Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo arreglo de Ana Isabel Pérez y Martín Valmased

Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo arreglo de Ana Isabel Pérez y Martín Valmased

3 de junio de 2021

El cuento de Willy, capítulo 29

 El cuento de WILLY 

Historia de un niño algo especial que de mayor lo siguió siendo… a su manera

Martín Valmaseda

Dibujos: Karla y Andrea Aguilar

CAPÍTULO 29  

VIDAS  PARALELAS


Entre lo poco  que  recuerda su servidor  de la geometría  escolar, es que las líneas   paralelas  se encuentran  en  el infinito- ¡huy  qué  lejos!…- Pues no;  el infinito  está  más cerca de lo  que parece. Ya  verán:

 

Telma  empezó  su vida de  estudiante rodeada  de libros y  de sesiones  de clase.  Willy  empezó a trabajar entre  herramientas, máquinas,  grasa y unos  cuantos  compañeros con  distintas mentalidades y  el  jefe con mentalidad  de jefe.


Se veían  los  “amigos fuertes” los sábados  y domingos y se contaban  sus distintas  experiencias de la  universidad y el  taller.

Algunos fines  de semana  los  dos se iban   a la  aldea  de Verapaz   donde Willy, además de gustar   del  ambiente campesino y  de  la familia de Telma,  con sus seis hermanos, todos más pequeños,  echaba  una  mano a  las  faenas  de maíz y cardamomo y hasta ayudaba   a arreglar algún motor,  no  de vehículos,  que  allí no  llegaban,  sino de  máquinas  de labranza.

 

En la universidad  de Telma se fueron  complicando las cosas. Uno de los profesores, el que gozaba  de más prestigio entre los  estudiantes,  fue  acusado    por  algunos otros  de  querer  cambiar el sistema  de  enseñanza. Lo  cierto  es  que en técnicas de comunicación,  les pedía  muchas prácticas, de reportajes , lectura  y  crítica  de libros, filmación  de realidades  del  país… y  ellos  querían  sólo  que  el  profesor  hablase  y ellos  tomarían  apuntes,  estudiarían  y  punto.


         

Comentaba  Telma  con Willy:  “A esos los mandaba  yo  a  trabajar  en  la  milpa;  que hicieran  salir  el  maíz   por  escrito”.

 

“No  se dan cuenta-   decía  Willy - de que  cultura  y cultivo son lo mismo,  que no se consiguen  las  cosas  aprendiendo lecciones  de  memoria,  ni  se hace  funcionar los  carros  sin mancharse de grasa y a  veces  dándose algún  golpe en  los dedos”.

 

El  golpe lo recibieron  los  habitantes  de   la aldea de Telma  cuando  llegaron  por  allí  unos  señores  con  cartera  y,  sin  saludar  apenas, pasaron  entre  las  casas hablando en voz baja  y  apuntando   algo  en  unos papeles.  Miraban  y  señalaban  bastante al suelo  en unos  lugares de  la  aldea.  Una  semana  después  les  llegó  el  resultado  de aquella  visita. El  gobernador del  departamento les hacía  saber que:  desde hace  años  se  había  descubierto zinc en el  subsuelo  de   esa zona y  se estaba en  estudios  de   comenzar  una  mina a cielo  abierto   en  toda la zona  oeste  de la aldea.

 

A  los  propietarios  de  los  terrenos (milpas  sobre todo)  les pagarían una  cantidad  y deberían abandonar casas  y  tierra   dentro  de dos  meses.

 

Se  convocó  a una reunión  general en  la aldea,  para  ver el modo de montar sus  defensas y frenar ese  abuso  en  que  no  habían  consultado  con  el pueblo.  El  daño no era sólo    para  los dueños de  aquella tierra,  sino para toda la aldea  que  sufriría  las consecuencias  de  aquella invasión...  Naturalmente  Telma y Willy  se  juntaron   a  la  lucha que se avecinaba.  Fueron a hablar  en   Cobán con el  P. Eulogio  y  con  él fueron a la  asociación de  religiosos (CONFREGUA).    Sabía  que  en  otras ocasiones  como  aquella,  tomaron cartas en el asunto.  Willy ya  se estaba  aclarando de que el Dios  de  Jesús, más  que  de ceremonias, era de amor  y  defensa de los  pobres.

 

Dijimos  que  las paralelas, según la  geometría,  se  juntan  en el infinito. El  infinito amor de Dios  juntaba  a la  estudiante y al  mecánico  y  sus vidas paralelas.   Los problemas  que  tenía  Telma  en los  estudios y  en  la aldea  familiar  se unían  con  los  de Willy  ayudando a su  familia en apuros…Así  aumentaba  la  fortaleza de amistad  en  el  camino  de los  dos  jóvenes.  Aquí terminamos  el  capítulo 29 e iremos viendo como  avanzan  las  vidas de  los  dos  jóvenes,  sus  familias,  la  sociedad guatemalteca  en  que  avanzaban  hacia… hacia  el  infinito.


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