Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo

Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo
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10 de septiembre de 2021

Marcha atrás... Palabras a Voleo

 

PALABRAS A VOLEO

Martín Valmaseda

La palabra que esta vez echamos a volar sobre sus reflexivas cabezas, es una expresión mecánica  que  tiene mucho que ver con nuestro mecanismo  psicológico y  social y  con la situación  que  se está  dando hoy  en  el mundo.  Es una expresión de rabiosa actualidad; y nunca mejor dicho este adjetivo.  En cuanto se lo diga lo comprenderán, porque vamos a hablar de:

MARCHA ATRÁS

No hace falta ni  investigar en  el  origen  etimológico  de   este  nombre con  su adjetivo.  Todos, incluso quienes no  tienen  carnet de conducir , saben  lo  que significa… lo que  no  saben  muchos  es el  hasta donde… ¿hasta  dónde qué?

Podemos empezar recordando a Enrique Jardier Poncela,  dramaturgo  que  los expertos  en  teatro español conocerán  muy  bien.  Este exitoso  autor  escribió  una   comedia: “CUATRO  CORAZONES  CON FRENO Y MARCHA ATRÁS”. Ya pueden imaginar que no  es una comedia mecánica automotriz sino  sobre  funcionamiento de los sentimientos, emociones de personajes y “personajas”.  Se plantea  en  ella  cuando  los  afectos de  los protagonistas se paran,  se detienen y   dan marcha atrás… y  hasta dónde  seguir  con  esa  marcha,  que  es  el problema.

Quien conduce sabe cómo usar la marcha atrás para salir del estacionamiento entre dos carros (en lenguaje latinoamericano) donde le costó  trabajo meterse,  pero  ahora salir… ¡uff! .  Pero ¿qué pensarían ustedes de un piloto que una vez salido del atolladero siguiera por  la  carretera… o por la autopista, ¡marcha  atrás!.  ¿Qué pensarían eh?



Pues ahora dejamos los automóviles y nos pasamos a temas socio-religiosos. Allí puede que encontremos   conductores expertos en  manejar marcha  atrás  con gran  habilidad,  tanto que parece  que  van  hacia  adelante,  pero no,  van  reculando. Fíjense: No es que el templo está vacío.  Es que el público no está delante, está “reculado”, como su nombre indica.  Y si tuviéramos   sonido oiríamos también palabras reculadas en una lengua muerta.

Pero como les digo, aunque esa foto es simbólica  hay  muchas otras situaciones  de  movimientos  sociales, no  solo  de iglesia  que reflejan  esa marcha atrás.  

En vez de marcha atrás  los  suelen  llamar “en mis tiempos.  Cuando alguien habla de  sus tiempos” suele  ser naturalmente  situaciones de la vida pasada  de  quien   no acepta  cambios  que  se van dando  en  el presente. Y no son solo viejos quien dice eso. A veces son jóvenes con corazón “con freno y marcha atrás” que viven mirando los adelantos de  sus  papás  y no  acepta ni  comprende los cambios  que  se  dan de cultura,  sociología,  antropología, teología …  Mis tiempos son los de sus papás, por  lo general  gente bien situada  económicamente que no  quiere vivir perdiendo privilegios.

Por eso volvemos para frenar la marcha atrás y  el  en mis tiempos a uno párrafos que leemos  en Religión  digital:

¡Apresúrese, papa Francisco!

 "Sí, apresúrese y lleve a cabo cuanto antes la reforma que precisa la Iglesia para parecerse a la idea que Jesús tuviera de ella que esta otra que padecemos con formulaciones hasta para-dogmáticas en muchos casos"

 "Usted, papa Francisco, les resulta incómodo -incomodísimo- a no pocos “católicos, apostólicos y romanos”, y más a los pertenecientes del 'Alto y bajo' clero"

 "Quienes, jóvenes y mayores, siguen el ritmo eclesial de acuerdo con las doctrinas y comportamientos pontificios a pobres y desamparados, ni quieren ni pueden saber nada de lo que es hoy la Iglesia-institución"

  AntonioAradillas, Religión Digital


Así que mucho cuidado con la marcha atrás. O, dicho de otro modo.  La marcha atrás más avanzada fue la de Jesús de Nazaret.  Esa es la que no quieren (¿queremos?) seguir muchos que hoy se llaman cristianos, pero se asustan y no hacen más que… “recular”