Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo arreglo: Ana Isabel Pérez y Martín Valmaseda

Cena Ecológica, parte de la pintura de Maximino Cerezo arreglo: Ana Isabel Pérez y Martín Valmaseda

19 de junio de 2021

El cuento de Willy capítulo 31

  El cuento de WILLY 

Historia de un niño algo especial que de mayor lo siguió siendo… a su manera

Martín Valmaseda

 CAPITULO 31  

YO  ME  APUNTO




Terminamos  el  anterior capítulo  cuando  Don Bruno, el papá de Willy,  cuando  hablaba  su  hijo  de  que en  el  barrio  de la familia hacía falta  una  emisora  de tipo cultural, levantó el  dedo como un  estudiante  y  exclamó: “yo me apunto”.  Don  Bruno  en  su  tiempo  de convaleciente  andaba  deprimido,  aburrido y hundido. El  fracaso de la  librería  junto  con la enfermedad  le  había bajado  los  ánimos.  Por eso al oírle decir  eso,  Paula  la mamá y  la  pareja  se miraron ilusionados.  Willy  exclamó,: “Pues fíjate  que  hasta  la emisora  que  hiciéramos  podía servir  para  varias cosas, por ejemplo: hacer propaganda de los  libros  que  se te  han  quedado almacenados sin poder vender,  educar  a la gente del  barrio,  informar  de lo que sucede en  el país,  porque muchos están en  la luna… Saltó  entonces Telma  e informar a la  gente de la capital  de nuestra lucha en  Verapaz  contra  las minas de zinc que nos van a asfixiar y… y usted  Doña  Paula,  la veo  que está muy  quieta… solo sale a la calle para ir al  supermercado  y tiene usted  una bonita voz  de locutora…




-“yo?- la mamá  puso  cara  de asombro… Saltó  Willy: ya  se lo  he dicho yo,  que con  un hijo,  solo  podía meterse  en  una actividad.

Don  Bruno  que había  estado  muy pasivo, puso  cara de capitán  general  y  empezó a organizar  una vida  nueva  en  aquella  familia. Willy agarró  el  celular (móvil  como dicen  en España)  y llamó  a un  amigo  que habían  echado de radio  Sonora. Puso  voz  de cronista deportivo.   Buenas tarde,  señor  Victorino, le habla a usted de la nueva emisora  del  barrio,  La barranca  de  Santa  Marta.

El amigo que ya había  adivinado la voz  de Willy,  contestó: y  qué emisora  es  esa?”… Willy   dudó  un  poco… pues… es…la   emisora… “LIBROS A LA CALLE”  que junta  la lectura  y  la  radiocomunicación.  La  cultura  de papel y  la de las ondas radiales.

El llamado Victorino  se dio  cuenta de que aquello,  entre  bromas iba    en  serio y en  20  minutos  estuvo  en casa de Willy.

Doña  Paula  ya había  preparado una meriendilla  y  lo primero  que tuvo  que  hacer  Willy,  en  aquella  reunión improvisada  es explicar por  qué  se le había ocurrido  aquel nombre.

-“Sí  dijo  porque  mi papá  que  se ha ofrecido para empezar  esta radio,.  Vendía libros… mejor  intentaba vender,  pero no le compraban… y pienso que  la  radio no  tiene  que hacer olvidar  la lectura de libros…

Intervino Don Bruno:  Pero  yo  no  tengo experiencia  en  esto,  si  Victorino el  amigo de Willy se junta a este invento,  el  dirá  como llamamos a la nueva radio y  cómo  empezamos.


Victorino  iba  a  contestar,  pero  en ese momento  suena  el  timbre de final del  capítulo, y ¡zas! Todos se quedan  callados.  Tendremos que esperar  al  próximo  capitulo  32 a ver  cómo  sigue.

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