La verdad no es tuya, ni mía ni
de nadie. No es hindú, ni cristiana, ni mahometana.
La verdad no pertenece plenamente a nadie.Todos caminamos por la vida a tientas.
La verdad última nos supera a todos. Lo más acertado es adoptar una postura de búsqueda humilde y honesta.
Por mucho que te repitas a ti mismo argumentos a favor de la fe o por mucho que discurras para rechazarla, por mucho que leas y estudies, por muchas cosas que sepas,
¿ qué sabes todavía de la verdad ?
La verdad última sigue siendo un misterio.
Por eso, los grandes <<buscadores de la verdad >> terminan viviendo en una postura muy humilde y abierta.
La búsqueda los conduce a una actitud de <<adoración >>,
<<abandono al misterio >>, <<confianza en Dios >> ,
<<amor a la vida >> <<paz nueva y desconocida >>. No
alardean de nada . Sencillamente siguen buscando.
Es verdad que la cultura moderna nos ha querido convencer de que en el
futuro no habrá ya ningún misterio, pues la ciencia lo aclara todo.
La ciencia no hace sino agrandar más y más el misterio que nos rodea.
¿ Quiénes somos nosotros para decidir qué solo existe la verdad que caben en nuestras pequeñas mentes ?
<< SI os mantenéis fieles a mi palabra seréis verdaderamente mis discípulos y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres>>(Juan 8,31). No sé qué sentiréis vosotros al escucharlas. A mi me atraen.
Señor, Dios mío,
tú eres más grande que nuestras palabras,
más silencioso que nuestro silencio,
más profundo que nuestros pensamientos, más elevado que nuestros
deseos....
Danos, oh Dios soberano,
tan grande y tan cercano,
un corazón lleno de vida
y unos ojos nuevos
para descubrirte
y para acogerte
cuando vienes a nosotros.
FRANCISCO DE SALES
Obispo de Ginebra (1567- 1622 )
Colaboración de Juan García de Paredes.