Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo arreglo de Ana Isabel Pérez y Martín Valmased

Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo arreglo de Ana Isabel Pérez y Martín Valmased

23 de septiembre de 2021

Vacío de en medio... Palabras a Voleo

 PALABRAS A VOLEO 

Martín Valmaseda

Pues esta  vez  vamos  a  jugar a voleo con  algo  que  podemos  llamar, el 

VACÍO  DE  EN MEDIO

Nos  referimos  al   vacío que  se encuentra  en frases,  imágenes,  predicaciones  en el  templo  y en  los  que  los  que en él  se  expresan, o  sea  sacerdotes y predicadores,  pintores, cantores…

-“A  ver,-me  preguntarán   eso  señores a  quienes  me refiero. -¿Que nosotros, dices,  hacemos  el  vacío… a quién; a los  acólitos,  a los  sacristanes, a…?

-“No,  no se asusten,   ustedes hacen  el vacío a JESÚS  DE NAZARET”

-“¡OOOOH! (un oooh de indignación sale de sus gargantas y corazones). “Explícanos,  porque  eso  son palabras mayores.”

- “Les explico:  No  digo   que  hagan el vacío  a  Jesús,    sino al Jesús  de en medio.”

- “Si no  te  explicas mejor  nos quedamos como antes…  Ese  Jesús  “de  en medio”  no  es Jesús  de Nazaret?

- “Pues no, más bien  es Jesús  de Belén… O Jesús  de Jerusalén”

- “Seguimos sin  aclararnos”

- “Bien;  daremos un  paso más. Ustedes,  predicadores,  pintores, catequistas, compositores  de música  sagrada…   en  sus  representaciones  de     Jesús, la  mayor  parte  de  las veces veo y escucho  que hablan  de ese niño  que    cuentan  nació en el humilde pesebre de Belén, o de ese joven  adulto  de unos  30  años que representan clavado  en  la cruz, muerto o a  punto  de  morir.” 


-“Claro,- me  dicen  ustedes -  porque  es  lo principal  en la vida de quien llamamos  Jesucristo, nuestro  salvador…”

-Ya  nos  vamos  acercando al vacío  del  que  les hablé. Porque  del  Jesús  que  vivió  unos  treinta  años  principalmente en  Galilea, el  que  era llamado nazareno, y los  de ese su pueblo  parece que no  le  aceptaron bien,  del  Jesús que  recorría  campos  y  pueblos  de Galilea,  y aunque no sabía mucho  de peces   predicaba   por las  orillas  de  ese  lago y  salía  a  pescar  “mar adentro”  con  los técnicos  del  oficio….  Piensen un poco  si  aunque citen  algo  de sus predicaciones y  hasta  pinten  alguna vez sus milagros acuáticos,  pero el Jesús  que más aparece en   templos  y  predicaciones  es el   pequeñín  recién nacido que  está  en  toda casa católica  y  se adorna  en navidades  con  las  imágenes  de  los nacimientos,  y,  claro, el crucifijo,    la  cruz  en  habitaciones, templos,   cumbres de montes,  salas de   escuela  y  hasta  lugares políticos, aunque eso va  disminuyendo con    la  crisis  religiosa  que tenemos en aumento.

Pero el  Galileo,  que  cuando ya fue mayor,  empezó  a  decir que  había  que cambiar  el mundo, y que  los  ricos  que dominaban la  sociedad    y  se aprovechaban  de los pobres  tenían  que  cambiar  o  desaparecer, que los  pobres  tenían  sus derechos y  su dignidad…  eso  va  desapareciendo de los  sermones, las pinturas  y  los cantos.  (Poco  duraron  las canciones  de  la  misa campesina nicaraguüense o  salvadoreña, …” vos  sos  el  Dios de  los  pobres…”   Algunos prefieren  cantar cosas tan  absurdas  como esa de  “Jesús  que bajaste  del  cielo para morir  en la cruz (Jesús, ni bajó del cielo, -le  dio a luz  una mujer  como a  todos  nosotros ´-, ni vino “para  morir  en  la cruz”.  Lo mataron  los políticos  y  sacerdotes  de  su tiempo  por  las cosas  que dijo  e hizo  en  esos dos o tres  años  en  que , sobre  todo  en  Galilea,  se fue  de la lengua y se pasó en  sus  obras al decir  y  hacer  la  verdad. Él no bajó del cielo a morir torturado.

Por eso, perdónenme  teólogos , predicadores, catequistas,  pintores  y  cantantes… pero  sería bueno  que  volvieran a la vida  real  de  ese  galileo  y   destacasen más, no  al  chiquitín  envuelto  en pañales,  ni al  adulto  clavado en  la  cruz,  sino  al  caminante  por los pueblos  galileos, dando esperanza,  cariño  y  curando  enfermos  a la mitad de su vida (que  se convirtió  en  final). Queriendo cambiar   aquel  mundo,  y éste,  que fue por  lo  que lo mataron;  y   hoy  nosotros    los   de 20 siglos después, también lo mataríamos.

¿Comprenden por  qué  hoy  echamos a volar la  palabra  en  el   “medio” de la vida  de  ese Jesús, la  que   se le convirtió  en  final;  aunque   ahora nosotros  pongamos  nacimientos  y  pintemos  crucifijos,  pero no  meditemos  bastante en  lo  que dijo  e hizo  Jesús.  Aunque   eso  es lo importante  en  nuestra  vida?