Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo

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6 de noviembre de 2020

La mujer en la Iglesia, una igualdad inaplazable.

Cara a cara con Sor Lucía Caram en 'La mujer en la Iglesia, una igualdad inaplazable', X Jueves de RD

Isabel Gómez Acebo: “Creo que estamos en el tiempo de descuento: no se puede esperar más”

“La Iglesia pierde protagonismo no contando en sus filas con mujeres”, ha empezado Isabel Gómez Acebo. “Pierde entidad y se hace obsoleta, no se mueve con los signos de los tiempos”



Lucía Caram ha confesado que “cuando empecé a cansarme de una Iglesia en la que no entraba el aire, decidí vivir mi fe sin mirar tanto a la Iglesia institucional”. No se sentía “cómoda ni identificada”, pese a ser religiosa, porque “callaban mi militancia”

Gómez Acebo ha reconocido que “tenía mucha ilusión por el Papa Francisco, pero la he perdido”. Hace poco, ha dicho la teóloga, en uno de sus discursos “ha vestido a la covid de mujer”. “Todavía en su subconsciente, la mujer es mala”

“Hermanitas víctimas de clérigos y fundadores de congregaciones, y hasta superioras que han maltratado a legiones de monjas… Es impensable que lo estén viviendo mujeres adultas, en pleno siglo XXI, y esto no haya explotado”, ha comentado Lucía Caram.

05.11.2020 Lucía López Alonso

En la curia de Roma (co-viria: grupo de hombres) no se las ve. ¿Dónde están hoy las mujeres de la Iglesia? ¿Qué irradian, qué reivindican? En su X Jueves de RD, un cara a cara entre Isabel Gómez Acebo, teóloga laica, y sor Lucía Caram, dominica, ha ofrecido esta tarde el debate ‘La mujer en la Iglesia, una igualdad inaplazable’.

“La Iglesia pierde protagonismo no contando en sus filas con mujeres”, ha empezado Isabel Gómez Acebo. “Pierde entidad y se hace obsoleta, no se mueve con los signos de los tiempos”, ha sintetizado. Manifestando la misma decepción, Lucía Caram ha confesado que “cuando empecé a cansarme, decidí vivir mi fe sin mirar tanto a la Iglesia institucional”. Ha descrito “una Iglesia en la que no entraba el aire”, en la que no se sentía “cómoda ni identificada”, pese a ser religiosa, porque “callaban mi militancia”. Monja de clausura, Caram tuvo que afrontar la realidad de una institución acostumbrada “a castigar y borrar del mapa”.

Pero “con la entrada de Francisco, me sentí más en casa”, ha continuado sor Lucía. “Los otros papas, directamente aparcaban el tema” del papel de la mujer en la Iglesia, pero el Papa argentino, su compatriota, “cuando me han atacado y censurado, me ha defendido”.

Mostrando un cierto desacuerdo, Gómez Acebo ha reconocido que “tenía mucha ilusión por el Papa Francisco, pero la he perdido”. Hace poco, ha dicho la teóloga, en uno de sus discursos “ha vestido a la covid de mujer”. “Todavía en su subconsciente, la mujer es mala”, ha lamentado, sin ocultar su indignación. “La Iglesia conservadora sigue defendiendo argumentos que nos dan de lado, y el Papa no quiere enfrentarse, porque podría encontrarse con una cuestión muy gorda, con un cisma”.

En la misma línea, Caram ha reconocido que cuesta sentirse en sintonía con ese “modelo de tomas de poder” al que no acceden las mujeres. “Este Papa, que está amenazado de cisma cada vez que abre la boca -por los lobbies de poder-, está poniendo a veces mujeres en los dicasterios, pero tratan de eminencia a los cardenales de turno; no hay fraternidad”, ha denunciado.

'Tiempo de descuento'

Claramente, el tiempo del cuestionamiento ha pasado, y debe empezar el de la reconstrucción. “Creo que estamos en el tiempo de descuento: no se puede esperar más”, ha expresado Gómez Acebo, refiriéndose a la aprobación del sacerdocio de mujeres, derecho que lleva décadas reivindicando. “El poder en la Iglesia está en manos sacerdotales, y nosotras no tenemos derecho a él mientras se nos niegue el sacerdocio”. “No se puede esperar más, porque en Europa se están abandonando los templos”, ha añadido.

Preguntadas por el moderador del foro, Jesús Bastante (redactor jefe de Religión Digital), sobre cuánto le faltará al Vaticano para dar ese paso en el que otras iglesias le llevan mucha ventaja, Caram ha opinado que “cuando Francisco escucha, es cuando cambia (como con el Sínodo de la Amazonia)”. Pero ha admitido la contradicción que existe entre su visión social (de Laudato si’ y Fratelli Tutti) y las veces “que habla del demonio”. En la Iglesia “hay demasiada estructura, y demasiada gente con el coco comido todavía”, ha opinado.

En la Iglesia “hay demasiada estructura, y demasiada gente con el coco comido todavía”, ha opinado Caram

“De las profesiones mal pagadas y con poco prestigio, los varones se van apartando. Pasó con los maestros”, ha apuntado Gómez Acebo. Y tal vez ocurra con el sacerdocio, que está pasando de dirigirse a “multitudes” a desempeñar “la labor de los samaritanos”. “No me gustaría que las mujeres accedieran al sacerdocio con este modelo tan poco servidor”, ha añadido Caram. Reivindicando la centralidad de los pobres frente al clericalismo.

“A mí me molesta la palabra vocación, porque cuando hablamos de ella, nos referimos solamente a curas y monjas, y no a las vocaciones laicales”, ha dicho Gómez Acebo. “Yo tengo hijos y nietos, y siembro ahí. Tampoco me gusta el término pastor, porque a quien dirige es a una oveja”, ha protestado. “Una lucha de hombres, por el poder, por el dinero… esa lucha no me interesa; la mía es la del evangelio”, ha seguido Caram. “Si seguimos con este modelo demasiado jerárquico y patriarcal, nos jugamos la credibilidad y el compromiso”.

 


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