Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo

Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo
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8 de marzo de 2017

Padre Maxi en Centro Betania

CENTRO BETANIA:
VER EL ROSTRO DE DIOS EN LA PERSONA NECESITADA

P. Charitable Deriseau, cicm
Fundador

Los finales del año del 2012 vieron nacer en la Ciudad de Cobán, Alta Verapaz, Parroquia el Calvario, una iniciativa denominada Centro de Promoción Comunitaria Betania, CEPROCOBE, cuya visión es evangelizar a través del servicio de la caridad prestada a las personas de necesitadas y cuya visión es colaborar en la construcción de una sociedad más equitativa. Se trata de un Centro abierto a todas las personas independientemente de su credo; pues para Dios o todos hijos o todos entenados. El reino de Dios es una realidad siempre mayor que nuestros credos. El ser humano y su bienestar constituyen la preocupaciones primeras de Dios, como debe serlo también los que creemos en Él.
La situación de la pobreza, la marginación, la poca oportunidad de los jóvenes para continuar con sus estudios, la desnutrición infantil, el bajo poder adquisitivo de muchas familias para responder a las necesidades básicas de sus miembros, son algunos de los motivos que me han suscitado a sensibilizar y a organizar a la gente, desde la parroquia el Calvario y la sociedad civil; identificar ciertas situaciones de riesgo y sugerir una serie de programas donde se comparten las esperanzas, gozos, tristezas y sufrimientos de nuestro pueblo (cfr. LG). Pues el trabajo misionero debe tocar todos los aspectos de la vida humana. A Dios rogando y con el mazo dando.


Animados por la fe en Cristo, vida en abundancia para los pueblos, Centro Betania cuenta actualmente con programas que ayudan a combatir el hambre de la niñez y adultos, la enfermedad, la falta de educación. Atiende a madres solteras, viudas y huérfanos, familias con violencia intrafamiliar y ofrece asistencia médica, entre otros. Para ello, hoy se edita mensualmente un misalito en el idioma local, el q’eqchi (raatinul li yu’am: palabras para la vida) en orden a apoyar la liturgia y facilitar la acción catequética parroquial. Asimismo, funcionan programas de educación (alfabetización y becas de estudio), comedores infantiles, Mujer Betania, Granja Betania, Dispensario y clínica parroquiales, programa de recuperación nutricional y un albergue. Dicho albergue beneficia a las personas con VIH o enfermos que han sido dados de alta en el hospital y por la lejanía de sus hogares no pueden partir inmediatamente y necesitan reposo para poder viajar a sus aldeas de origen.


De acuerdo a nuestros lineamientos, los comedores infantiles Betania atienden a niños de 4-11 años de lunes a viernes con un plato de comida caliente seguido del aprestamiento (los niños realizan las tareas de la escuela bajo la supervisión de un tutor). Hoy por hoy, 100 niños de escasos recursos son usuriaos de los dos comedores establecidos en dos puntos del municipio: uno en Cobán (la subida al Calvario) y el otro en la Aldea Tontem, en las afueras de la Ciudad.
Con la gracia de Dios y esfuerzos de nuestros colaboradores, en este año, 45 jóvenes son becados por el centro Betania. Un buen número de los alumnos estudia en planes fin de semana su básico, bachillerato y 3 cursan en la Universidad Rafael Landívar, campus Cobán.

Como incidencia social, Centro Betania intenta crear conciencia e invitar a la solidaridad con los que menos tienen. Busca socios para los comedores y padrinos para los estudiantes de escasos recursos y en situación de riesgo. Trabaja en colaboración con otras instituciones como el comité nacional de alfabetización de Guatemala (Conalfa), el Instituto guatemalteco radiofónico (Iger), Centro Talita Kumi, Centro Don Bosco, la municipalidad de Cobán... A este nivel, el trato es interinstitucional puesto que el Centro Betania es una asociación, sin ánimo de lucro, legalmente constituida.

El servicio médico (MedicBetania) cuenta con el apoyo de 6 profesionales: dos médicos cirujanos, una odontóloga, una ginecóloga, una psicóloga y un fisioterapista. La gente es enviada a las clínicas y es entendida presentando una nota firmada tras un pequeño estudio socio-económico. Además, se organizan jornadas médicas en algunas aldeas invitando a estudiantes y profesionales.

Algo más de fundamentación. Betania es una palabra griega que, transliterada al hebreo, significa Casa del pobre. El testimonio bíblico evoca que Betania es una Aldea en la falda oriental del Monte de los Olivos, ubicada a unos 2,5 km al este de Jerusalén, en el camino de Jerusalén a Jericó. Allí vivían los amigos de Jesús: Marta, María y Lázaro. De hecho, allí, Jesús retornó a Lázaro a la vida, el último motivo para su asesinato. En Betania Jesús siempre estuvo con amigos. Él y sus discípulos descansaban allí, sobre todo en los días anteriores a la Pasión y Muerte. (Mt. 21, 17; Mc. 11,1; 11, 12; Lc. 10,38; Jn. 11,1).

También en Betania, vivía también Simón, el leproso, en cuya casa una mujer ungió a Jesús con la usanza tradicional de perfume sobre su cabeza (Mt. 26, 6-13; Mc. 14,3). Y bueno, según el evangelio de san Lucas, la ascensión de Jesús ocurrió no lejos de esta aldea (Lc. 24,50-51).
Así pues, Betania es lugar de vida, lugar de reposo, lugar de milagro, lugar de resurrección.... Es también lugar de encuentro, de acogida mutua, lugar del aprendizaje y de la escucha atenta. María escuchó a Jesús, se puso a sus pies y Jesús la declara como la que escogió la mejor parte y afirma que nadie se la quitará.

De allí que los programas del Centro Betania quieren ser espacios donde se intentan vivir estos aspectos y procurar una verdadera convivencia entre las personas. Espacios donde intentamos darnos mutuamente la mano para levantarnos todos, espacios donde creemos que hay un lugar para todos o sea espacios de inclusión. Entonces, los espacios-Betania quieren ser espacios de curación, espacios de nueva vida para el afligido, el pobre y el necesitado y ello en el sentido pleno de la palabra pobre-afligido-débil-y-necesitado. Y por ello, todo el personal de Betania de las distintas áreas de servicio es ad honorem. Todos están animados de un espíritu de ayuda y de servicio desde la fe. El amor a Dios se verifica en el amor y el servicio al necesitado (cfr. Mt. 23, 33ss.)

Ha sido de nuestro deseo de que en los espacios del Centro de Promoción Comunitaria Betania se empiece a brotar una nueva vida teniendo un solo corazón y un solo espíritu aprendiendo a los pies de Jesús Maestro y Buen pastor. Maestro, ¿dónde vives? Ven y lo verás (Jn 1,38).
Un camino de mil kilómetros comienza siempre por el primer paso. Confiamos en que el Señor recorrerá el camino con nosotros y enviará a personas de buena voluntad para echarnos la mano en el quehacer misionero y su palabra nos animará ante las embestidas adversas. Gracias por su apoyo y por leernos. ¿Quieres saber algo más de lo que hacemos en el Centro Betania?, síguenos en el próximo número de nuestro Boletín provincial.


P. Charitable Derisseau, cicm..