Lo
más grave para nuestra vida es que los humanos están talando árboles y acabando
con los bosques, arrasando selvas para abrir carreteras. No nos respetan, se
creen los dueños del mundo.
FRANCISCO
¡Bendiciones y paz para quienes me escuchan! Soy Francisco, el de Asís, el que
ha recibido del Papa de Roma una misión muy especial: conocer qué podemos hacer
por la Tierra, nuestra casa común… antes de que sea demasiado tarde. En estos
días he visitado lugares hermosos que invitan a alabar a mi Dios, paisajes tan
distintos a los del pueblo donde nací... Está amaneciendo… y en esta selva a la
que he llegado, en un país que se llama Colombia, ya están alabando a Dios, con
un escándalo ensordecedor, unas desconocidas criaturas negras que veo allá
arriba en los árboles. ¿Quiénes serán?
MONITO
Soy yo…
FRANCISCO
Tú… ¿Quién eres tú?
MONITO
Una de esas criaturas…
FRANCISCO
¿Quién eres? Pareces un niño…
MONITO
No soy un niño, soy un mono…
FRANCISCO
¿Un mono? Déjame ver tus manos… Son como las de un niño pequeño. Ah… y te
agarras de mi dedo como hacen las criaturas recién nacidas. Y tus orejas… ¡Son
iguales a las mías! ¡Alabado seas, mi Dios, por esta criatura jamás vista por
mis ojos, en ella me veo como en un espejo!
MONITO
Ayúdame tú, señor, ayúdame…
FRANCISCO
Pero, ¿qué te ocurre?