Historias bíblicas de ayer que se repiten hoy
LA PERIFERIA
ayer
Desde el
amanecer de la humanidad se ha hecho sentir la presencia del poder,
Existen
dos poderes: poder – para
y poder- sobre
No es lo mismo el poder para… donde
el ser animal o el humano demostraba que
era capaz de levantar un peso o trepar a un árbol, fabricar un arco, encender fuego…
No
es lo mismo eso que el poder-sobre : el enfrentamiento de dos poderes humanos, uno sobre el otro “a ver
quién puede más”. El que más podía se adueñaba de la tierra, de las fuentes, de las cuevas o las chozas y dejaba
fuera de órbita a quien le
molestaba.
Siglo tras siglo la humanidad se iba estructurando así, apoyándose en el poder, el saber, el tener que se
resumía en poder
- sobre el que podía menos, el
que sabía menos, el que tenía
menos (porque el que más podía se
lo quitaba por la fuerza o engañándolo).
El mayor progreso del ser humano se realizó en su cerebro…
los hombres y mujeres comenzaron
a pensar más, a saber más. Algunos de ellos llegaron a tener más conciencia.
Empezaron a hablar de
sociedad, de pueblo… Pero no eran
capaces de liberarse de algo que tenían metido dentro en sus huesos, en su
vientre, en su cerebro: YO puedo más que ese otro, YO puedo
por encima de esos otros, YO puedo
contra aquellos otros. Cada uno lo
decía a su modo.