DIOS ES AMOR. ENTONCES, ¿POR QUÉ HAY TANTO MAL?
Dios ha creado al
hombre racional y libre y, por eso mismo, se ha sometido a su juicio. La
historia de la salvación es también la historia del juicio constante del hombre
sobre Dios.
El escándalo de la
Cruz. ¿Era necesario para la salvación del hombre que Dios entregase a Su Hijo
a la muerte en la Cruz?
Dios no tiene necesidad
de justificarse ante el hombre.
Pero Dios desea
justificarse ante la historia del hombre.
Si en la historia
humana está presente el sufrimiento, se entiende entonces por qué Su
omnipotencia se manifestó con la omnipotencia de la humillación mediante la
Cruz.
El escándalo de la Cruz
sigue siendo la clave para la interpretación del gran misterio del sufrimiento.
Cristo crucificado es una prueba de la solidaridad de Dios con el hombre que sufre. Dios se pone de parte del hombre.
JUAN PABLO II
Colaboración de Juan García de Paredes.

