mejor para explicar: Qué es...

"ir a misa”

y me puse a apuntar verbos en un papel , según pensaba en lo que dice la gente. Cuando me quise dar cuenta tenía todos estos verbos: DECIR…, CELEBRAR…, VIVIR… HACER…, PRESIDIR…,  OIR…, AGUANTAR…, ESCUCHAR…,    ABURRIRSE.

Para una ceremonia que dura entre una hora y dos horas (salvo casos de misas con políticos, o con curas muy pesados, que haberlos haylos, me parecen demasiados verbos.

Cada uno de los que leen esto, ya sean sacerdotes o simples fieles, o simples sacerdotes y fieles (¿Quién es el más simple?) pregúntense cómo habla en estos momentos en que cada vez va menos gente a misa. Usted que está leyendo esto ¿como dice?

Lo curioso es que yo empiece a hablar de esto cuando están empezando las mujeres con todo derecho a exigir que ellas también, y por qué no?pueden DECIR, PRESIDIR….


Esta mañana he asistido (ASISTIR otra palabra) a una eucaristía que presidía un varón; estábamos otros 3 hombrecitos asistiendo y, a pesar del tiempo de pandemia, había unas 20 señoras allí.


Entonces se me ha ocurrido que como ha hecho el sacerdote, celebrante, ni decir, ni celebrar, ni aburrir, ni presidir, ni ningún verbo,  ninguna palabra…

Lo que sonó en el pequeño templo fue, un ruido suave ¡CRAC!, cuando Pablo, que presidía, con sus gruesas manos partíó, sí ,s¡ partió el pan! y se escuchó muy claro , el ¡crác! del pan partido y repartido y compartido. Ese chasquido del pan me sonó mejor que todos los sermones y explicaciones, me sonó al reparto de alimentos, de Cáritas y las ONGs que hoy comparten comida y cobijas por todos los pueblos del mundo.

Me ayudó a pensar que más que verbos o sustantivos lo que necesitamos son muchos ¡crac! Que sirvan para que todos seamos uno y pongamos en común-unión con muchos sonidos de cosas que se parten, comparten y reparten. Eso es la verdadera comunión. Y no las palabras en que se enrollan sacerdotes y fieles sin atrevernos a hacer ¡crac! en nuestras vidas.