Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo arreglo: Ana Isabel Pérez y Martín Valmaseda

Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo arreglo: Ana Isabel Pérez y Martín Valmaseda

28 de junio de 2023

MIRAR MÁS ALLÁ

Cuando pretendemos avanzar hacia un mundo mejor hay que distinguir claramente entre el paso que podemos dar en este momento y el horizonte al que queremos dirigirnos. Creo que el gobierno de Pedro Sánchez ha dado los pasos positivos que en la actualidad podían darse.  Ha subido claramente el salario mínimo, actualizado adecuadamente las pensiones y promovido una reforma laboral positiva para los trabajadores; sin embargo, a pesar de todo esto, ha perdido las últimas elecciones municipales y autonómicas.

Si levantamos la vista y miramos un poco más allá, podemos encontrar algunas razones para explicar esta aparente anomalía. Por encima del gobierno hay un poder, el poder económico, el capitalismo,  que influye en la sociedad tanto o más de lo que pueda hacerlo cualquier gobierno. Esta influencia del insaciable capital se traduce en que, a pesar de las medidas del gobierno,  en muchos aspectos se produce un empeoramiento de la vida de las clases populares: los precios suben, para muchas familias es inasequible una vivienda decente, el trabajo de los  jóvenes es cada vez más precario… Pero una nube de medios de comunicación al servicio del capital se encargan de que la responsabilidad de este sea  mucho menos perceptible, se esconde tras el alabado y ensalzado libre mercado, y que las culpas se las lleve el gobierno.


Esto nos hace ver que el horizonte al que forzosamente tenemos que dirigirnos es a la superación del sistema capitalista. Ese horizonte parece que hoy no está a nuestro alcance, pero sí podemos y debemos caminar hacia él.

El conocido sociólogo estadounidense Immanuel Wallerstein describió los intentos realizados para superar el capitalismo como la «estrategia en dos pasos»: primero se trataría de conquistar el poder y luego transformar el mundo. Esa ha sido la estrategia de la mayoría de los partidos que desde el siglo XIX hasta hoy han pretendido cambios profundos en la sociedad. Podemos ver fácilmente que esa estrategia no ha dado resultado. El ejemplo más patente es el de la Unión Soviética. En 1917 una revolución entregó todo el poder al partido comunista ruso, el partido ejerció el poder de una manera absoluta, y en poco más de setenta años el sistema colapso totalmente. No fue mucho mejor en China, donde el partido comunista conserva el poder, pero apenas quedan rastros de un estado socialista.

¿Cómo hacerlo? Tendríamos que aprender del enemigo. Zygmunt Bauman afirma -creo que con mucha razón- que la derecha está ganando la batalla política porque ha ganado la batalla cultural e ideológica, y ha conseguido que el imaginario colectivo de nuestras sociedades sea el imaginario burgués.  Y esa victoria en la batalla cultural e ideológica contribuye también a explicar el éxito electoral de la derecha, cuando objetivamente no había ningún motivo para que triunfará.

Podemos y debemos mostrar, frente al abrumador discurso dominante, que hoy día el capitalismo es una aberración humana y ambiental, pero tenemos que ser capaces de imaginar una sociedad libre, igualitaria y fraterna, una utopía capaz de movilizar lo mejor de los seres humanos.



Colaboración de Antonio Zugasti