Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo arreglo de Ana Isabel Pérez y Martín Valmased

Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo arreglo de Ana Isabel Pérez y Martín Valmased

21 de octubre de 2021

El equipo del Secretariado de Migraciones de La Diócesis de Cádiz y Ceuta

 Colaboración de Juan García


El secretariado de Migraciones de la Diócesis de Cádiz y Ceuta manifiesta su honda preocupación y profundo dolor ante uno de los más graves dramas humanos de la inmigración ocurridos en las costas del litoral gaditano, a treinta millas de la costa de Barbete, y que ha desembocado con la muerte de más de veinte inmigrantes que se dirigían a las costas de la provincia de Cádiz en una patera.



Siguen las muertes y sigue la “globalización de la indiferencia”. Año tras otro, desde la impotencia y la rebeldía interior, se nos sigue helando el corazón con cada rescate o desaparición de un inmigrante fallecido. Sucede todos los años. Unas veces en esta orilla y otras en la de enfrente. Los cadáveres ya forman parte de este paisaje. A veces, nos toca enterrar a los muertos con la mayor dignidad posible. Otras veces, el mar se los traga y sólo el cielo y las estrellas acompañan a estos muertos. Y todos los que tienen algo que ver en este asunto, miran para otro lado, porque la culpa de los fallecidos en las dos orillas del Estrecho siempre la tienen los muertos. Según las noticias conocidas hay 3 supervivientes, 10 cuerpos recuperados y se sigue a la búsqueda otras 15 personas.

A través de este comunicado queremos expresar nuestra solidaridad con las familias de todos estos inmigrantes, al tiempo que denunciamos la muerte de todas estas personas inocentes y las causas que las originan.





Demandamos de los Gobiernos de todos los países afectados en estos graves sucesos generados por una inmigración que vive una situación muy desesperada, que se aborden las políticas y los medios necesarios para evitar que se repitan estos dramas y tragedias.

Encomendamos en nuestras oraciones a todos estos hermanos fallecidos y a sus familias. Desde el silencio de nuestra oración queremos hacer llegar hasta la otra orilla nuestro dolor y nuestra solidaridad y afecto, al tiempo que expresamos nuestro deseo de que este paso fronterizo en las aguas que se paran las dos orillas dejen de ser espacios de dolor, sufrimiento, dramas y muertes y se conviertan en lugares de encuentro, amistad e intercambio entre los pueblos de los dos continentes.

 

El equipo del Secretariado de Migraciones de

La Diócesis de Cádiz y Ceuta